Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

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jueves, 16 de junio de 2011

Hitler y La Thulé, Las Increíbles Revelaciones de Nuremberg



Aunque se conocen los horrores perpetrados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, es menos conocido el papel que cumplieron unas extrañas sociedades secretas en la elaboración de la doctrina y en la ascensión al poder del régimen de Hitler.
Mencionadas durante el proceso de Nuremberg, en 1946, las relaciones del Tercer Reich con el ocultismo y la magia negra no lograron atraer la atención de los jueces. Sin embargo, quizás a través de ellas se podría comprender mejor la gestación de algunas teorías preconizadas por los nazis, así como las actuaciones de algunos de los dirigentes más conspicuos del régimen.

La svástica
Es el nombre que recibe la cruz gamada. Normalmente es dextrógira, es decir, que gira hacia la derecha, aunque a veces es a la inversa, hacia la izquierda, como en el caso de los nazis. La svástica as un símbolo muy antiguo que se remonta a la edad del bronce indoeuropea. Indica, en primer lugar una rotación en torno a un eje, sin duda representando el desplazamiento de la bóveda celeste en torno a la estrella polar. Luego por asociación de ideas, se transformó en el símbolo del sol. Es utilizada por los budistas como emblema religioso. También aparece en Asia, entre los chinos y los indios; e igualmente en algunos pueblos de América del Norte y entre los nórdicos. La svástica dextrógira es un símbolo benéfico, que representa la iluminación interior. La versión sinestrógira adoptada por los nazis es un símbolo nefasto. Para ellos; la svástica representaba el paraíso perdido de Thulé y a su pueblo de superhombres arios. Las civilizaciones que la utilizan son las descendientes de la gran raza nórdica, parcialmente tragada por las aguas.

¿Se Inspiró Hitler en la Thulé?
Uno de los fundamentos de la ideología hitleriana es el pangermanismo, doctrina que aspira a la unión económica y política de todos los pueblos de origen alemán. A esta reivindicación de una comunidad alemana en su sentido más amplio, los nazis agregaron el mito de la pureza de la raza. A esta corriente movilizadora de la opinión pública, se incorporaron numerosas sociedades secretas dedicadas al ocultismo y al extremismo político. En esto, la Alemania de los años 30 y 40 no se diferenciaba mucho de la China o de Japón, países en donde la política y el militarismo, estrechamente unidos, buscaban una justificación ideológica apoyándose en tina mitología hecha a su medida.

La más influyente de estas sociedades secretas que se extendieron por Alemania a principios del siglo XX fue el grupo de Thulé, fundado en 1912. Su nombre provenía de la última Thule romana, país mítico ubicado en el Norte Grande, en una llanura rodeada de resplandecientes montañas de hielo y habitada por una raza superior. Como la Atlántida, Thulé se habría hundido en el mar, pero algunos de sus habitantes habrían escapado al cataclismo y engendrado la raza aria... Los miembros del grupo Thulé veían en la raza nórdica y, especialmente, en los alemanes, altos, atléticos y rubios, de ojos azules, a los más puros descendientes de los sobrevivientes de Thulé. El pangermanismo se encontraba, pues, fundado sobre bases racistas, en las cuales el mito cumplía un rol legitimador.
El iniciador de este grupo fue el alemán Sebottendorf y entre sus miembros se encontraban muchas de las personalidades del futuro Tercer Reich. Entre ellos, Dietrich Eckart, antiguo dramaturgo, que dio a conocer a Hitler las ideas del grupo; Rudolf Hess, quien sería más adelante el segundo hombre del partido nazi e inspirador de una parte importante del manifiesto de Hitler, Mein Kampf , redactado cuando ambos se encontraban en prisión después del fracaso del alzamiento del 3 de noviembre de 1923 en Munich; Alfred Rosenberg, el ideólogo de la doctrina racista hitleriana y Karl Haushofer, militar de carrera y diplomático, inventor de la idea del Lebensraum , el "espacio vital indispensable", según él, para el completo desarrollo de una "raza superior", la alemana.

La svástica o cruz gamada, un símbolo desviado
Por lo demás, es del blasón del grupo Thulé de donde Hitler sacó el emblema del Tercer Reich. La cruz gamada, nacida de la svástica, símbolo solar ario cuya existencia fue divulgada a los miembros de la sociedad secreta por Haushofer. Este, que vivió durante mucho tiempo en el Tíbet a comienzos de siglo, conocía bien las prácticas y símbolos del budismo tibetano.

En Alemania se reunía con extraños personajes, que más parecían brujos que chamanes, los que se agrupaban bajo el nombre de "Bonetes negros", una de las sectas religiosas del Tíbet. Pero, y evidentemente no fue por azar, el emblema difundido por él se encuentra invertido con respecto al verdadero sentido del símbolo oriental: la terminación de los rayos de la cruz está orientada de manera de formar un círculo que gira de izquierda a derecha, mientras que la svástica da vueltas en el sentido contrario. No era una fuerza positiva, sino un ideal maléfico, claramente expuesto el que inspiraba de este modo al emblema de la raza de los amos.

La expedición de Rudolf Hess
Pero es sobretodo en la conducta de Hess en la que se manifestaba la influencia del grupo Thulé y muy especialmente la de Karl Haushofer. Ella inspiró en particular el intento del delfín de Hitler por negociar una paz separada con Inglaterra. En efecto, según la doctrina preconizada por Haushofer, la única reparación viable de Occidente era entre los anglosajones y los germanos. Los ingleses no constituirían, pues, un enemigo a quien se debería aplastar a cualquier precio, sino más bien un adversario con el cual habría que negociar zonas de influencia... Hitler mismo cultivó por un tiempo esta idea. Efectivamente, se reunió, a principios de los años 30, en Wahnfried, última residencia de Ricardo Wagner (quien también glorificaba la leyenda nórdica), con un anciano inglés llamado Houston Stewart Chamberlain, un iluminado que afirmaba, con el mismo ardor que más tarde lo harían los nazis, la superioridad de los arios, es decir, los germanos y los anglosajones.
No obstante, el Führer se decidió, finalmente, luego de muchas vacilaciones, a romper con Inglaterra. Fue, por lo tanto, por su propia iniciativa que, el 10 de mayo de 1941, Hess voló hacia Inglaterra y se dejó caer en paracaídas sobre Renflexshire, al sur de Escocia.
Su objetivo era reunirse con el duque de Hamilton, miembro del Parlamento británico y Comandante de Ala de la Real Fuerza Aérea, quien actuaría como intermediario en las negociaciones de paz. Este habría sido contactado en 1940 por el propio Haushofer con miras a un encuentro eventual y luego nuevamente algunos meses antes de la expedición de Hess por unos intermediarios suizos y portugueses, miembros de una famosa sociedad secreta llamada Amanecer Dorado (Golden Dawn)... a la que también pertenecía Haushofer, Hamilton transmitió al nivel superior el anuncio de la visita de Hess, pero las negociaciones no llegaron a ninguna parte, puesto que el alemán sólo se representaba a si mismo...

Führer y los astrólogos
Aunque Hitler no perteneció jamás formalmente a ninguna sociedad secreta, sentía atracción por el ocultismo y la magia negra, lo que se pudo comprobar a partir de 1920. Se decía que era supersticioso (como Hess) y que se preocupaba por conocer la opinión de los astrólogos antes de tomar decisiones importantes. Entre 1942 y 1943, cuando empezaron las primeras derrotas del ejército alemán, habría hecho deportar a algunos de estos "adivinos" que habían osado anunciarle estas derrotas... Su consejero astral más importante fue un personaje llamado Eric-Jan Hanussen, un "mago negro" que organizaba veladas de iniciación de dudosa moralidad para un círculo muy restringido y que era conocido por atender, a precios muy altos, las consultas astrológicas de los jerarcas nazis. Fue perseguido por el odio de algunos dirigentes del Reich que no apreciaban la influencia que parecía ejercer sobre Hitler y fue objeto de una campaña de prensa muy hostil dirigida por Goebbels. Se dice que "predijo" dos días antes el incendio del Reichstag y casi hizo fallar el golpe

La Estrella de Belén, Un Astro para Anunciar al Mesías



Se dice que uno de los sucesos más trascendentes de la historia de la cristiandad, el nacimiento de Jesús, había sido anunciado por un fenómeno cósmico: la aparición de la estrella de los reyes magos, o la estrella de Belén.
Durante mucho tiempo, considerada puramente milagrosa, esta aparición en el cielo de Judea ha sido autentificada desde entonces por los astrónomos, aunque los detalles del episodio histórico sean imprecisos.

La estrella, los magos, Herodes
Según el relato de los Evangelios, los tres magos venidos de Oriente se presentan ante Herodes en su palacio de Jerusalén. Dicen que vienen a ver al Mesías, cuyo nacimiento es revelado por una estrella en Belén, según anunció antiguamente el profeta Miqueas. Obsesionado por los complots y temiendo que este Rey-Mesías fuera un peligroso rival, Herodes pide a los magos que le informen cuando hayan encontrado a la persona que buscan. Pero los visitantes, sospechando de Herodes, toman otro camino después de haber encontrado a Jesús. Al desbaratarse su trampa, Herodes hace asesinar a todos los niños menores de dos años que viven en Belén. Sin embargo, sus esbirros no pueden matar a Jesús, porque Maria y José huyen con Él a Egipto.

Guiados por una estrella...
Mientras José se preparaba para partir hacia Judea se produjo una gran agitación en Belén de Judea. Los magos llegaron diciendo, "¿Dónde está el rey de los judíos? Hemos visto su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo" Esta noticia alarmó a Herodes que apuró a sus sirvientes para que se acercaran a los magos (...) Luego los interrogó diciéndoles. "¿Qué señal vieron con respecto al recién nacido?" Y los magos respondieron: "Vimos una estrella gigante entre las demás constelaciones tan sorprendente que las superaba a todas. De este modo comprendimos que había nacido un rey en Israel y vinimos a adorarlo. Herodes les dice: "Vayan a buscarlo, y si lo encuentran, háganmelo saber para que yo también lo adore" Los magos partieron. Y el astro que habían visto en Oriente los condujo hasta que llegaron a la gruta y se detuvo sobre la cabeza del niño. Evangelios apócrifos

Fecha histórica y astronómica
¿Cuándo ocurrieron estos hechos? Un primer indicio histórico demuestra que no fue en el año 0 de acuerdo a la tradición que fija ahí el punto de partida del calendario cristiano. En efecto, Herodes el Grande murió el año 4 antes de nuestra era. Por otra parte, poseemos antecedentes históricamente fiables gracias al escritor Macrobio (hacia el año 400) que parece estar bien informado acerca del reinado del emperador Augusto, contemporáneo de Herodes el hombre de paja de los romanos en Palestina. Todo parece indicar que el episodio de la masacre de los niños de Belén tuvo lugar hacia el año 7 antes de nuestra era.
Durante siglos, los astrónomos han intentado establecer la realidad de la estrella de Belén. La primera idea que surge es la de un cometa, cuerpo celeste que es asociado generalmente a los grandes sucesos históricos. Sin embargo, ninguno de los cometas conocidos de nuestros días (todos siguen una trayectoria regular alrededor del Sol) pudo ser visto en esa época, aunque podamos admitir que el eventual cometa haya desaparecido desde entonces.
Más tarde, se pensó en una nova o una supernova, es decir, estrellas que explotan, volviéndose muy brillantes en el cielo. Gracias a los grandes astrónomos asiáticos de la Antigüedad, sabemos que no se apreció ninguna nova o supernova en la época que nos interesa: las más cercanas datan del año 184 a.C. y del 123 d.C. La única teoría que aún es viable es enunciada por Kepler en 1606.
Según su opinión, la estrella de Belén es el recuerdo de una triple conjunción de Júpiter y de Saturno en el signo Piscis, lo que significa que ambos planetas se encontraron tres veces alineados con respecto a la Tierna y podían apreciarse en la constelación de Piscis como un punto muy brillante. Si el alineamiento simple es un fenómeno relativamente normal, la triple conjunción es muy rara. Es posible calcularla en el pasado y determinar que en los últimos 4.000 años se ha producido en la constelación de Piscis sólo en el año 860 y el año 7 a.C., es decir, aproximadamente el 12 de abril, el 3 de octubre y el 4 de diciembre de ese año.

Señales en el cielo
Además de la innumerables manifestaciones celestes, de las cuales muchas se asemejan a las observaciones de ovnis modernos, los antiguos presenciaron la aparición de algunas "señales" en momentos críticos de su historia,
Tinieblas sobre Roma y el Gólgota. Hacia el año 715 antes de Cristo, Rómulo, fundador semi legendario de Roma, habría desaparecido repentinamente de la superficie de la Tierra, mientras el Sol se ocultaba al caer de pronto la noche, agitada por una terrible tormenta e innumerables relámpagos. Se describe una situación parecida durante la crucifixión de Cristo en la víspera de la Pascua, cuando al mediodía de pronto el cielo se oscurece durante varias horas. Si no se sabe mucho todavía acerca del rapto de Rómulo, es necesario destacar que un eclipse de Luna tuvo lugar el 3 de abril del año 33, una de las dos fechas recordadas para la crucifixión, al finalizar la tarde. Este hecho pudo ser confundido con el eclipse total de sol del 24 de noviembre del año 29.
La cruz de Constantino. En el año 312, el emperador romano Constantino el Grande debe librar en el puente Milvio una batalla decisiva contra su rival Majencio. Antes de partir al combate, sus soldados le muestran en el cielo la forma luminosa de una gran cruz, que según le tradición tenía la siguiente inscripción: "Por este signo vencerás." Constantino promete, entonces, que de obtener la victoria, el Cristianismo tendrá derecho de ciudadanía en el Imperio. Vence, y en el año 313 suspende finalmente las persecuciones a los cristianos.
Milagro en los campos Cataláunicos. Luego de la famosa batalla en que el ejército romano-gótico derrotó a Atila en julio del año 451, un autor de la época, Damaskios, cuenta que durante tres días y tres noches los espíritus de los muertos prosiguieron el combate en el cielo. Probablemente ésta es una interpretación de la observación del gran cometa Halley que iluminó el cielo durante un mes, en el verano del año 451.

En la búsqueda del Mesías
Tanto la astronomía como la historia tienden a confirmar que la estrella de Belén, lejos de ser un artificio destinado a reforzar una tradición religiosa, constituye realmente un fenómeno auténtico. Podemos interpretar entonces las descripciones de los textos sagrados: Unos astrólogos judíos de Babilonia, después de haber observado la primera conjunción cerca del 12 de abril del año 7 (al comienzo nada indica que se trate de reyes y la observación astronómica está comprobada por una inscripción cuneiforme), luego nuevamente alrededor del 3 de octubre, ven en ella la señal de la tan esperada venida del Mesías para expulsar a los invasores extranjeros de Palestina. Parten y llegan a Jerusalén hacia fines del mes de noviembre.
La tercera conjunción confirma su convicción y salen cerca del 4 de diciembre por la noche hacia Belén, a ocho kilómetros al sur de Jerusalén, guiados por el gran punto que brilla frente a ellos al caer la noche. Encontrar el pesebre de Jesús en una localidad tan pequeña ya no es más que cuestión de horas. Sin embargo, los textos sagrados precisan que la estrella señaló esa aldea. Algunos autores ven ahí un efecto literario destinado a insistir sobre el aspecto divino del episodio y otros, la intervención de la inspiración de Dios sobre los magos cuando éstos llegan a Belén. Un punto que no será probablemente nunca aclarado.

El Malleus Maleficarum, Un Tratado para Luchar Contra los Brujos



La brujería es, en su origen, una sobre-vivencia de las religiones paganas en las que los fieles creen poder comunicarse con las fuerzas de la naturaleza. Al pasar el tiempo y a medida que el Cristianismo gana terreno, se presenta al brujo como manteniendo relaciones con el diablo; por eso es perseguido por la Iglesia Católica que es, de ahí en adelante, todopoderosa. Hacia el año 1483 aparece el Malleus Maleficarum (El Martillo de los Brujos), manual para combatir a los demonios, que se convierte rápidamente en el breviario de todos los inquisidores.

Una nueva forma de herejía
Según la tradición, el brujo es aquel que sabe obtener, por medios mágicos e inconfesables, satisfacciones espirituales y materiales. Personaje ambiguo, capaz de hacer el mal, pero también de curar, es a la vez temido y respetado por las poblaciones campesinas, las que suelen atribuir grandes virtudes a las pociones que éste prepara. Pero desde el siglo X, la Iglesia Católica ve en él a un enemigo que encarna la sobre-vivencia de las prácticas pre-cristianas y a un herético que se ha convertido en el servidor del diablo. Ya por el año 900, la brujería es denunciada por el monje Regimon de Prüm. Luego, en 1270, aparece el Summa de Officio lnquisitionis (el Tratado del Oficio de la Inquisición) que dicta las penas a los seguidores del demonio. En 1535, en la ciudad de Tolosa, un bullado proceso se lleva a cabo en el tribunal de la Inquisición. Sesenta y tres hombres y mujeres acusados de herejía confiesan bajo tortura adorar al diablo y asistir a aquelarres. Desde esa época los crímenes de herejía y de brujería van unidos. Un demonólogo de la época, Juan Vinetti, en su Tractatus contra demonum invocatores (Tratado contra los invocadores del demonio), de 1450, incluye de manera explícita la brujería en la herejía.
Pero es sobre todo en el siglo XV cuando se desarrolla una violenta represión contra la brujería. El mismo Papa interviene: Inocencio VIII promulga, en 1484, una bula, Summis desiderantes que condena la brujería, como ya lo habían hecho las autoridades de la época. La publicación del Malleus Maleficarum se inscribe en este contexto. Por lo demás, no es el único código destinado a guiar a los inquisidores, ya que se inspiran también en otros manuales del mismo género: el Practica Officii Inquisitionis (Práctica del Oficio de la Inquisición), escrito por el inquisidor Bernard Gui (personaje que Umberto Eco hace aparecer en su novela El nombre de la rosa ) y el Directorium Inquisitorum (Guía de los Inquisidores), redactado por Eymerich.

Inquisición
La Inquisición es un tribunal religioso de excepción encargado de perseguir a los heréticos, que son entregados después al poder civil para sufrir su condena. Creado en el siglo XIII para luchar contra los heréticos cátaros y valdenses, se extiende progresivamente a los brujos y a los adivinos. Debe su nombre al procedimiento inquisitorio, el que da al juez un papel preponderante en la conducción del juicio. Así, los inquisidores buscaban ellos mismos a los sospechosos y podían citar a todos los habitantes de un pueblo. Numerosos medios de fuerza son empleados para obtener confesiones, incluyendo la tortura. Las penas más graves son el encarcelamiento a perpetuidad, junto con la confiscación de los bienes y frecuentemente la hoguera. En Alemania y en España, la Inquisición tiene un auge particularmente importante. Se hace notar por terribles exacciones principalmente en España, donde el siniestro inquisidor general Torquemada (1420-1498) recibió incluso la desaprobación del propio papa Sixto IV.

Brujas, más que brujos
El Malleus Maleficarum se debe a dos inquisidores dominicos, uno de ellos Jakob Sprenger (1436-1505), superior de un monasterio.
El propósito de los autores es convencer a la población de la realidad de la brujería y entregar a los inquisidores un método para tratar lo que consideran una forma gravísima de herejía. El papel que se deja a la delación es importante y el recurso de la tortura, llamada "pregunta", se utiliza si es necesario. Esta última aparece como un medio, entre otros, para obtener confesiones, y los tribunales religiosos no son los únicos en utilizarla. Los autores hacen notar que la brujería es un fenómeno esencialmente femenino. Al respecto, sólo constatan un hecho: los juicios por brujería afectan mayoritariamente a mujeres. Las cifras de las cuales disponemos muestran que un hombre por cada tres o cuatro mujeres es condenado por ese crimen. Se hace manifiesto el antiguo sentimiento de misoginia o, en todo caso, el recelo de la Iglesia hacia las mujeres; las hijas de Eva son, para la Iglesia, un foco de eterna tentación. A esto se agrega un temor a la sexualidad encamada por las mujeres. Las páginas del Malleus Maleficarum relativas a la mujer dicen mucho sobre el temor y el desprecio que estos dominicos les profesan.
El Malleus Maleficarum inspira a una serie de textos similares que alimentan, a su vez, los veredictos de numerosos procesos. Por toda Europa se extiende la lucha contra la herejía, variando su visión en las distintas épocas. Las más conflictivas requirieron una mayor represión. Alemania se caracterizó por ser la más sangrienta. La violencia de los jueces era a veces tan extrema, que suscitaba sublevaciones. Ciertos inquisidores fueron asesinados, como el fanático Conrado de Marburgo. En el Nuevo Mundo también se practicaron juicios por brujería, como el muy famoso celebrado en 1693 en Salem.
Después de alcanzar su apogeo a principios del siglo XVI, esta represión comienza a declinar hacia el siglo XVII. Pero fue tan intensa por mucho tiempo que la expresión "caza de brujas" todavía permanece en nuestros días como sinónimo de persecuciones arbitrarias e inicuas. Persecuciones vanas por lo demás, ya que brujos y brujas siguen llevando a cabo sus misteriosas prácticas, o abusando de la credulidad popular en varios lugares del mundo.

Pequeño recorrido por el mundo de la brujería moderna En Auvernia.
En Saint-Anthème, alfileres y luego piedras atacan la granja de Buriane. El hecho suscita tal conmoción pública que la televisión llega al lugar en 1985. Sin embargo, no se encuentra ninguna explicación. Varios videntes tratan de dilucidar el caso, hasta que un mago deshace el maleficio y señala al culpable; una vecina que es bruja.
En China. Durante el Año nuevo lunar en 1980, la radio difunde un mensaje prohibiendo a todas las brujas salir de sus casas. El mismo año un parlamentario, diputado de la provincia de Heilongjiang (noreste del país) es acusado de brujería y relevado de sus funciones.
En Tanzania. Monseñor Emmanuel Milingo, obispo de Lusaka, comparece frente a otros religiosos acusado de brujería, por practicar la imposición de las manos y jugar al curandero, poder reservado en la cristiandad a los santos y a ciertos reyes.
En Zimbabwe. El Ministro de Salud, Ushewokune, anuncia en 1980 que está convencido del real poder de los brujos curanderos. A tal punto, que piensa incluso pedirles a los médicos que ayuden oficialmente y que tengan "un papel vital para restaurar la salud".
En Estados Unidos. El país del capitalismo triunfante hace honor a su reputación, probando que todo puede ser vendido, incluso implementos de brujería. En 1980, una cadena de tiendas llamada The Sorcerer ("El brujo) lanza al mercado artículos de este tipo, tomando simplemente la precaución de indicar en el producto que su uso requiere cierto grado de iniciación.

martes, 14 de junio de 2011

La Edad de Oro de la Astrología, ¿Influyen los astros en el destino?



La astrología es el estudio de la influencia de los astros en el comportamiento y en el destino de los hombres. Practicada desde la más remota antigüedad, durante mucho tiempo se la confundió con la astronomía, a la que ayudó en su desarrollo. Hasta la época moderna, los astrólogos jugaron un rol importante en la vida política de las
naciones: algunos soberanos, como Isabel de Inglaterra, solicitaron sus servidos para desenredar los hilos del destino y orientar su acción política.

Un gran astrólogo isabelino
Cuando en 1558 Isabel sucede a su padre Enrique VIII en el trono de Inglaterra, uno de sus primeros actos es pedirle a su astrólogo John Dee que calcule el día más favorable para su coronación. Este propone el 14 de enero de 1559, sugerencia que la reina acepta, aparentemente para su felicidad: los 45 años de reinado de Isabel corresponden efectivamente a uno de los períodos más fastos del reino de Inglaterra. Sin embargo, ¿quién es este talentoso astrólogo al que puede atribuirse una parte de la gloria del "siglo isabelino"?.
John Dee nació el 13 de julio de 1527 en Londres, en una familia modesta. Al término de brillantes estudios, obtiene en 1546 el titulo de Bachelor of Arts en el Trinity College de Cambridge. Desde ese momento, se apasiona por las matemáticas, materia poco apreciada en esa época, y especialmente por las teorías de Pitágoras. Es también en esa época cuando se inicia en la alquimia y en el hermetismo. De 1547 a 1551, viaja a Europa y permanece principalmente en la universidad de Lovaina, una de las mejores del continente. En 1550 lo encontramos en la universidad de París enseñando la geometría de Euclides. De ahí en adelante su fama es considerable, traspasando las fronteras de Europa. Mantiene vínculos con Inglaterra, a donde volvió en 1548, enseñando instrumentos de navegación jamás vistos hasta entonces.
En 1570, escribe el prólogo de una traducción de los Mementos de geometría de Euclides, contribuyendo así de manera magistral a la promoción de las matemáticas en los medios universitarios.

En 1551, vuelve a establecerse definitivamente en Londres. Es entonces cuando Isabel lo pone bajo su protección. Redacta para ella confusos horóscopos, crea cartas geográficas, trabaja en un nuevo calendario y contribuye a la elaboración de los planes de defensa naval de Inglaterra: los conocimientos que consideramos actualmente serios, no se distinguen en esa época de los demás. Por otra parte, continúa la fascinación de Dee por el ocultismo y trabaja en la búsqueda de la piedra filosofal, cara a los alquimistas. En 1581, aunque aún no se comprueba su veracidad, recibe la visita de un ángel que le entrega una bola de cristal pulido, en cuyo interior hay un ángel llamado Uriel, y un espejo mágico de antracita negra; actualmente podemos apreciar la famosa bola de cristal en el British Museum, así como tablillas de cera sobre las cuales el astrónomo había grabado jeroglíficos matemáticos que utilizaba durante las ceremonias mágicas.

El siglo de la astrología
En la época de Dee, el estudio de los astros y la interpretación de su influencia en el destino de los hombres entran frecuentemente en el campo de competencia de los sabios: la mezcla de las ciencias exactas y del ocultismo es común en esa época.
En Europa, el siglo XVI es el siglo de oro de la magia y del ocultismo. Grandes magos o astrólogos dejan su sello en forma duradera. Todos piensan que el hombre está ligado inextricablemente al universo por múltiples correspondencias y que existe una analogía entre el macrocosmos interplanetario y el microcosmos humano. Para retomar una fórmula canónica de la tradición hermética de la época: "Todo lo que está arriba está abajo" (la Mesa de esmeralda, versión latina, hacia 1520).
En esta perspectiva, los astros tienen una influencia sobre el destino de los seres humanos. En este contexto, Paracelso cree que existe una unión entre los siete órganos del cuerpo y los siete planetas (en ese entonces sólo se conocían siete).
Luego de haber analizado el movimiento de los astros y del cielo, Nostradamus redacta sus famosas profecías. Finalmente, en su trabajo De la filosofía oculta (1510-1533), Cornelio Agrippa (1486-1535), doctor en teología, demuestra la importancia de los signos del zodíaco.

Ascenso y caída del Dr. Dee
Poco después de este hecho, también en el año 1581, Dee descubre a un extraño personaje, llamado Edward Kelly (1555-1597), que afirma poder conversar con los difuntos, Dee lo toma a su servicio, con el fin de que le ayude a comunicarse con los espíritus de su bola de cristal y lo secunde en sus investigaciones alquímicas.
Pronto, cunde el rumor de que ambos hombres lo lograron: se les cree capaces de transmutar el plomo en oro. Son invitados por toda Europa y viajan a Polonia, permaneciendo donde el príncipe Laski, al que prometieron fortuna. Sin embargo, el papa Sixto V los acusa de necromancia, es decir, de invocar a los muertos, y logra su expulsión del país.

Por un tiempo se quedan en Leipzig y luego en Hesse-Cassel. El 18 de abril de 1587, una primera disputa opone a ambos hombres, que entre tanto, habían contraído matrimonio.

Kelly pretende que un espíritu de la bola de cristal le ordenó que Dee y él mismo compartieran a sus esposas. Dee no lo acepta y tampoco su esposa Jane. Se producen otras disputas y el cuarteto se separa. Dee se instala entonces en Bremen mientras Kelly se va a Praga, donde, según él, continúa transformando el plomo en oro. Sus proezas le valen el efímero título de mariscal de Bohemia; poco después cae en desgracia y es incluso encarcelado en dos oportunidades por orden de Rodolfo II de Bohemia. Durante su segunda detención muere al intentar escapar de su calabozo. Mientras tanto, Dee ha vuelto a Londres, donde la reina renueva su confianza en él y le otorga una pensión. Sin embargo, el retorno a su patria no es completamente feliz: al llegar a su casa en Mortlake, Dee descubre que ésta ha sido asaltada y que han desaparecido 500 de los 4.000 libros que había en su biblioteca, entre ellos unos manuscritos muy escasos. El final de su vida es muy difícil, especialmente después de la muerte de Isabel y del conde de Leicester, uno de sus protectores. En 1603, Jacobo I, gran perdonavidas de brujos y magos, se niega a otorgarle una pensión, y en 1605 debe abandonar su cargo de rector del Colegio de Manchester.
Muere en la pobreza en diciembre de 1608. Sin embargo, su fuerte personalidad, dividida entre sabio y mago, marcó su tiempo. Aún más, en el siglo XX, el alemán Gustav Meyrink le dedica una novela: El Ángel en la ventana de Occidente (1927).

Las diferentes astrologías
La astrología se desarrolló en todas las grandes civilizaciones del mundo. Sin embargo, esta disciplina, que estudia la correlación entre las configuraciones celestes y los sucesos terrestres, varía considerablemente según la cultura.
La astrología china. Esta descansa en un ciclo lunar basado en el ritmo anual de las lunaciones. Los doce signos, que corresponden a animales, varían por lo tanto según el año y no según el mes. Está permitido precisar un asunto integrando factores, tales como el compañero de ruta, determinado por la hora de nacimiento, y el elemento predominante, que se relaciona con cinco elementos: la Tierra, el Fuego, el Agua, la Madera y el Metal.
La astrología azteca. Para los aztecas, el mes (que consta de veinte días) de nacimiento es determinado por la presencia de la Luna, y el día de nacimiento se define por la posición del Sol. El horóscopo azteca también comprende doce signos.
La astrología india. Las prácticas astrológicas específicamente indias fueron desarrolladas a partir de un zodiaco lunar formado por 27 a 25 constelaciones, las nakshatra. El trabajo más importante es el Brahajjataka, en el cual encontramos consideraciones acerca de la posibilidad de determinar astrológicamente las condiciones de una reencarnación posterior.

El Tesoro de Rennes-le-Château, El Cura de Campo Millonario



Un joven sacerdote, el cura Saunière es enviado en 1885 a Rennes-le-Château, aldea cercana a Tolosa. Sus ingresos son modestos, pero, algunos años más tarde, ante la curiosidad general, parece repentinamente disponer de una gran fortuna.
Al tiempo de su nominación, Berenguer Saunière tiene treinta y tres años, hombre joven de físico agradable, tiene un carácter voluntarioso। Según los rumores, al querer restaurar su iglesia hizo un descubrimiento muy interesante.




Un comportamiento extraño
En ese tiempo, el padre Saunière tiene escasos ingresos; la paga ha sido suspenda por haberse inmiscuido en política por lo que sólo cuenta para vivir con las donaciones de sus parroquianos y el producto de la caza y la pesca. Tiene, sin embargo, ambiciones para su parroquia y quiere refaccionar su iglesia.
En 1886, obtiene un adelanto e inicia los trabajos. Al remover una losa del piso del altar descubre entonces, según dicen, una cavidad repleta de joyas visigodas y carolingias, junto a unos pergaminos amarillentos del siglo XIII, con indicaciones sobre unas inscripciones del cementerio colindante. El joven cura se dirige a París, donde hace descifrar los pergaminos. Se reúne en especial con el padre Biel, director espiritual de San Sulpicio. Pero poco se sabe de su estada en París; parece haber encontrado en los pergaminos referencias al rey merovingio Dagoberto y a Sión (Jerusalén).
Pasa, nadie sabe por qué, gran parte de su tiempo en el museo del Louvre, donde adquiere tres reproducciones de cuadros: Los pastores de Arcadia , de Nicolas Poussin: el Retrato de San Antonio , de David Teniers, y el Retrato del papa Celestino V। Por último, se sabe que se hizo amigo de la cantante lírica Emma Calvé. De regreso a Rennes-le-Château, el cura retoma los trabajos de restauración. Debajo de otra losa del piso del altar, descubre más inscripciones y bajos relieves del siglo VI. Después de este hallazgo, suspende los trabajos y recorre la campiña, volviendo cada vez con su bolso lleno de guijarros.




Las riquezas del Templo de Jerusalén
"Harás un candelabro de oro puro el candelabro, su base y su pie serán repujados; sus cálices, botones y flores harán cuerpo con él. Seis brazos se desprenderán de sus lados, tres de cada lado. Lo harás con todos sus accesorios de un talento de oro puro" Éxodo 25,31 "En cuanto a su palacio, Salomón trabajó en él 13 años hasta su terminación, (...) Salomón depositó todos los objetos que había hecho en el templo de Yahvé el altar de oro y la mesa de oro sobre la que se colocan los panes de oro, los candelabros, cinco a cada lado, delante del Debir, de oro fino las lámparas, las copas, los incensarios, los cuchillos, los copones en oro fino, los pivotes de la puerta de la cámara interior, el sagrario, y del Hékal. Entonces fue concluido todo el trabajo que hizo el rey Salomón por el templo de Yahvé (...) Entonces Salomón convocó a los ancianos de Israel a Jerusalén para hacer subir desde la ciudad de David, Sión, el Arca de la Alianza de Yahvé." Primer libro de los Reyes, 7 y 8.

Una fortuna repentina
¿Encontraría el joven cura un tesoro, como muchos afirman?. No dijo nunca nada, salvo quizás a su sirvienta María Denamaud, pero todo lleva a pensar que descubrió una abundante fuente de ingresos.
De un día para otro, se pone a gastar sin medida, emprende la construcción de una residencia de estilo renacentista y de un invernadero, compra terrenos y restaura completamente la iglesia a sus costas. Pero su tren de vida llama la atención del pueblo y debe justificarse ante el obispo. No le confidencia nada y asegura que el dinero proviene de donaciones de personas acaudaladas que le encargan misas, pero cuya identidad no quiere revelar. El obispo no se engaña y lo suspende de su ministerio eclesiástico bajo la acusación de tráfico de misas. En 1917, el padre Saunière muere, llevándose su secreto a la tumba. Su fiel María hereda la propiedad, pero como era demasiado costosa su mantención, la vende a un tal Noël Corbu. Murió finalmente en 1953, Corbu excavo en vano por toda la propiedad en busca del tesoro.

¿El tesoro de Jerusalén?
Una de ellas se refiere al tesoro perdido de Jerusalén, que el cura habría encontrado. En el año 70, los romanos, conducidos por el futuro emperador Tito, toman Jerusalén, después del fracaso de la sublevación de los hebreos, y saquean el templo construido por Salomón. Las riquezas obtenidas son expuestas en Roma y robadas después por el rey visigodo Alarico en el saqueo de la ciudad en 410. Este tesoro habría contenido, entre otros, el Arca de la Alianza, la Mesa de Oro del Pan Sagrado, trompetas de plata y el menorah, el famoso candelabro de siete brazos de 34 kg de oro puro.
Pero al término del siglo ya los visigodos han conquistado gran parte de Europa occidental y construido numerosas fortalezas, algunas en el área de Rennes-le-Château. El padre Saunière no podía ignorar que su iglesia había sido levantada en 1519 sobre los cimientos de un antiguo edificio visigodo, lo que se confirma con el descubrimiento de los bajos relieves bajo el altar. Para reforzar aún más esa teoría, un antiguo dicho del pueblo expresa "Entre el cerro Alaric y el monte Alaricou está el tesoro de los tres reyes"

Hipótesis para un tesoro
Cerca de 200 libros se han inspirado en el descubrimiento del padre Saunière y proponen versiones muy diversas para el origen y la naturaleza del tesoro. Una de ellas atribuye el tesoro a los cátaros, muy presentes en esa región. Después de su caída en Monsegor en 1244, sus riquezas habrían sido trasladadas en secreto fuera del castillo y enterradas en Rennes-le-Château. Otros quieren ver ahí el presunto botín de guerra del rey Dagoberto, escondido en 660 en el antiguo condado de Razès, al que pertenece el pueblito. La versión más común es la del tesoro de los Templarios, supuestamente enterrado en Rennes-le-Château hacia 1314, después de la muerte del gran maestre de la Orden. Jacques de Molay. Partiendo de relatos de Wolfram von Eschenbach, según los cuales la historia del Santo Grial tiene lugar en el sur de Francia y no en Bretaña, algunos especialistas han deducido que es este tesoro el que descubrió Saunière.

El Cementerio de Elefantes, El Gran Sueño de los Cazadores Africanos



El descubrimiento de África negra por los europeos y, especialmente, de las grandes manadas de elefantes que viven allí, dio origen a muchos rumores, como el siguiente: cuando un elefante siente que la muerte está cercana, se retira a un lugar secreto para terminar sus días entre los restos de sus congéneres ya muertos. Estos cementerios estarían llenos de marfil.
Uno de los primeros viajeros que mencionó la existencia de un lugar semejante fue el célebre explorador escocés David Livingstone (1813-1893). Como misionero protestante, recorre incansablemente el continente y a él se deben numerosos estudios sobre las curiosidades geográficas africanas, como el famoso cementerio de elefantes. Sus relatos contribuyeron a crear una leyenda tras la que generaciones de aventureros se lanzaron a la caza durante un periodo que abarcó basta los primeros decenios del siglo veinte.

El marfil
Tejido extremadamente mineralizado que forma los dientes de los vertebrados, el marfil se fosiliza fácilmente. El que es utilizado por el hombre proviene, en general, de los colmillos de los elefantes y de los mamuts en este último caso se trata de marfil fósil. El marfil es un símbolo de la pureza. Los cristianos, por ejemplo, lo asocian a la persona de la Virgen María. Durante mucho tiempo se atribuía a los colmillos diversas virtudes mágicas, en especial al colmillo del narval, un cetáceo que habita en los mares polares y que puede llegar a medir tres metros de largo. Su único cuerno se confundió por largo tiempo con el del legendario unicornio. Durante la Edad Media el marfil del narval era también reputado por su poder para detectar veneno en los alimentos. En la prehistoria, el marfil era utilizado, al igual que los huesos, con fines artísticos. Posteriormente, se encuentran manifestaciones artísticas en marfil por todo el mundo, desde Groenlandia a la China, pasando por la cuenca del Mediterráneo. En nuestros días, los mayores consumidores de marfil son los japoneses, quienes utilizan decenas de toneladas cada año para fabricar sellos personales. Pero una campaña de protección de los elefantes ha terminado por imponer la prohibición definitiva del comercio de este material precioso, a fin de terminar con la masacre de los paquidermos de África y Asia.

Montañas de marfil
Algunas tradiciones africanas cuentan que los elefantes, cuando la muerte está cerca, abandonan la manada y, guiados por el instinto o la memoria colectiva de la especie, se dirigen a un lugar que sólo ellos conocen.
Una vez que se encuentran en este antiguo cementerio, donde se amontonan las osamentas blanqueadas de sus ancestros sobre varias hectáreas, los paquidermos se recuestan para dormir allí su último sueño. Se comportarían de esta manera especialmente los elefantes más sabios, es decir, los más viejos, cuyos colmillos pueden, algunas veces, sobrepasar los tres metros de longitud y pesar más de 100 kilos. Se comprende, entonces, por qué a partir de la segunda mitad de siglo XIX muchos cazadores, impulsados por la esperanza de hacer fortuna o por simple curiosidad, arriesgaron su vida y su dinero en expediciones destinadas a encontrar estos famosos cementerios de elefantes.
Finalmente, la leyenda cruza las fronteras de África y llega a ser explotada por ciertos escritores de novelas de aventuras, como Edgar Rice Burroughs en uno de sus libros sobre Tarzán.

Cementerios fantasmas
Un descubrimiento ocasional de amontonamientos de esqueletos de elefantes refuerza la convicción de los exploradores que estos animales tienen un comportamiento especial al enfrentar la muerte y que los cementerios desbordantes del preciado marfil son reales. Sin embargos la existencia de estos montones de huesos no significa necesariamente que exista un comportamiento premeditado de parte de estos animales.
En el caso que todos los colmillos hayan desaparecido, es más probable que sólo se trate de vestigios de una masacre organizada tiempo atrás por cazadores furtivos gracias a la introducción masiva de armas de fuego a fines del siglo XIX en África negra. Si, por el contrario, los colmillos permanecen fijados al cráneo de los animales, estas muertes colectivas podrían haber sido causadas por una tragedia de origen natural.
En efecto, sucede a veces que luego de una sequía muy grande, una manada entera es incapaz de seguir su carnina hacia lugares menos áridos y muere de inanición y de hambre. En otros casos, las arenas movedizas se transforman en trampas implacables para estos animales, cuyo peso puede alcanzar hasta cinco toneladas, cualquiera sea la razón de estos descubrimientos, están lejos de cumplir las promesas de fortuna que ofrecen los gigantescos cementerios que pueblan los sueños de los amantes del marfil.
El fin de un mito
De hecho, es en el siglo XX cuando la leyenda encuentra una explicación razonable gracias a los conocimientos adquiridos sobre el comportamiento de los elefantes. Cristián Zuber, especialista mundialmente conocido en safaris fotográficos y en animales salvajes, constata que los dientes de los elefantes más viejos presentan un desgaste enorme cuando el animal alcanza la edad de 55 a 60 años, el que los condena en general a morir de hambre. Pero sucede también con frecuencia que los dientes gastados de los viejos solitarios son atacados por caries enormes que enloquecen de dolor al animal, como muchos otros grandes animales africanos, entre ellos el rinoceronte, el elefante busca instintivamente en los grandes depósitos de agua barrosa un remedio para sus heridas y su dolor. Cristián Zuber sugiere pues que el elefante, agotado, no logra siempre salir del pantano después de haber remojado allí durante largo tiempo su adolorida boca y entonces se recuesta en el lugar para morir. Debido a que las fuentes de agua son muy escasas en la sabana africana, los esqueletos de numerosos elefantes se encuentran así agrupados en un mismo lugar. A menudo son elefantes viejos y por lo tanto, tienen colmillos imponentes...

El verdadero cementerio de elefantes
Si los cementerios de elefantes africanos no son más que espejismos, desde el siglo XVIII inmensas reservas de marfil fósil encontradas en Siberia han alimentado los mercados europeos, especialmente el de Londres. Ello se debe a que Siberia, así como otras regiones de la ex Unión Soviética como Ucrania, es un fabuloso depósito de colmillos de mamut. No es que existan "cementerios" según el significado estricto de la palabra, sino todo el suelo siberiano está lleno de colmillos y esqueletos enterrados. Explotada desde la prehistoria, en 1966 se sacó a luz, a 150 km. de Kiev, en Ucrania, una aldea con 15.000 años de antigüedad, cuyas casas estaban hechas de esqueletos y de colmillos de mamuts, el marfil ha sido comercializado desde hace, por lo menos, mil años y a partir de 1722 fue buscado sistemáticamente por decisión del zar Pedro el Grande (1672-1725).

miércoles, 8 de junio de 2011

La Gran Serpiente de Mar



En julio de 1897, la cañonera francesa Avalanche , que estaba patrullando en el norte de la bahía de Along, en el Tonkin, trata de matar a dos serpientes de mar. Es la primera vez que un navío de guerra dispara un cañonazo en contra de una de estas criaturas que se cuentan entre los más famosos enigmas de la zoología.
La Avalanche no es el primer buque en descubrir tales animales en la bahía de Along, pero es el único que lo encuentra tres veces en ocho meses y su experiencia constituye uno de los testimonios más importantes en favor de la existencia de la gran serpiente de mar.

Un misterio de múltiples identidades
Después de un profundo estudio del tema que le dio renombre mundial en los años sesenta, un zoólogo belga, el doctor Bernard Heuvelmans piensa que detrás del nombre genérico "serpiente de mar" se disimulan diferentes tipos de animales gigantes, demasiado escasos y veloces para que haya sido posible alguna vez capturar alguno. Habría cinco tipos de animales cuyo movimiento ondulatorio vertical los clasifica entre los mamíferos. Dos serían pinnípedos (tipos llamados cuello largo y caballo marino), tres serian cetáceos (llamados multijoroba, multialeta y super-nutria) acercándose a los arcocetáceos, (fósiles que se conocen por su cuello delgado). Vendría después un reptil (llamado "saurio oceánico", que puede ser un cocodrilo gigante o un saurio de la antigüedad, ambos sobrevivientes de la prehistoria. En fin, encontraríamos unos tipos de anguilas gigantes, única especie de la que se haya capturado un individuo en estado de larva y que medía 2 metros de largo.

Primer encuentro
Revelado en la edición del 5 de marzo de 1898 del Courrier d'Haiphong (Correo de Haiphong), el pleito del teniente de navío Lagrésille y de su tripulación con los monstruos marinos comienza en julio de 1897 durante una patrulla frente a la bahía de Along.
Si se cree en la declaración del oficial, dos animales de más de veinte metros y de un diámetro de dos a tres metros aparecieron repentinamente en la superficie del agua.
Contrariamente a las serpientes, se desplazan con ondulaciones verticales. Inmediatamente Lagrésille hace alistar uno de los cañones de repetición del buque y ordena un disparo a 600 metros. El tiro es ligeramente corto y los animales, asustados, vuelven a sumergirse resoplando ruidosamente y dejando en la superficie un remolino similar al de una rompiente. Los testigos tienen el tiempo de observar la pequeña dimensión de sus cabezas.
El retorno de los monstruos
La segunda observación se revela mucho más tormentosa. El 15 de febrero de 1898, mientras la Avalanche atraviesa la bahía de Fai-tsi-loung, al norte de la bahía de Along, dos bestias parecidas a las del primer encuentro se perfilan en el mar. Esta vez Lagrésille no duda y enfila tras ellas. A 300 ó 400 metros del blanco, los cañones de repetición disparan y registran a lo menos dos tiros en el blanco, en uno de los animales, sin embargo, aparentemente, ninguno lo deja herido, uno de los animales desaparece en las profundidades y la Avalanche trata de dar un espolonazo a otro, pero éste es demasiado rápido. La cañonera lo persigue entre las islitas de Fai-tsi-loung. La cacería dura, en vano, una hora y media, durante la cual los marinos franceses pueden observar a su gusto el animal. Su tamaño se acerca a los treinta metros, su piel es gris y lisa, sus aletas son negras y cada una de sus emersiones es precedida de un chorro de agua vaporizada, producido por la violencia de su respiración.
Su cabeza se parece a la de una foca, pero es dos veces más grande, y una cresta en forma de dientes de sierra sigue la línea de su lomo.

Un almuerzo agitado
El 26 de febrero de 1898, Lagrésille invita a bordo al comandante Joannet y nueve oficiales del acorazado Bayard . La víspera, en una recepción, se había burlado de él y de su historia. Durante el almuerzo, mientras la cañonera navega nuevamente por la bahía de Fai-tsi-loung, un marinero corre a avisarles que dos "serpientes de mar" están a la vista. La Avalanche persigue una de ellas durante 35 minutos y Lagrésille y sus invitados pueden observarla claramente a unos 200 metros. Dos de los oficiales poseen una cámara fotográfica, pero la demora en armarlas permite al animal alejarse demasiado como para que logren una fotografía nítida.
De vuelta a bordo del Bayard , el comandante Joannet pone al corriente al almirante de la Bédolliere , quien envía un telegrama al gobernador general Paul Doumer, futuro presidente de la república, para informarle de lo observado y de su intención de organizar una batida con cañoneras y lanchas de vapor para tratar de capturar uno de los animales. Pero unos incidentes fronterizos con China le impiden poner en marcha su proyecto: las serpientes de mar, una vez más, llevan su secreto a las profundidades del mar.

Monstruos a profusión
Desde la antigüedad, los marineros no dejaron de enfrentarse a la serpiente de mar. Pero, hasta el siglo XVI, la mayoría de los relatos son poco precisos. Algunos de los encuentros recientes son a veces extraordinarios.
¿En familia? En 1876, el vapor británico Néstor, divisa en el estrecho de Malaca un monstruo de una longitud impresionante de unos 65 metros, cuya cola cilíndrica mediría, 45 metros... Tales cifras hacen pensar que la tripulación en realidad vio a un adulto con sus pequeños nadando en fila uno detrás del otro.
Torpedeado. El 30 de julio de 1915, el submarino alemán U-28 hundió al vapor británico Iberia. El barco explota a una profundidad de entre 100 y 200 metros, y una especie de cocodrilo gigante de unos 20 metros de largo es eyectado al aire junto con restos y desechos del barco, para luego caer al mar retorciéndose.
Abordado. El 30 de diciembre de 1947, el barco americano Santa Clara choca a la altura de Carolina del Norte con un animal en forma de anguila de unos quince metros de largo, que se hunde después de haberse retorcido unos instantes en un gran charco de sangre.
Encuentro bajo el mar. En octubre de 1969, el submarino de bolsillo Alvin se encuentra cara a cara, frente a las costas de las Bermudas, a 270 metros de profundidad, con un animal grande con cabeza de reptil, un largo cuello y aletas. La bestia desaparece antes de poder ser filmada.
Sobre el puente de un pesquero. El 10 de abril de 1977, el pesquero japonés Zuigo Maru, iza a bordo un despojo monstruoso de más de diez metros, no lejos de Nueva Zelanda. Exhala un olor tan fétido que el comandante ordena lanzarlo de vuelta al mar. Las fotografías muestran un animal de cuello largo y una gran cola que recuerdan a un plesiosauro. Es la noticia de primera plana en Japón, y la bestia inspira, incluso, un personaje de tira cómica.

El Vudú, Culto Mágico y Muertos Vivos



Incluso en nuestros días, el vudú sigue vivo en Haití, sobre todo en los estratos populares de la sociedad. Fascina con sus ritos mágicos y con los zombis, que son personas muertas que unos hechiceros llamados "boko" pretenden poder sacar de sus tumbas para hacer de ellos sus esclavos.
En 1980, el extraño caso de un campesino haitiano llamado Clairvius Narcisse llamó la atención de algunos investigadores sobre un tema que estaba hasta entonces relegado al campo de la superstición.

El "polvo que fabrica zombis"
Algunos investigadores han supuesto que los hechiceros haitianos utilizaban un polvo especial para transformar a sus víctimas en zombis. Este veneno era vertido a menudo en un zapato o en la espalda de una persona para que su piel quedara impregnada. Según el Dr. Wade Davis, de la Universidad de Harvard, estaría hecho con huesos humanos reducidos a polvo y sacados de un cadáver, dos lagartijas recién muertas, los huesos secos de un sapo grande, el Bufo marinus , que es muy venenoso y los restos de un gusano. Se agregarían también algunas plantas; como una especie de albizzia, que contiene saponina, la que puede perturbar la respiración, el pois gratter y dos peces de mar, como el pez globo que contiene tetrodo toxina. Los animales se asan y luego se muelen en un mortero con los demás ingredientes y, finalmente, se pasa todo por un cedazo. La tetrodo toxina provoca una parálisis que produce inmovilidad total durante la cual la frontera entre la vida y la muerte se vuelve incierta, aun para los médicos más experimentados. Para Davis, el "boko" utilizaría una ayuda material, el veneno, que aumentaría sutilmente el temor de la víctima, pero que funcionaría aún mejor si ella está persuadida de que su torturador posee estos poderes y cree realmente en el vudú.

Vuelto a la vida
Narcisse se había presentado dieciocho años antes, el 30 de abril de 1962 en el hospital Albert Schweitzer de Deschapelles, quejándose de fiebre y dolores. Su estado empeoró y, el 2 de mayo, fue declarado muerto por dos médicos en presencia de su hermana Angelina. El cuerpo fue dejado en la cámara de frío del hospital hasta ser enterrado, el 3 de mayo, en un cementerio de su aldea. Diez días más tarde, se colocó una lápida recordatoria en su tumba.
En 1980, Angelina se encontró con un hombre que se presentó diciendo que era su hermano muerto. Le dijo que había sido transformado en zombi a causa de un problema de sucesión con otro de sus hermanos, quien le habría pagado a un "boko" para ello. Recordaba su "agonía", los llantos de Angelina y la impresión que había tenido como de flotar por encima de su cuerpo. Enseguida, lo habían sacado del ataúd y después de su "resurrección" lo habían llevado a los alrededores de Cap Haitien y obligado a trabajar durante dos años como obrero agrícola en una plantación, junto a otros zombis.

Aunque se había dado cuenta de su situación, no podía reaccionar y vivía como en un sueño, bajo la impresión de que los acontecimientos se movían en cámara lenta. Podía comer normalmente pero la sal le estaba prohibida. La muerte de su amo libera a los zombis de la fuerza que los mantiene de alguna forma prisioneros y Narcisse no podía pensar en volver a su aldea natal hasta la muerte de su hermano ya que sentía todavía mucho miedo de él. No quiso nombrar a los que lo habían sacado del cementerio y mantenido en esclavitud.
El asunto tuvo tal resonancia que, en 1981, un equipo de la BBC fue enviado al lugar para efectuar una investigación. Lamarque Douvon, director del centro de psiquiatría y neurología de Puerto Príncipe, que se interesaba desde los años 50 en el vudú, decidió verificar las declaraciones de Narcisse.
Junto a su familia, preparó una serie de preguntas cuyas respuestas sólo podían conocer ellos, con el fin de confundir a un eventual impostor. Sin embargo, Narcisse respondió correctamente a todo, convenciendo a Douvon de que este fenómeno era real. Sin embargo, como ni su familia ni los habitantes de su aldea querían volver a verlo, Narcisse fue admitido en la clínica de Douvon y, después, en una misión bautista.

El culto vudú
Según el culto vudú, un dios, llamado también "Gran Maestro", que está por encima de todo, ha creado a unos espíritus, los "loa", para servir a los hombres. Después del bautizo católico, el adepto se pone bajo la protección de su "loa raíz" una especie de espíritu tutelar de la familia. Más tarde, es revestido con una nueva personalidad durante una ceremonia de iniciación y debe servir al "loa maestro en jefe", quien de ahí en adelante dirige su vida. La toma de posesión del maestro se realiza en una ceremonia donde algunos animales, especialmente aves, son inmolados, los oficiantes son el "uga", sacerdote vudú, o "mambo" si se trata de una mujer, el "boko" o mago que puede hacer tanto el bien como el mal, y el "loup-garou" o hechicero, Todos ellos son inseparables.

Los zombis
Uno de los aspectos más controvertidos del vudú se refiere naturalmente a la existencia de los zombis y muchos científicos tratan a las personas afectadas como enfermos mentales. En su lugar de origen, el zombi es objeto de temor y también de piedad, ya que su calvario es visto como una maldición. Sucede, a veces, que a los difuntos se les corta la cabeza para que no se transformen en zombis.
Pareciera que existen tres clases de zombis. El "zombi astral", elemento del alma que puede ser transmutado según la voluntad de quien la posee; el "zombi cadáver", zombi de carne y hueso que se puede hacer trabajar, y el "zombi sabana", antiguo zombi que ha vuelto al estado de ser vivo. Estudios recientes, como el realizado por el Dr. Wade Davis de la Universidad de Harvard, autor de un libro muy completo sobre el tema, publicado en 1985 y titulado Vudú, han demostrado que es posible llegar a detener casi completamente el ritmo cardiaco de un ser vivo y darle la apariencia de un muerto, utilizando ciertas sustancias. Luego, el hechicero y sus ayudantes esperan que la familia haya partido después del entierro, exhuman el cuerpo de su ataúd y se apoderan del difunto.
Davis notó también que aquellos que se transformaban en zombis eran personas a quienes se reprochaba algún comportamiento censurable (problemas de tierras, ambición excesiva, seducción de la mujer de otro hombre, difamación) y que eran juzgados por sociedades secretas haitianas llamadas Bizango. Así, por ejemplo. Narcisse tenía efectivamente un litigio de sucesión con su hermano y éste parece haberle hecho pagar caro por ello.

Orígenes africanos del vudú
En el Togo y en el antiguo Dahomey, el término vudú se utilizaba para referirse a unas divinidades que representaban a las fuerzas de la naturaleza. Los hombres las invocaban para obtener felicidad en su vida y también cumplían un papel importante en la prevención y en la curación do las enfermedades. En el siglo XVI se inició el comercio de esclavos africanos hacia Haití. Ellos llegaban con sus tradiciones y sus costumbres y, a pesar de las campañas efectuadas por la Iglesia, los cultos africanos permanecieron vivos, al igual que en el Brasil, donde se llaman candombe o macumba y en el Caribe. El vudú, sin embargo, recibió algunas influencias del cristianismo y las adaptó. Así, por ejemplo, algunos espíritus corresponden a santos católicos. Estas modificaciones lo han alejado del culto original venido de África.

Matusalén , Una Larga Vida de 969 Años



La muerte es, sin duda, la más terrible de las barreras a las que el hombre se ve enfrentado. Así también, uno de sus más antiguos combates ha sido tratar de retrasar el instante fatídico.
Es por esto que, según las épocas, el hombre se volvió hacia prácticas mágicas, luego hacia el ocultismo. En nuestros días, la ciencia tomó el relevo. Pero la imaginación humana también se alimentó de relatos cuyos personajes vivían indefinidamente.

“Viejo como Matusalén”
La longevidad atribuida a Matusalén, uno de los patriarcas antediluvianos del Génesis, es también proverbial. De hecho, los 969 años que le atribuyen los escribas en las Escrituras constituyen casi la única información que se tiene sobre este personaje, le confieren una especie de récord, puesto que cuentan que su bisabuelo, Adán, vivió 930 años, su abuelo, Set, 912 años, y su padre Henoch, 305 años. Sin embargo, este último no murió sino que fue "llevado" por Dios después de una vida perfecta. Al hijo de Matusalén, Lamech, le confieren sólo 177 años, pero la descendencia recuperó su vigor con Noé, el héroe del Diluvio, que murió a los 950 años. Esa es la leyenda. Existen dos hipótesis sobre la interpretación de estas longevidades fabulosas que no son, por lo demás, contradictorias. La primera supone que los años concedidos a los patriarcas son, en realidad, el número de meses de sus vidas; se obtiene de esta manera alrededor de 77 años para Adán, 76 para Set, más o menos 81 años para Matusalén, 30 años de existencia terrestre para Henoch y 79 años para Noé. En cambio, según este cálculo, Lamech habría vivido apenas quince años.
Los escribas habrían efectuado esta conversión con el fin de exaltar a estos hombres dignos de admiración. Según otra teoría desarrollada por los especialistas de la Biblia, estas vidas sobrenaturales habrían sido inventadas para establecer genealogías sin lagunas que cubrieran con pocos nombres largos períodos prehistóricos. Esta manera de proceder se repite con el sacerdote caldeo Beroso, quien en su historia de Babilonia, escrita alrededor de 280 años antes de Cristo, afirma que los reinados de los diez reyes de las épocas fabulosas no abarcan menos de... 432.000 años.

Historias de inmortales
El lema de la inmortalidad, o en su defecto el de la longevidad extrema, obsesionó la imaginación del hombre desde los tiempos más antiguos. Ya, en la mitología asirobabilónica, en la Epopeya de Gilgamesh, en el tercer milenio antes de Cristo, se evoca la posibilidad. Atraviesa discretamente la historia de la literatura hasta el siglo XIX, luego se desarrolla en el seno de una corriente fantástica que lo trata en general como una maldición. Obras importantes como El judío errante , de Eugène Sue (1845), el ciclo de She, La-que-debe-ser-obedecida, de sir Henry Rider Haggard (1887-1923), Drácula, de Bram Stoker (1897), o series muy populares en su época, tales como la consagrada al enigmático Dr. Nikola de Guy Boothby (1895-1905), ilustran la búsqueda de un sueño que revela, a fin de cuentas, una pesadilla física y mental. En el siglo XX la evolución de la ciencia ofrece nuevos recursos. Pero la literatura sigue dominada por la idea que una longevidad extrema no procura más que aburrimiento y que ésta no se adquiere sino que al precio de compromisos moralmente inaceptables: así el sabio Fausto no duda en pactar con el diablo a cambio de una nueva juventud. Este mito se repite en la época contemporánea por ejemplo, en El Maestro y Margarita , novela del escritor soviético Mikhail Boulgakov (1891-1940), inédita hasta 1966. La moraleja de estas obras es la misma: no se puede ir impunemente contra las leyes de la Naturaleza...

Los límites de la vida humana
De manera más comprobable, la historia nos da a conocer, de tiempo en tiempo a través de los siglos, la existencia de personas que sobrepasaron ampliamente la esperanza de vida de sus épocas.
Esta se ha alargado en proporciones extraordinarias desde la Prehistoria, pero el "despegue" esencial se produjo recién en el siglo XIX. De hecho, un hombre vive hoy en día tres veces más que el de Cromagnon. Por otra parte, las investigaciones recientes ubican la barrera biológica de la especie humana en alrededor de 110 años. Estimación que sufre excepciones: en 1958, un colombiano habría alcanzado la respetable edad de 160 años. Récord conmemorado por la Oficina de Correos colombiana con una estampilla que tenía por leyenda: "¡El hombre más viejo del mundo!"
Esta noción de barrera biológica fue dada a luz por un americano, el Profesor Leonard Hayflick: sus experiencias in vitro parecen probar que las células se comportan como si tuvieran una especie de reloj interno que determina de antemano durante cuánto tiempo vivirán y seguirán dividiéndose.

¿La ciencia versus el “reloj biológico”?
Si la noción de barrera biológica corresponde a una realidad, sólo la manipulación genética permitirá eludir el infranqueable obstáculo que representa hoy en día. ¿Alcanzará algún día la ciencia este resultado? Si así fuese, habrá puesto entonces un pie en un terreno hasta hoy reservado a lo divino. Por ahora, el hombre se contenta con explorar la vía del trasplante de órganos defectuosos por equivalentes artificiales. La miniaturización de la electrónica lo hace cada vez más factible y podemos imaginar que un día algunos conejillos de Indias podrán convertirse en "cyborgs", es decir en unos cerebros con envolturas totalmente artificiales y altamente desarrollados. En su libro Cuando el hombre se convierte en máquina (1971), el periodista científico americano David Rorvik presenta esta mutación como un gran paso adelante para la humanidad... o más bien hacia la inhumanidad, no pueden evitar de replicar algunos.

Magia, ocultismo y longevidad
Para luchar contra los estragos del tiempo en el organismo, los hombres se han visto tentados a menudo a recurrir a lo sobrenatural.
El vampirismo. Contrariamente a una idea preconcebida, el vampiro no es un difunto sino un "no-muerto" (ese es el sentido de nos-feratu), un ser inmovilizado en la frontera que separa la vida de la muerte. El vampiro ha adquirido la longevidad, a menudo contra su voluntad, al ser victima de otro vampiro. Esta forma de semi-mortalidad tiene todo de una condena y el "verdadero" vampiro es más cercano al monstruoso Nosferatu que al seductor Drácula, las dos caras dadas por el cine al mismo héroe del escritor Bram Stoker.
La Magia negra. Una longevidad deseada puede resultar de un pacto consumado con fuerzas oscuras. Se pretende que algunos grandes brujos de la macumba, la magia negra brasilera, hayan vivido más de dos siglos. Autores de ciencia ficción, como el americano Lovecraft, han Imaginado, por otra parte, una forma de "vampirismo" psíquico que permitiría a seres humanos envejecidos rejuvenecerse atiborrándose con la energía vital de personas jóvenes.
La Magia real. Esta es la de los grandes ocultistas, de los alquimistas. En efecto, la alquimia se presenta como una tentativa de reconquista a través del conocimiento de los antiguos secretos de los privilegios perdidos a causa del pecado original. Entre estos privilegios figura en primer lugar el de la inmortalidad. Durante siglos los alquimistas trataron entonces de reencontrar el secreto del elíxir de una larga vida, "el oro potable", que supuestamente les permitiría atravesar los siglos realizando su fin último: la transmutación del cuerpo y el retorno a la inmortalidad adámica. La tradición pretende que algunos alquimistas famosos como Nicolás Flamel, el conde de Saint-Germain, Artepio, el alquimista árabe de la Edad Media o Fulcanelli lograron esta transmutación.

El Ataque Japonés a Pearl Harbor



¿Fue una trampa tendida por Roosevelt?

El 7 de diciembre de 1941, un sorpresivo ataque efectuado por la aviación japonesa destruyó la escuadra norteamericana del Pacífico, en su base de Pearl Harbor. La facilidad con que logró el éxito hizo surgir una duda:
¿Roosevelt habría dejado deliberadamente el camino libre a los japoneses a fin de vencer las reticencias de los norteamericanos a entrar en la guerra?

A las 07:55 hora local, en la quietud de la mañana dominical, la gente se despierta lentamente en la base norteamericana de Pearl Harbor, situada en la isla de Cahu, en el corazón del archipiélago de Hawai. Repentinamente, un zumbido atronador rompe la calma y un diluvio de hierro y fuego cae del cielo: 183 aviones japoneses están bombardeando la base.

La guerra se transforma en un conflicto mundial
Después de la eliminación, en 1939, de Polonia, 1940 es un año de guerras relámpago en Europa occidental. Pero en 1941 la guerra se transforma realmente en un conflicto mundial. Ante la resistencia de Gran Bretaña, Hitler cambia de estrategia y para ayudar a los italianos, envía en marzo a África al Afrika Korps del general Römnel. Invade Yugoslavia y Grecia en abril y, por sobre todo, pone en marcha el 22 de junio el plan Barbarroja y ataca a la Unión Soviética. En forma paralela, los Estados Unidos se comprometen y prestan un apoyo cada vez más activo a Gran Bretaña, a la que entregan material bélico gracias a una ley sobre préstamo y arrendamiento. El 14 de agosto de 1941. Churchill y Roosevelt firman la Carta del Atlántico. El ataque japonés a Pearl Harbor termina por globalizar el conflicto. De ahora en adelante, una Gran Alianza une a los Estados Unidos con el Reino Unido y la Unión Soviética en contra de los poderes del Eje.

Un ataque fulminante
El pánico reemplaza a la incredulidad y la sorpresa es total. Bajo las bombas y los torpedos, los acorazados, cruceros y destructores de la flota norteamericana en el Pacifico, se incendian o zozobran. La aviación queda atrapada en tierra, impotente, mientras los hangares y los estanques estallan. A las 18:45, una segunda oleada, originada por 170 atacantes toma el relevo. El balance es desastroso; 2.403 muertos y 1178 heridos, 18 buques fuera de combate y 159 aviones destruidos.
Con pérdidas muy pequeñas, Japón lograr realizar exitosamente el ataque por sorpresa más formidable de todos los tiempos. Es un plan increíblemente audaz del almirante Isoroku Yamamoto, un ataque a 5.500 kilómetros de Japón contra la base enemiga mejor protegida de todo el Pacifico; esta "locura" ha tenido un éxito total gracias a una minuciosa preparación de la aviación y de los servicios de inteligencia.
Es verdad que la suerte ha jugado también un buen papel, al igual que la negligencia de los norteamericanos.

Sospechosas negligencias de los militares norteamericanos
En el lugar de los hechos, el general Short y el almirante Kimmel advertidos de una posible ofensiva nipona, no piensan que Pearl Harbor pueda ser el blanco escogido. Por negligencia, abandonan la vigilancia por radar y no cambian ninguna de sus rutinas; la flota regresa a la base cada fin de semana, como de costumbre. Además, los dos hombres no congenian y no intercambian información.
En Washington sucede algo similar, Se ha descifrado el código secreto de las japoneses y se sabe que preparan algo, pero los servicios de inteligencia no se coordinan entre sí, más bien tienen celos unos de otras y, sobre todo, no logran separar lo verdadero de lo falso: los japoneses se han transformado en los maestros en el arte de la desinformación. Finalmente, si bien las autoridades responsables norteamericanas no desconocen las políticas expansionistas de Japón, saben también de su debilidad económica y piensan que no tendrá la osadía de atacar directamente a los Estados Unidos.
En el peor caso si es que esta locura tentara a los japoneses, las Filipinas serían seguramente el blanco amenazado y no Pearl Harbor. Por esta razón, aun cuando el general Marshall fue informado una hora y media antes de la operación, que se preparaba un ataque inminente en contra de una base norteamericana, no previno en primer lugar a Pearl Harbor. Como todos los demás, no quiso creer en la increíble verdad.
Tantas torpezas acumuladas despiertan pronto las sospechas y, terminada la guerra, algunos partidarios del aislacionismo acusan al presidente Roosevelt de haber utilizado a la escuadra de Pearl Harbor como un cebo para atraer un ataque japonés y forzar a su país a entrar en la guerra. Y así nace la teoría de la duplicidad de Roosevelt. Los japoneses habrían caído en una trampa y la opinión pública norteamericana, reticente, habría sido enfrentada a un hecho consumado.

El mito de la provocación
En realidad, Roosevelt ya se había comprometido deliberadamente con la guerra al suministrar ayuda a Gran Bretaña, aunque para él el frente europeo era prioritario y no tenía interés alguno en participar los hechos en el Pacífico. Sin ceder ante Japón, había buscado, hasta entonces, ganar tiempo.
Por su lado, Japón había hecho lo mismo durante bastante tiempo, aunque tratando de hacer avanzar a sus peones lo más lejos posible. El gobierno nipón había firmado un pacto tripartito con Alemania e Italia, porque vio ahí el medio para proseguir su política de conquistas territoriales en China y en el sudoeste asiático así lo que buscaba era disuadir a los Estados Unidos a fin que no se opusieran a sus intereses imperialistas. Sin embargo, cuando en julio de 1941 el ejército japonés ocupó el sur de Indochina, los norteamericanos reaccionaron inmediatamente cortándoles el aprovisionamiento de petróleo. Cada uno buscaba hacer ceder al adversario sin entrar en un conflicto abierto. Japón se da cuenta que no puede lograr sus fines sin que Washington reaccione. Entonces decide precipitar los hechos, y se lanza en un conflicto que considera inevitable, empleando para ello el efecto sorpresa.
Pearl Harbor fue un éxito táctico indiscutible. Pero, más allá de eso, al provocar al gigante norteamericano, el almirante Yamamoto selló, a su pesar, el final del conflicto mundial.

Ataques por sorpresa y provocaciones Ataque sorpresivo.
Ya en febrero de 1904, el Japón Imperialista rehúsa todo entendimiento con Rusia para compartir las zonas de influencia en el Extremo Oriente y envía a su flota a atacar por sorpresa, en medio de la noche, a la flota rusa fondeada en Port-Arthur. Los japoneses aseguran así su dominio en una guerra que termina pronto, en 1905, con la derrota de Rusia, que es humillada y pasa a ser el primer país colonizador vencido por una nación no occidental.
Pretexto. En 1898, los Estados Unidos, al ver amenazados sus intereses en Cuba por los colonos españoles de la isla, toman como pretexto la explosión del acorazado Maine en la rada de La Habana para atacar a los españoles. La derrota de estos últimos provoca el fin del imperio colonial español, la independencia de Cuba y el progresivo aumento de la influencia de Estados Unidos en todo el continente americano.
Provocación. Para justificar la invasión de Polonia por el ejército alemán, los servicios especiales nazis organizan en forma minuciosa un incidente fronterizo el 31 de agosto de 1939. Hombres disfrazados con el uniforme polaco simulan atacar una estación de radio alemana en Gleiwitz para calificar enseguida la acción, con todo el peso de la propaganda hitleriana, como una provocación polaca que requiere un severo castigo.

martes, 7 de junio de 2011

La Fortuna Más Grande del Mundo



"Rico como Creso": la expresión parece tan antigua como el mundo... Sin embargo, corresponde a una realidad indiscutible, la increíble e incomparable riqueza de Creso, rey de lidio, que fue un personaje histórico. Pero el destino de este hombre célebre recuerda además la moraleja de una fábula: el dinero no hace la felicidad...
Casi todo lo que sabemos acerca de Creso es gracias a las Historias de Heródoto. Este historiador vivió en la época en que se disputaban las últimas guerras médicas (490 al 479 antes de Cristo); testigo esencial del conflicto entre los griegos y el imperio persa de Jerjes, su objetivo es rastrear la génesis de este enfrentamiento. Remontando el tiempo a través de leyendas y testimonios recogidos durante sus viajes, evoca la vida de Creso, primer rey de Asia Menor que trató de someter a los pueblos griegos. Según el "Padre de la Historia", el origen de las guerras médicas reside, efectivamente, en la pretensión por parte de los persas de controlar Jonia, es decir, la costa (con las ciudades como Éfeso o Mileto) y las islas (Quío, Samos) al sur de Asia Menor.

Ahora bien, el reino de Creso, ubicado en Lidia, es vecino de esa región। Y por supuesto, el rey Creso desea extender su poder. Por ello es considerado por Heródoto como "el primer bárbaro en haber atacado injustamente a los griegos, en haber obligado a algunos a pagarle tributo y en haber convertido a otros en sus vasallos..."


La caída de Creso
"De este modo los persas se apoderaron de Sardes y tomaron a Creso vivo luego de un reinado de 14 años; de acuerdo a lo predicho por el oráculo, había puesto fin a un gran imperio: el suyo. Los persas que lo capturaron lo llevaron donde Ciro, quien hizo encender una gran hoguera sobre la cual ordenó colocar a Creso cargado de cadenas y a 14 jóvenes lidios junto a él. Probablemente quería sacrificados en honor a algún dios en reconocimiento por la victoria, o cumplir con algún voto, por lo menos eso hizo, según cuentan, y Creso estaba de pie sobre la hoguera cuando le vino a la mente, a pesar de la horrorosa situación, que un dios le había dictado a Solón estas palabras: "Ningún ser vivo es feliz". Con este pensamiento y con un profundo suspiro y en un gemido, rompió su largo silencio y gritó tres veces: "Solón". Ciro lo escuchó y mandó a preguntar por medio de sus intérpretes a qué ser invocaba. Los intérpretes se acercaron para interrogado: apurado por responder, Creso les dijo: "Es el hombre con quien yo habría querido ver conversar a los reyes, al precio de una enorme fortuna". Heródoto, Historias (I,86)

El pecado del antepasado
A estos hechos objetivos se agrega el relato de una leyenda. Si Creso se convierte en rey de Lidia en 561, se debe a que su tataratatarabuelo Gyges, guardia del rey Candaulo, asesinó a su amo y usurpó el poder desposando a la reina.

Pero el oráculo de Delfos reveló que los descendientes de Candaulo se vengarían en la quinta generación: esta generación es la de Creso. Este parece no temer a la predicción, que no puede ignorar. Su ambición devoradora sólo es comparable a sus capacidades: emprende una serie de expediciones exitosas contra las ciudades griegas jónicas e insulares. De este modo, logra anexar inmensos territorios a su reino. Pillajes, tesoros, tributos, impuestos, venta de ciudadanos como esclavos: así comienza la fortuna de Creso. Su capital, Sardes, se convierte en una ciudad prestigiosa. Ordena construir palacios suntuosos y distribuye a destajo subsidios y prebendas para atraer a gran cantidad de artistas, filósofos y poetas. Las riquezas lidias parecen inagotables; en materia financiera, Creso impone su ley en toda la cuenca mediterránea. Acuñar moneda en el mundo antiguo es una prerrogativa especialmente política, que manifiesta la soberanía de cada estado. Ahora bien, las finanzas de Creso son tan superiores a las del resto de las potencias, que su padrón monetario se impone en todas partes. De este modo, se consagra su reputación de hombre poderoso y especialmente como el más rico de su época.

Una advertencia premonitoria
¿Le hace perder la cabeza su fortuna ilimitada? Creso se considera el más grande y el más feliz de los hombres y lo proclama...

Recibe su primera advertencia cuando se presenta en Sardes un personaje atraído por las fiestas de la corte: el famoso legislador Solón, considerado el padre fundador de la democracia ateniense. Creso, no sin ingenuidad, lo invita a conocer su palacio y le muestra sus tesoros y sus riquezas. Luego le pregunta: "¿Conoces al hombre más feliz del mundo?", el sabio ateniense le responde: "Puedo ver que eres sumamente rico y ejerces tu reinado sobre numerosos soberanos; pero no puedo responderte sin haber sabido antes que tu muerte fue bella. Ya que el hombre rico no es más feliz que el hombre que vive el momento, si el destino no lo acompaña para que termine su carrera en plena prosperidad. En todas las cosas es necesario considerar el fin, ya que a gran cantidad de hombres el cielo les mostró la felicidad, para luego aniquilarlos completamente...

El ambiguo oráculo de la sacerdotisa
Luego de este episodio, efectivamente el destino parece ensañarse con Creso. Primero, un sueño le advierte que su hijo Atys, comandante de su ejército, morirá de un golpe de espada; a pesar de haber tomado todas las precauciones, la predicción se cumple: efectivamente Atys muere en un accidente de cacería.
Creso se ve obligado a tomar una decisión esencial। Frente al auge del Imperio persa de Ciro, duda entre la negociación y la lucha. Finalmente consulta al oráculo de Delfos, no sin haber cubierto antes el santuario con ofrendas: vasos y copas de oro, vestimentas y túnicas de púrpura, jarras y cráteras de plata e incluso 117 ladrillos de oro puro... Con esta ostentación de regalos, piensa que debe recibir la gracia del dios Apolo. Sin embargo, el oráculo es extremadamente ambiguo, ya que anuncia solamente que un poderoso imperio será vencido. ¿Cuál de ellos será? Creso se imagina de inmediato que se trata del imperio persa y lo ataca. Le va mal ya que poco después de los primeros combates en Timbrea, los persas toman sorpresivamente Sardes y Creso es hecho prisionero. Condenado a la hoguera, asistiendo al saqueo de su capital, puede meditar acerca de la advertencia del sabio Solón con respecto a la fragilidad de las fortunas humanas. Sin embargo, Ciro, intrigado al ver a su víctima murmurar el nombre de Solón mientras las llamas suben hacia él, ordena apagar el fuego para que le cuente la historia. Impresionado por este relato, Ciro salva a Creso por piedad, luego por amistad. Por supuesto que no le devuelve su trono, pero lo convierte en su consejero. El hombre más rico del mundo tuvo que pagar muy caro por la usurpación cometida por su antepasado...


Fortunas célebres y escandalosas Durante la república romana.
En el siglo I antes de Cristo, Verres, propretor, es decir gobernador de Sicilia, practica el pillaje sistemático de los recursos de la provincia de la cual está encargado. Ayudado por legionarios, exige a los particulares enormes sumas de dinero, bajo pretexto de recaudar los impuestos del estado. Sus poderes judiciales le permiten hacer ejecutar a los recalcitrantes. Verres es también responsable de la expoliación de los edilicios religiosos y de los templos de la isla, los que despoja de sus estatuas y de sus obras de arte. Finalmente es condenado a devolver a los sicilianos el producto de una parte de sus robos.
En Francia, en el siglo XVII. El cardenal Mazarino acumula una fortuna fabulosa durante los 18 años que se mantiene a la cabeza del estado (1643- 1661). A su muerte, esta fortuna se eleva a 35 millones de libras, más de la mitad del presupuesto fiscal anual y mucho mayor que la de Richelieu, que sólo había dejado 22 millones de libras. Bajo pretexto de servir al rey, todo es bueno para hacer negocios: suministros para el ejército, inversiones en las colonias, préstamos muy lucrativos al estado (del cual es por otro lado el único dueño), tierras y cargos entregados por él mismo y revendidos posteriormente...
Entre las fortunas contemporáneas. La más célebre es, sin duda, la de John Rockefeller, quien murió en 1937 a la edad de casi cien años. Aprovecha el boom del último tercio del siglo XIX en la extracción y comercialización del petróleo. Su Standard Oil of New Jersey (y su brazo financiero, el Chase Manhattan Bank) se convierte en un imperio tan poderoso que la legislación americana antitrust lo fuerza a una división parcial en 1911; desde ese momento Rockefeller consagra parte de su fortuna a la filantropía y a la investigación médica, distribuyendo así antes de su muerte, más de 350 millones de dólares por intermedio de sus distintas fundaciones.

Las Diez Tribus Pérdidas



Los libros históricos de la Biblia relatan que los asirlos deportaron a diez de las doce tribus que formaban el pueblo hebreo cuando invadieron el reino de Israel, entre 724 y 721 antes de Cristo. Nadie sabe qué se hicieron esas diez tribus y, desde la Antigüedad hasta el siglo XIX, numerosos viajeros declararon haberlas encontrado.
En 930 antes de Cristo, el reino de David y de Salomón se dividió en dos estados: el reino de Israel, al norte, constituido por diez tribus, y el reino de Judá, al sur, donde se reunieron las otras dos tribus. Israel cayó en 721 antes de Cristo bajo el dominio asirio y sus habitantes fueron exiliados en Jalaj, en el Jabor, río de Gozán, y en las ciudades de los medos (II Reyes, 17).
Entonces desaparecieron de la historia। El pasaje de Crónicas (I, 5, 26) precisa que las diez tribus "permanecieron en Asiria hasta el día de hoy". Las profecías de Isaías (11, 11), Jeremías (31, 8) y Ezequiel (37, 19), un siglo después de los hechos, son claras sobre este punto: se pensaba entonces que las tribus vivían lejos, esperando el día en que los hijos de Israel fueran nuevamente reunidos.


Israel cautivo
En el año doce de Ajaz, rey de Judá, comenzó a reinar Oseas, hijo de Elá, en Samaria sobre Israel. Reinó nueve años. Hizo mal a tus ojos de Yahvé aunque no como los reyes de Israel que le precedieron. Salmanasar, rey de Asiria, subió contra Oseas: Oseas se le sometió y le pagó tributo. Pero el rey de Asiria descubrió que Oseas conspiraba, pues había enviado mensajeros a So, rey de Egipto, y nos había dejado de pagar tributo al rey de Asiria, como lo venía haciendo cada año: el rey de Asiria lo detuvo y lo encadenó en la cárcel. El rey de Asiria subió por toda la tierra, llegó a Samaria y la asedio durante tres años. Fue en el noveno año de Oseas, el rey de Asiria tomó Samaria y deportó a los israelitas a Asiria: los estableció en Jalaj, en el Jabor, río de Gozán, y en las ciudades de los medas (...) Deportó Israel de su sierra a Asiria, hasta el día de hoy. El rey de Asiria hizo venir gentes de Babilonia, de Kutá, de Avvá, de Jumat y de Sefarváyim y los estableció en las ciudades de Samaria en lugar de los israelitas, ellos ocuparon Samaria y se establecieron en sus ciudades. Sucedió que cuando comenzaron a establecerse allí no veneraban a Yahvé y Yahvé envió contra ellos, leones que mataron a muchos. Entonces dijeron al rey de Asirla:"Las gentes que has hecho deportar para establecerlas en las ciudades de Samaria no conocen el culto del dios del país (...) El rey de Asiria dio esta orden: "Haced partir allá a uno de los sacerdotes que deporté de allí que vaya y habite allí y les enseñe el culto del dios del país. El Libro de los Reyes, II 17.

Un regreso anunciado
Durante la Antigüedad y en el período del segundo Templo de Jerusalén, nadie dudaba de la existencia de las diez tribus. El testamento de los doce patriarcas consideró su existencia como un hecho y en el siglo IV antes de Cristo, en su quinta visión, Esdras (IV, 13, 34) describió: "una multitud pacífica son las diez tribus que fueron llevadas prisioneras lejos de su país". Algunos textos dan por hecho que las diez tribus están ahora más allá del Eufrates. La tradición atribuye su imposibilidad de reunirse con sus hermanos al hecho que las dos tribus del reino de Judá fueron dispersadas a través del mundo. Las diez tribus fueron exiliadas más allá del misterioso río Sambation, cuya travesía sólo es posible el día del sabat. Además, según el Talmud de Jerusalén, los exiliados fueron divididos en tres grupos iguales y cada uno tomó una dirección diferente.
Desde la Edad Media hasta nuestros días, varios viajeros y exploradores declararon haber encontrado a las diez tribus perdidas. En el siglo IX después de Cristo apareció un hombre, Eldad ha-Dani, que aseguró ser miembro de la tribu de Dan y conocer cuatro de las diez tribus. Otro aventurero, David Reuveni, pretendió ser el hermano de José, rey de las tribus de Rubén, de Gad y de la semi-tribu de Manasés, que se habían instalado en Khaybar en esa época, en Arabia.

El nombre de Khaybar está sin duda inspirado en Jabor, ciudad evocada en la Biblia. Finalmente, en 1173, el viajero Benjamín de Tudela describió largamente a las tribus perdidas. Según él, cuatro de ellas, las de Dan, Aser, Zabulón y Neftalí, se habrían instalado en la ciudad de Nishapur, en Asia, donde habrían sido gobernadas por su propio príncipe José Amarkala el Levita.

De Etiopía a América
En Etiopía viven los falashas, población negra de religión judaica. La primera mención conocida de su existencia está en dos Cartas de Jerusalén de Obadiah de Bertinoro, en 1488 y 1489. En 1528, el cabalista Abraham Levi el Viejo vio en ellos a los descendientes de las tribus perdidas. ¿Tenía razón? Es poco probable: Etiopia y Egipto tuvieron siempre estrechas relaciones, y los hebreos son desde hace mucho tiempo, numerosos en Egipto: posiblemente algunos de ellos convirtieron a un grupo de etíopes al judaísmo. La hipótesis más fantástica fue emitida en el siglo XVII por el viajero originado de Amsterdam. Aaron Levi de Monteamos. De regreso de un viaje a Sudamérica, relató que, en la cordillera de los Andes, unos indios lo recibieron recitando el Shema oración compuesta por tres versículos de la Torá.
Manasés ben Israel, rabino de Amsterdam, fue conquistado por el relato de Montezinos। En 1652 publicó una obra, Esperanza de Israel en la que escribió «Las Indias del oeste están habitadas desde hace mucho tiempo por una parte de las diez tribus que pasaron del otro lado de Tartarie por el estrecho de Anian, (actual estrecho de Bering).


Las tribus encontradas
Evidentemente, ninguna exploración posterior confirmó este sueño. En su Viaje a Jerusalén, publicado en Glasgow en 1786, el inglés Richard Burton (Nathaniel Crouch) vio en los indios de Norteamérica a las diez tribus perdidas.
Los arqueólogos del siglo XX y el estudio de los textos asirios permiten restablecer hoy la verdad. En 721 antes de Cristo, Samaria fue conquistada por el rey asirio Sargón, sucesor de Salmanasar V, evocado en la Biblia. Deportó efectivamente una parte de la población a Asiria y la reemplazó por gente de Mesopotamia. Sin embargo, contrariamente a los relatos de la tradición hebraica, las diez tribus no desaparecieron en el exilio. Por otra parte, la Biblia evoca recurrentemente las numerosas poblaciones que permanecieron en Israel. Sólo una pequeña parte de los hebreos fue obligada a partir a Asiria; 27.280 personas en cuatro años, según los archivos de Sargón. Sin embargo, se trataba de las clases dominantes: sacerdotes, funcionarios, intelectuales, aunque eran minoría, inspiraban la cultura y la política.
Por esta razón fueron reemplazados por la administración asiria। Por lo tanto, no hubo una deportación física masiva ni la desaparición de las tribus, pero las clases dominantes desplazadas se fundieron rápidamente con la población de las grandes ciudades asirias. Esta técnica de dominación mediante el desplazamiento de las elites en los países conquistados y su asimilación es un procedimiento utilizado en varias ocasiones por el imperio asirio.


Los primeros tiempos de los hebreos
La historia de los hebreos comienza con Abraham, un sumerio que deja la ciudad de Ur con su clan hacia 1700 antes de Cristo. Se instala en Cana, con el paso de los siglos, el clan se convierte en una poderosa tribu seminómada que mantiene buenas relaciones con Egipto. Sin embargo, hacia 1675 antes de Cristo, los faraones fueron derrocados por la invasión de los hicsos. Los hebreos se unen a los invasores y se instalan en Egipto. Cuando los hicsos son repelidos, en 1580 antes de Cristo, los hebreos, culpables de traición a los ojos de los egipcios, son mantenidos en cautiverio. Alrededor de dos siglos más tarde, probablemente durante el reinado de Akenatón, dejan Egipto bajo el mando del noble egipcio de origen judío, Moisés, quien fue el primero en codificar verdaderamente la religión hebrea. Conquistaron y colonizaron Cana, de donde expulsaron a las tribus semitas autóctonas. Instalaron una democracia tribal, reemplazada en 1020 antes de Cristo por una monarquía. Después del reinado de Salomón (970-930 a.C.), el reino se dividió en dos: Israel y sus diez tribus al norte, Judá y sus dos tribus al sur. Los dos estados fueron sacudidos por graves crisis políticas; en el norte, estas crisis facilitaron la invasión asiria, que sucedió después del 724 antes de Cristo.

La Monja Negra de Moret



En el otoño del año 1695, toda la corte asiste a una extraña ceremonia: una joven negra
pronuncia sus votos e ingresa al convento de las benedictinas de Moret. Luis XIV le hace
entrega de una generosa pensión. ¿A qué se debe tanta consideración? ¿Será ella de sangre
real?
Hija del rey Felipe IV de España, María Teresa de Austria se casa con Luis XIV en 1660, la
infanta se sabe predestinada a un matrimonio real. En su primer encuentro, se enamora
profundamente de su futuro marido. Luis XIV, por su parte, sigile el consejo del sutil
Mazarino; desposa a la alianza con España al mismo tiempo que una madre para sus futuros
hijos. Madame de Motteville cuenta que, al salir de su primera entrevista con la que sería su
esposa, el rey declaró “al señor príncipe de Conti y al señor de Turenne que, en un principio,
la fealdad del peinado y del vestido de la infanta lo habían sorprendido, pero que al mirarla
con más atención había visto que poseía mucha belleza y entendió que le sería fácil amarla”.
Dicho de otra manera, el rey se resigna frente a esta niña gordita y con los dientes dañados
a la que sabe que tendrá que desposar.

Testimonios sobre la mora
En sus Memorias, Mademoiselle de Montpensier relata el difícil parto de la reina
y describe al recién nacido:
“Monsieur me contó lo difícil de la enfermedad de la reina, de toda la gente que
había cuando se trajo a Nuestro Señor, de cómo su primer capellán se había
desmayado de aflicción y el príncipe había reído y toda la gente junto con él de
la cara que puso la reina cuando vio que la hija que había dado a luz se parecía a un pequeño moro que el señor de Beaufort había traído, que era muy bonito
y que siempre estaba con la reina, y cuando se dieron cuenta que su hijo se le
podía parecer se lo llevaron, pero ya era demasiado tarde, que la niñita era
horrible, que no viviría y que no se lo dijera a la reina porque se moriría por
ello.” Voltaire, quien fue a ver a la mora al convento de Moret, privilegia la
tesis de una hija bastarda del rey. Escribe en su Siglo de Luis XIV: Ella era muy
morena y por lo demás se parecía a él. El rey le regaló veinte mil escudos de
dote al ponerla en un convento. La opinión que tenía de su nacimiento era
motivo de orgullo para ella, orgullo que molestaba a sus superioras. En un
viaje a Fontainebleau, Madame de Maintenon fue al convento de Moret y quiso
inspirar más modestia a la religiosa. Ella hizo lo que pudo para sacarle esa idea
que alimentaba su orgullo. Señora -le dijo la religiosa-, la molestia que se toma
una dama de su rango en venir a decirme que no soy la hija del rey, sólo me lo
confirma.

La reina abandonada
Durante los primeros meses del matrimonio, Luis XIV demuestra ser un marido atento. Pero
rápidamente su gusto por las mujeres bonitas comienza a pesar más, El no es hombre de
pasiones clandestinas toda la corte está al corriente de cada una de sus ruidosas relaciones.
Pero Maria Teresa quiere sinceramente al rey y sufre. "A veces perecía que su corazón
estallaba de tanta agitación, demostrando con esta emoción, que su corazón estaba
contento sólo cuando estaba junto al del hombre del que se quejaba”, cuenta la misma
Madame de Motteville. La reina llora frecuentemente, se siente abandonada y humillada.
Tiene algunas damas de honor para acompañarla, aun así permanece malhumorada y no le
gustan las intrigas de la corte. Un día, el turbulento duque de Beaufort, convertido en
almirante, trae consigo de uno de sus viajes un joven esclavo negro, un negrillo, como se
decía entonces, que ofrece a la reina para su distracción. El niño, bautizado como Nabo, se
revela impetuoso y de mente despierta. Seduce rápidamente y divierte el círculo íntimo de la
reina. Nace una moda, ya que se observa que los pintores representan negritos en el
decorado de sus grandes retratos. Pero un día de 1664, durante el embarazo de la reina,
llega la noticia que Nabo ha muerto súbitamente.

Un recién nacido inesperado
La reina tiene un embarazo difícil, parece inquieta y está frecuentemente enferma. La
mañana del 16 de noviembre del año 1664, siente los primeros dolores. El parto es largo y
difícil, se teme por la vida de la madre como por la del hijo. Después de varias horas, María
Teresa da a luz; es una pequeña niña negra. Ella da a luz a una pequeña niña mora (o sea,
negra), de lo que cree morir, dice Madame de Motteville.
La emoción es grande y la medicina del siglo XVII intenta encontrar explicaciones; el color
de la piel proviene de lo que comió la reina durante su embarazo, del clima demasiado frío o
demasiado caluroso y que a la niña le faltó aire durante el parto... No es fácil engañar a la
gente, pues nadie se ha olvidado de Nabo. Se dice que la niña es frágil de salud y cuarenta y
ocho días más tarde, un 26 de diciembre, muere.
Patín, médico y decano de la facultad, señala en su correspondencia: “la pequeña señora
tuvo convulsiones y murió esta mañana, ella era débil y delicada, jamás tuvo salud”. Este
hecho es recogido por varios cronistas: sin embargo, no se han encontrado relatos de
testigos directos de la muerte de la niña.

La religiosa de Moret
Treinta años más tarde, en 1695 (María Teresa murió en 1683), Madame de Maintenon
presenta al convento de las benedictinas de Moret a una joven mujer negra -una mora- para
que pronuncie sus votos solemnes y tome el hábito. Todo la corte está convidada a la
ceremonia, y el 15 de octubre el rey concede a la mora una pensión de 300 libras. Estas
disposiciones parecen en sí excepcionales, pero la atención que la familia real presta a esta
religiosa no hace más que acrecentar la sorpresa. Madame de Maintenon, antigua
gobernanta de los bastardos reales y desde ahora esposa secreta de Luis, va
frecuentemente a Moret para visitar a la mora. El Gran Delfín Luis, hijo del rey, y sus hijos
Luis y Felipe, también la visitan. ¿Quién es esta joven mujer que suscita tanta atención? Ella
no parece tener ninguna duda sobre su identidad. Saint-Simon cuenta que “le oyó decir
descuidadamente una vez, al oír que Monseñor (el Gran Delfín) cazaba en el bosque: es mi
hermano quien está cazando”.
Seria entonces la hermana, o media hermana, del Gran Delfín. Manifiestamente ella no
puede ser hija del rey y de la reina, pues ¿por qué milagro sería ella negra? Pero podría ser
hija de Luis XIV y de una mora. La hipótesis seduce al escritor Voltaire, el mismo que ideó
que la Máscara de Hierro fuese el hermano gemelo del rey. Sin embargo, esto es difícil de
imaginar. Las amantes de Luis XIV son conocidas, sus hijos registrados y las mujeres negras
escasean en la Francia del siglo XVII. Entonces la mora puede ser hija de María Teresa. En
ese caso, cómo olvidar a la niña nacida en 1664 y al negrito que creció rápidamente y que
tanto gustaba a la reina...

Las extravagancias de Luis XIV
Desde su adolescencia, el joven Luis no esconde su atracción por las mujeres.
Sus comienzos amorosos son más propios de un bulímico que de un gourmet,
según explica la princesa palatina: “Todo lo que fuese mujer estaba bien para
él, las campesinas, las hijas de jardinero, las sirvientas, las damas de calidad;
ellas sólo tenían que hacerse las enamoradas”.
De 1661 a 1683, sus conquistas ya no se contabilizan. Entre las más célebres
se puede destacar el nombre de Madame (Enriqueta Ana de Inglaterra, que
recién habia desposado al hermano del rey), también Mademoiselle de la
Valière, joven dama de compañía de Madame. El rey concibe ocho hijos con su
principal amante, Madame de Montespan, quien cayó finalmente en desgracia
por haber comprado afrodisíacos para usarlos con el rey y porque su nombre
apareció implicado en el caso de los venenos. Finalmente se enamora de la
viuda que crió a sus hijos ilegítimos: Madame de Maintenon. Es el crepúsculo
de su vida amorosa. Luis XIV, envejecido, aspira por fin a la calma. Madame de
Maintenon se hace desposar y rodea al rey de un ambiente devoto.