Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

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domingo, 28 de febrero de 2010

Terremoto


Un terremoto — también llamado seísmo o sismo (del griego "σεισμός", temblor) o, simplemente, temblor de tierra (en algunas zonas se considera que un seísmo o sismo o temblor es un terremoto de menor magnitud) — es una sacudida del terreno que se produce debido al choque de las placas tectónicas y a la liberación de energía en el curso de una reorganización brusca de materiales de la corteza terrestre al superar el estado de equilibrio mecánico. Los más importantes y frecuentes se producen cuando se libera energía potencial elástica acumulada en la deformación gradual de las rocas contiguas al plano de una falla activa, pero también pueden ocurrir por otras causas, por ejemplo en torno a procesos volcánicos, por hundimiento de cavidades cársticas o por movimientos de ladera.

Origen

El origen de los terremotos se encuentra en la acumulación de energía que se produce cuando los materiales del interior de la Tierra se desplazan, buscando el equilibrio, desde situaciones inestables que son consecuencia de las actividades volcánicas y tectónicas, que se producen principalmente en los bordes de la placa.

Aunque las actividades tectónica y volcánica son las principales causas por las que se generan los terremotos, existen otros muchos factores que pueden originarlos: desprendimientos de rocas en las laderas de las montañas y el hundimiento de cavernas, variaciones bruscas en la presión atmosférica por ciclones e incluso la actividad humana. Estos mecanismos generan eventos de baja magnitud que generalmente caen en el rango de microsismos, temblores que sólo pueden ser detectados por sismógrafos.

Localizaciones

Los terremotos tectónicos se suelen producir en zonas donde la concentración de fuerzas generadas por los límites de las placas tectónicas dan lugar a movimientos de reajuste en el interior y en la superficie de la Tierra. Es por esto que los sismos o seísmos de origen tectónico están íntimamente asociados con la formación de fallas geológicas. Suelen producirse al final de un ciclo denominado ciclo sísmico, que es el período de tiempo durante el cual se acumula deformación en el interior de la Tierra que más tarde se liberará repentinamente. Dicha liberación se corresponde con el terremoto, tras el cual la deformación comienza a acumularse nuevamente.

El punto interior de la Tierra donde se produce el sismo se denomina foco sísmico o hipocentro, y el punto de la superficie que se halla directamente en la vertical del hipocentro —y que, por tanto, es el primer afectado por la sacudida— recibe el nombre de epicentro.

En un terremoto se distinguen:

* hipocentro, zona interior profunda, donde se produce el terremoto.
* epicentro, área de la superficie perpendicular al hipocentro, donde repercuten con mayor intensidad las ondas sísmicas.
La probabilidad de ocurrencia de terremotos de una determinada magnitud en una región concreta viene dada por una distribución de Poisson.

Propagación

El movimiento sísmico se propaga mediante ondas elásticas (similares al sonido), a partir del hipocentro. Las ondas sísmicas se presentan en tres tipos principales:

* Ondas longitudinales, primarias o P: tipo de ondas de cuerpo que se propagan a una velocidad de entre 8 y 13 km/s y en el mismo sentido que la vibración de las partículas. Circulan por el interior de la Tierra, atravesando tanto líquidos como sólidos. Son las primeras que registran los aparatos de medida o sismógrafos, de ahí su nombre "P".
* Ondas transversales, secundarias o S: son ondas de cuerpo más lentas que las anteriores (entre 4 y 8 km/s) y se propagan perpendicularmente en el sentido de vibración de las partículas. Atraviesan únicamente los sólidos y se registran en segundo lugar en los aparatos de medida.
* Ondas superficiales: son las más lentas de todas (3,5 km/s) y son producto de la interacción entre las ondas P y S a lo largo de la superficie de la Tierra. Son las que producen más daños. Se propagan a partir del epicentro y son similares a las ondas que se forman sobre la superficie del mar. Este tipo de ondas son las que se registran en último lugar en los sismógrafos.

Fallas Geológicas

Una falla es una fractura que separa dos bloques de roca, los cuales pueden deslizarse uno respecto al otro en forma paralela a la fractura. A cada deslizamiento repentino de estos bloques se produce un condón. Existen tres tipos de fallas: fallas de rumbo o transcurrentes, fallas normales y fallas inversas. Las fallas de rumbo son fallas verticales (o casi verticales) donde los bloques se mueven horizontalmente. Este movimiento horizontal puede ser de tipo lateral derecho o de tipo lateral izquierdo, dependiendo de si un observador parado en uno de los bloques ve que el bloque de enfrente se mueve hacia la derecha o hacia la izquierda. Las fallas normales son fracturas inclinadas con bloques que se deslizan en forma vertical, principalmente. En este caso, los bloques reciben el nombre de techo y piso; el techo es el bloque que yace sobre la fractura inclinada. Si el techo de la falla se mueve hacia abajo, la falla es de tipo normal. En caso contrario, se trata de una falla inversa. Cuando el movimiento de los bloques es una combinación de movimiento horizontal y vertical se habla de una falla oblicua.

Ondas Elásticas

La energía liberada durante un temblor se propaga por la Tierra en forma de ondas elásticas denominadas ondas P, ondas S y ondas superficiales de Love y Rayleigh. Las ondas P hacen que el suelo se mueva hacia delante y hacia atrás en la misma dirección en la que se propagan (ondas de compresión); las ondas S producen movimientos perpendiculares a su dirección de propagación (ondas de cizalla), y las ondas de Love y Rayleigh producen movimientos horizontales y elíptico-longitudinales del suelo, respectivamente. Por su capacidad de transmitirse por el interior de la Tierra, a las ondas P y S también se les conoce como ondas de cuerpo. A diferencia de éstas, y como su nombre lo indica, las ondas superficiales solamente viajan cerca de la superficie terrestre. La onda P, por ser la más rápida, es la primera en registrarse en una estación sismológica. Se transmite por la corteza a una velocidad promedio de 6 km/s. La onda S es más lenta y se propaga a una velocidad de aproximadamente el 60% de la velocidad de la onda P.

Terremotos Inducidos

Hoy en día se tiene la certeza de que si se inyectan en el subsuelo, ya sea como consecuencia de la eliminación de desechos en solución o en suspensión, o por la extracción de hidrocarburos, se provoca, con un brusco aumento de la presión intersticial, una intensificación de la actividad sísmica en las regiones ya sometidas a fuertes tensiones. Pronto se deberían controlar mejor estos sismos inducidos y, en consecuencia, preverlos, tal vez, pequeños sismos inducidos pudieran evitar el desencadenamiento de un terremoto de mayor magnitud.

Escalas de Magnitudes e Intensidades

* La Escala sismológica de Richter, también conocida como escala de magnitud local (ML), es una escala logarítmica arbitraria que asigna un número para cuantificar el efecto de un terremoto.
* La Escala sismológica de magnitud de momento es una escala logarítmica usada para medir y comparar seísmos. Está basada en la medición de la energía total que se libera en un terremoto. Fue introducida en 1979 por Thomas C. Hanks y Hiroo Kanamori como la sucesora de la escala de Richter.
* La Escala sismológica de Mercalli es una escala de 12 puntos desarrollada para evaluar la intensidad de los terremotos a través de los efectos y daños causados a distintas estructuras। Debe su nombre al físico italiano Giuseppe Mercalli

* La Escala Medvedev-Sponheuer-Karnik, también conocida como escala MSK o MSK-64, es una escala de intensidad macrosísmica usada para evaluar la fuerza de los movimientos de tierra basándose en los efectos destructivos en las construcciones humanas y en el cambio de aspecto del terreno, así como en el grado de afectación entre la población। Tiene doce grados de intensidad, siendo el más bajo el número uno, y expresados en números romanos para evitar el uso de decimales


Maremoto


Tsunami (del japonés tsu, «puerto» o «bahía», y nami, «ola»; literalmente significa gran ola en el puerto) es una ola o un grupo de olas de gran energía y tamaño que se producen cuando algún fenómeno extraordinario desplaza verticalmente una gran masa de agua. Se calcula que el 90% de estos fenómenos son provocados por terremotos, en cuyo caso reciben el nombre, más preciso, de maremotos tectónicos. La energía de un tsunami depende de su altura (amplitud de la onda) y de su velocidad. La energía total descargada sobre una zona costera también dependerá de la cantidad de picos que lleve el tren de ondas (en el reciente maremoto del Océano Índico hubo 7 picos). Este tipo de olas remueven una cantidad de agua muy superior a las olas superficiales producidas por el viento.

Términos

Antes, el término tsunami también sirvió para referirse a las olas producidas por huracanes y temporales que, como los maremotos, podían entrar tierra adentro, pero éstas no dejaban de ser olas superficiales producidas por el viento, aunque se trata aquí de un viento excepcionalmente poderoso.

Tampoco se deben confundir con la ola producida por la marea conocida como macareo. Éste es un fenómeno regular y mucho más lento, aunque en algunos lugares estrechos y de fuerte desnivel pueden generarse fuertes corrientes.

La mayoría de los tsunamis son originados por terremotos de gran magnitud bajo la superficie acuática. Para que se origine un maremoto el fondo marino debe ser movido abruptamente en sentido vertical, de modo que una gran masa de agua del océano es impulsada fuera de su equilibrio normal. Cuando esta masa de agua trata de recuperar su equilibrio genera olas. El tamaño del tsunami estará determinado por la magnitud de la deformación vertical del fondo marino entre otros parámetros como la profundidad del lecho marino. No todos los terremotos bajo la superficie acuática generan maremotos, sino sólo aquellos de magnitud considerable y su hipocentro se genera en el punto de profundidad adecuado.

Un maremoto tectónico producido en un fondo oceánico de 5 km de profundidad removerá toda la columna de agua desde el fondo hasta la superficie. El desplazamiento vertical puede ser tan sólo de centímetros; pero, si se produce a la suficiente profundidad, la velocidad será muy alta y la energía transmitida a la onda será enorme. Aun así, en alta mar la ola pasa casi desapercibida, ya que queda camuflada entre las olas superficiales. Sin embargo, destacan en la quietud del fondo marino, el cual se agita en toda su profundidad.
La zona más afectada por este tipo de fenómenos es el Océano Pacífico, debido a que en él se encuentra la zona más activa del planeta, el cinturón de fuego. Por ello, es el único océano con un sistema de alertas verdaderamente eficaz.

Física de los Maremotos Tectónicos

Los maremotos son destructivos a partir de sismos de magnitud 6,4, y son realmente destructivos a partir de 7 en la escala de Richter.

A las profundidades típicas de 4-5 km las olas viajarán a velocidades en torno a los 600 km/h o más. Su amplitud superficial o altura de la cresta H puede ser pequeña, pero la masa de agua que agitan es enorme, y por ello su velocidad es tan grande; y no sólo eso, pues la distancia entre picos también lo es. Es habitual que la longitud de onda de la cadena de maremotos sea de 100 km, 200 km o más.

El intervalo entre pico y pico (período de la onda) puede durar desde menos de diez minutos hasta media hora o más. Cuando la ola entra en la plataforma continental, la disminución drástica de la profundidad hace que su velocidad disminuya y empiece a aumentar su altura. Al llegar a la costa, la velocidad habrá decrecido hasta unos 50 km/h, mientras que la altura ya será de unos 3 a 30 m, dependiendo del tipo de relieve que se encuentre. La distancia entre picos (longitud de onda L) también se estrechará cerca de la costa.
La teoría lineal predice que las olas conservarán su energía mientras no rompan en la costa. La disipación de la energía cerca de la costa dependerá, como se ha dicho, de las características del relieve marino. La manera como se disipa dicha energía antes de romper depende de la relación H/h, sobre la cual hay varias teorías. Una vez que llega a tierra, la forma en que la ola rompe depende de la relación H/L. Como L siempre es mucho mayor que H, las olas romperán como lo hacen las olas bajas y planas. Esta forma de disipar la energía es poco eficiente, y lleva a la ola a adentrarse tierra adentro como una gran marea.

Cuanto más abrupta sea la costa, más altura alcanzará, pero seguirá teniendo forma de onda plana. Se puede decir que hay un trasvase de energía de velocidad a amplitud. La ola se frena pero gana altura. Pero la amplitud no es suficiente para explicar el poder destructor de la ola. Incluso en un maremoto de menos de 5 m los efectos pueden ser devastadores. La ola es mucho más de lo que se ve. Arrastra una masa de agua mucho mayor que cualquier ola convencional, por lo que el primer impacto del frente de la onda viene seguido del empuje del resto de la masa de agua perturbada que presiona, haciendo que el mar se adentre más y más en tierra. Por ello, la mayoría de los maremotos tectónicos son vistos más como una poderosa riada, en la cual es el mar el que inunda a la tierra, y lo hace a gran velocidad.

Antes de su llegada, el mar acostumbra a retirarse varios centenares de metros, como una rápida marea baja. Desde entonces hasta que llega la ola principal pueden pasar de 5 a 10 minutos. A veces, antes de llegar la cadena principal de maremotos, los que realmente arrasarán la zona, pueden aparecer "micromaremotos" de aviso. Así ocurrió el 26 de diciembre de 2004 en las costas de Sri Lanka donde, minutos antes de la llegada de la ola fuerte, pequeños maremotos entraron unos cincuenta metros playa adentro, provocando el desconcierto entre los bañistas antes de que se les echara encima la ola mayor. Según testimonios, se vieron rápidas y sucesivas mareas bajas y altas, luego el mar se retiró por completo y solo se sintió el estruendo atronador de la gran ola que venía.

Debido a que la energía de los maremotos tectónicos es casi constante, pueden llegar a cruzar océanos y afectar a costas muy alejadas del lugar del suceso. La trayectoria de las ondas puede modificarse por las variaciones del relieve abisal, fenómeno que no ocurre con las olas superficiales. Los maremotos tectónicos, dado que se producen debido al desplazamiento vertical de una falla, la onda que generan suele ser un tanto especial. Su frente de onda es recto en casi toda su extensión. Solo en los extremos se va diluyendo la energía al curvarse. La energía se concentra, pues, en un frente de onda recto, lo que hace que las zonas situadas justo en la dirección de la falla se vean relativamente poco afectadas, en contraste con las zonas que quedan barridas de lleno por la ola, aunque éstas se sitúen mucho más lejos. El peculiar frente de onda es lo que hace que la ola no pierda energía por simple dispersión geométrica,¹ sobre todo en su zona más central. El fenómeno es parecido a una onda encajonada en un canal o río. La onda, al no poder dispersarse, mantiene constante su energía. En un maremoto sí existe, de hecho, cierta dispersión pero, sobre todo, se concentra en las zonas más alejadas del centro del frente de onda recto.

En la imagen animada del maremoto del Océano Índico (Diagrama de la onda) se puede observar cómo la onda se curva por los extremos y cómo Bangladesh, al estar situado justo en la dirección de la falla fracturada, apenas sufre sus efectos, mientras que Somalia, a pesar de encontrarse mucho más lejos, cae justo en la dirección de la zona central de la ola, que es donde la energía es mayor y se conserva mejor.

Dispersión de la Energía Debido al Alargamiento del Frente de Onda

Sostiene el profesor Manuel García Velarde que los maremotos son ejemplos paradigmáticos de este tipo especial de ondas no lineales conocidas como solitones u ondas solitarias. El concepto de solitón fue introducido por los físicos N. Zabusky y M. Krustal en 1965, aunque ya habían sido estudiados, a finales del siglo XIX, por D. Korteweg y G. de Vries, entre otros.

El fenómeno físico (y concepto matemático) de los solitones fue descrito, en el siglo XIX, por J. S. Russell en canales de agua de poca profundidad, y son observables también en otros lugares. Manuel García Velarde dice:

...en ríos (de varios metros de altura: mascaret del río Sena o bore del río Severn) y en estrechos (como en la pycnoclina del estrecho de Gibraltar, donde pueden alcanzar hasta cien metros de amplitud aunque sean apenas perceptibles en la superficie del mar) o en el océano (maremoto es una ola gigantesca en un puerto que ocurre como etapa final de una onda solitaria que ha recorrido de tres a cuatro mil kilómetros a unos ochocientos kilómetros por hora, por ejemplo de Alaska a Hawái)".

Crust tsunamis

En español maremoto de la corteza (terrestre), hace referencia a las consecuencias que tendría el impacto de un meteorito gigantesco, del orden de centenares de kilómetros contra la superficie de la Tierra.

Por semejanza a los tsunamis convencionales en los que el agua del océano asciende formando una enorme ola, en un crust tsunami se elevaría la corteza terrestre, despegándose del manto.

Otros Tipos de Maremotos

Existen otros mecanismos generadores de maremotos menos corrientes que también pueden producirse por erupciones volcánicas, deslizamientos de tierra, meteoritos o explosiones submarinas. Estos fenómenos pueden producir olas enormes, mucho más altas que las de los maremotos corrientes. Se trata de los llamados megamaremotos, término que, si bien no es científico, puede usarse de forma poco rigurosa para referirse a los maremotos generados por causas no tectónicas. De todas estas causas alternativas, la más común es la de los deslizamientos de tierra producidos por erupciones volcánicas explosivas, que pueden hundir islas o montañas enteras en el mar en cuestión de segundos. También existe la posibilidad de desprendimientos naturales tanto en la superficie como debajo de ella. Este tipo de maremotos difieren drásticamente de los maremotos tectónicos.

En primer lugar, la cantidad de energía que interviene. Está el terremoto del Océano Índico de 2004, con una energía desarrollada de unos 32.000 MT. Solo una pequeña fracción de ésta se traspasará al maremoto. Por el contrario, un ejemplo clásico de megamaremoto sería la explosión del volcán Krakatoa, cuya erupción generó una energía de 300 MT. Sin embargo, se midió una altitud en las olas de hasta 50 m, muy superior a la de las medidas por los maremotos del Océano Índico. La razón de estas diferencias estriba en varios factores. Por una parte, el mayor rendimiento en la generación de las olas por parte de este tipo de fenómenos, menos energéticos pero que transmiten gran parte de su energía al mar. En un seísmo (o sismo), la mayor parte de la energía se invierte en mover las placas. Pero, aun así, la energía de los maremotos tectónicos sigue siendo mucho mayor que la de los megamaremotos. Otra de las causas es el hecho de que un maremoto tectónico distribuye su energía a lo largo de una superficie de agua mucho mayor, mientras que los megamaremotos parten de un suceso muy puntual y localizado. En muchos casos, los megamaremotos también sufren una mayor dispersión geométrica, debido justamente a la extrema localización del fenómeno. Además, suelen producirse en aguas relativamente poco profundas de la plataforma continental. El resultado es una ola con mucha energía en amplitud superficial, pero de poca profundidad y menor velocidad. Este tipo de fenómenos son increíblemente destructivos en las costas cercanas al desastre, pero se diluyen con rapidez. Esa disipación de la energía no sólo se da por una mayor dispersión geométrica, sino también porque no suelen ser olas profundas, lo cual conlleva turbulencias entre la parte que oscila y la que no. Eso comporta que su energía disminuya bastante durante el trayecto.
El ejemplo típico, y más cinematográfico, de megamaremoto es el causado por la caída de un meteorito en el océano. De ocurrir tal cosa, se producirían ondas curvas de gran amplitud inicial, bastante superficiales, que sí tendrían dispersión geométrica y disipación por turbulencia, por lo que, a grandes distancias, quizá los efectos no serían tan dañinos. Una vez más los efectos estarían localizados, sobre todo, en las zonas cercanas al impacto. El efecto es exactamente el mismo que el de lanzar una piedra a un estanque. Evidentemente, si el meteorito fuera lo suficientemente grande, daría igual cuán alejado se encontrara el continente del impacto, pues las olas lo arrasarían de todas formas con una energía inimaginable. Maremotos apocalípticos de esa magnitud debieron producirse hace 65 millones de años cuando un meteorito cayó en la actual península de Yucatán. Este mecanismo generador es, sin duda, el más raro de todos; de hecho, no se tienen registros históricos de ninguna ola causada por un impacto.

Algunos geólogos especulan que un megamaremoto podría producirse en un futuro próximo (en términos geológicos) cuando se produzca un deslizamiento en el volcán de la parte inferior de la isla de La Palma, en las Islas Canarias (Cumbre Vieja). Sin embargo, aunque existe esa posibilidad (de hecho algunos valles de Canarias, como el de Güímar (Tenerife) o el del Golfo (El Hierro) se formaron por episodios geológicos de este tipo), no parece que eso pueda ocurrir a corto plazo, sino dentro de cientos o miles de años. Esta especulación ha causado una cierta polémica, siendo tema de discusión entre distintos geólogos. Un maremoto es un peligro para el lugar en que se encuentre o se origine, pero también este fenómeno tiene ventajas hacia nuestro planeta...

Maremotos en el Pasado

Se conservan muchas descripciones de olas catastróficas en la Antigüedad, especialmente en la zona mediterránea.

1650 a. C. - Santorini

Algunas autores afirman que el mito de la Atlántida está basado en la dramática desaparición de la Civilización Minoica que habitaba en Creta en el siglo XVI a. C. Según esta hipótesis, las olas que generó la explosión de la isla volcánica de Santorini destruyeron al completo la ciudad de Teras, que se situaba en ella y que era el principal puerto comercial de los minoicos. Dichas olas habrían llegado a Creta con 100 ó 150 m de altura, asolando puertos importantes de la costa norte de la isla, como los de Cnosos. Supuestamente, gran parte de su flota quedó destruida y sus cultivos malogrados por el agua de mar y la nube de cenizas. Los años de hambruna que siguieron debilitaron al gobierno central, y la repentina debilidad de los antaño poderosos cretenses los dejó a merced de las invasiones. La explosión de Santorini pudo ser muy superior a la del Krakatoa.

1755 – Lisboa

El denominado terremoto de Lisboa de 1755, ocurrido el 1 de noviembre de dicho año, y al que se ha atribuido una magnitud de 9 en la escala de Richter (no comprobada ya que no existían sismógrafos en la época), tuvo su epicentro en la falla Azores-Gibraltar, a 37º de latitud Norte y 10º de longitud Oeste (a 800 km al suroeste de la punta sur de Portugal). Además de destruir Lisboa y hacer temblar el suelo hasta Alemania, el terremoto produjo un gran maremoto que afectó a todas las costas atlánticas. Entre treinta minutos y una hora después de producirse el sismo, olas de entre 6 y 20 metros sobre el puerto de Lisboa y sobre ciudades del suroeste de la península Ibérica mataron a millares de personas y destruyeron poblaciones. Más de un millar de personas perecieron solamente en Ayamonte y otras tantas en Cádiz; numerosas poblaciones en el Algarve resultaron destruidas y las costas de Marruecos y Huelva quedaron gravemente afectadas. Antes de la llegada de la enorme ola, las aguas del río Tajo se retiraron hacia el mar, mostrando mercancías y cascos de barcos olvidados que yacían en el lecho del puerto. Las olas se propagaron, entre otros lugares, hasta las costas de Martinica, Barbados, América del Sur y Finlandia.

1883 - Krakatoa

En 27 de agosto de 1883 a las diez y cinco (hora local), la descomunal explosión del Krakatoa, que hizo desaparecer al citado volcán junto con aproximadamente el 45% de la isla que lo albergaba, produjo una ola de entre 15 y 35 metros de altura, según las zonas, que acabó con la vida de aproximadamente 20.000 personas. La unión de magma oscuro con magma claro en el centro del volcán fue lo que originó dicha explosión. Pero no sólo las olas mataron ese día. Enormes coladas piroclásticas viajaron incluso sobre el fondo marino y emergieron en las costas más cercanas de Java y Sumatra, haciendo hervir el agua y arrasando todo lo que encontraban a su paso. Asimismo, la explosión emitió a la estratosfera gran cantidad de aerosoles, que provocaron una bajada global de las temperaturas. Además, hubo una serie de erupciones que volvieron a formar un volcán, que recibió el nombre de Anak Krakatoa, es decir, "el hijo de Krakatoa".

1908 – Mesina

En la madrugada del 28 de diciembre de 1908 se produjo un terrible terremoto en las regiones de Sicilia y de Calabria, en el sur de Italia. Fue acompañado de un maremoto que arrasó completamente la ciudad de Mesina, en Sicilia. La ciudad quedó totalmente destruida y tuvo que ser levantada de nuevo en el mismo lugar. Se calcula que murieron cerca de 70.000 personas en la catástrofe (200.000 según estimaciones de la época). La ciudad contaba entonces con unos 150.000 habitantes. También la ciudad de Reggio di Calabria, situada al otro lado del estrecho de Mesina, sufrió importantes consecuencias. Fallecieron unas 15.000 personas, sobre una población total de 45.000 habitantes.

1946 - Maremoto del Pacífico

Un terremoto en el Pacífico provocó un maremoto que acabó con 165 vidas en Hawái y Alaska. Este maremoto hizo que los estados de la zona del Pacífico creasen un sistema de alertas, que entró en funcionamiento en el año 1949.

1958 - Maremoto en Alaska

El 9 de julio de 1958, en la bahía Lituya, al noreste del golfo de Alaska, un fuerte sismo, de 8,3 grados en la escala de Richter, hizo que se derrumbara prácticamente una montaña entera, generando una pared de agua que se elevó sobre los 500 metros, convirtiéndose en la ola más grande de la que se tenga registro, llegando a calificarse el suceso de "megatsunami".

1960 - Terremoto de Valdivia, Chile

El terremoto de Valdivia (también llamado el Gran Terremoto de Chile), ocurrido el 22 de mayo de 1960, es el sismo de mayor intensidad registrado en la historia en todo el planeta. Se produjo a las 07:11 UTC (al comenzar el día, según la hora local), tuvo una magnitud de 9,5 en la escala de Richter y de XI a XII en la escala de Mercalli, y afectó al sur de Chile. Su epicentro se localizó en Valdivia, a los 39,5º de latitud sur y a 74,5º de longitud oeste; el hipocentro se localizó a 60 km de profundidad, aproximadamente 700 km al sur de Santiago. El sismo causó un maremoto que se propagó por el Océano Pacífico y devastó Hilo a 10.000 km del epicentro, como también las regiones costeras de Sudamérica. El número total de víctimas fatales causadas por la combinación de terremoto-maremoto se estima en 3.000.

En los minutos posteriores un maremoto arrasó lo poco que quedaba en pie. El mar se recogió por algunos minutos y luego una gran ola se levantó acabando a su paso con casas, animales, puentes, botes y, por supuesto, muchas vidas humanas.

Como consecuencia del sismo, se originaron maremotos que arrasaron las costas de Japón (142 muertes y daños por US$50 millones), Hawái (61 fallecimientos y 75 millones de dólares en daños), Filipinas (32 víctimas y desaparecidos). La costa oeste de los Estados Unidos también registró un maremoto, que provocó daños por más de US$500.000.

Lo insólito de esto es que cuando el mar se recogió, o "chupo" varios metros, la gente pensó que ya había pasado el peligro, y caminaron hacia las playas a recoger conchitas, pescados, moluscos y cosas del mar, en vez de arrancar, provocando que cuando se percataron de que el mar se devolvía ya era demasiado tarde.

1979 - Tumaco

Un terremoto importante de magnitud 7,9 ocurrió a las 07:59:4,3 (UTC) el 12 de diciembre de 1979 a lo largo de la costa pacífica de Colombia y Ecuador. El terremoto y el maremoto asociado fueron responsables de la destrucción de por lo menos seis aldeas de pesca y de la muerte de centenares de personas en el departamento de Nariño en Colombia. El terremoto se sintió en Bogotá, Pereira, Cali, Popayán, Buenaventura y otras ciudades y aldeas importantes en Colombia, y en Guayaquil, Esmeraldas, Quito y otras partes de Ecuador. El maremoto de Tumaco causó, al romper contra la costa, gran destrucción en la ciudad de Tumaco y las poblaciones de El Charco, San Juán, Mosquera y Salahonda en el Pacífico colombiano. Este fenómeno dejó un saldo de 259 muertos, 798 heridos y 95 desaparecidos.

1992 - Nicaragua

Un terremoto ocurrido en las Costas del pacifico de Nicaragua, de entre 7.2 y 7.8 grados en la escala de Richter, el 1 de septiembre de 1992, provocó un maremoto que azotó gran parte de de la costa del pacifico de este país, provocando más de 170 muertos y afectando a más de 40,000 personas, en al menos una veintena de comunidades, entre ellas San Juan del Sur.

1993 – Hokkaido

Un tsunami imprevisto ocurrió a lo largo de la costa de Hokkaido en Japón, como consecuencia de un terremoto, el 12 de julio de 1993. Como resultado, 202 personas de la pequeña isla de Okushiri perdieron la vida, y centenares resultaron heridas. este maremoto provoco que algunas oficinas cayeran en quiebra

2004 – Índico

Hasta la fecha, la serie más devastadora de maremotos ocurrió el 26 de diciembre de 2004 en el Océano Índico, con un número de víctimas directamente atribuidas a la marejada superior a las 250 mil personas. Las zonas más afectadas fueron Indonesia y Tailandia, aunque los efectos devastadores alcanzaron zonas situadas a miles de kilómetros: Bangladesh, India, Sri Lanka, las Maldivas e incluso Somalia, en el este de África. Esto dio lugar a la mayor catástrofe natural ocurrida desde el Krakatoa, en parte debido a la falta de sistemas de alerta temprana en la zona, quizás como consecuencia de la poca frecuencia de este tipo de sucesos en esta región.

Sistemas de Alerta

Muchas ciudades alrededor del Pacífico, sobre todo en México, Japón, Ecuador, Perú, Chile y en Hawái, disponen de sistemas de alarma y planes de evacuación en caso de un maremoto peligroso. Diversos institutos sismológicos de diferentes partes del mundo se dedican a la previsión de maremotos, y la evolución de éstos es monitorizada por satélites. El primer sistema, bastante rudimentario, para alertar de la llegada de un maremoto fue puesto a prueba en Hawái en la década de 1920. Posteriormente se desarrollaron sistemas más avanzados debido a los maremotos del 1 de abril de 1946 y el 23 de mayo de 1960, que causaron una gran destrucción en Hilo (Hawái). Los Estados Unidos crearon el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico en 1949, que pasó a formar parte de una red mundial de datos y prevención en 1965.
Uno de los sistemas para la prevención de maremotos es el proyecto CREST (Consolidated Reporting of Earthquakes and Seaquakes) (Información Consolidada sobre Terremotos y Maremotos), que es utilizado en la costa oeste estadounidense (Cascadia), en Alaska y en Hawái por el United States Geological Survey (el Centro de Estudios Geológicos de los Estados Unidos), la National Oceanic and Atmospheric Administration (la Administración Norteamericana Oceánica y Atmosférica), la red sismográfica del nordeste del Pacífico y otras tres redes sísmicas universitarias.

La predicción de maremotos sigue siendo poco precisa. Aunque se puede calcular el epicentro de un gran terremoto subacuático y el tiempo que puede tardar en llegar un maremoto, es casi imposible saber si ha habido grandes movimientos del suelo marino, que son los que producen maremotos. Como resultado de todo esto, es muy común que se produzcan alarmas falsas. Además, ninguno de estos sistemas sirve de protección contra un maremoto imprevisto.

A pesar de todo, los sistemas de alerta no son eficaces en todos los casos. En ocasiones el terremoto generador puede tener su epicentro muy cerca de la costa, por lo que el lapso entre el sismo y la llegada de la ola será muy reducido. En este caso, las consecuencias son devastadoras, debido a que no se cuenta con tiempo suficiente para evacuar la zona y el terremoto por sí mismo ya ha generado una cierta destrucción y caos previos, lo que hace que resulte muy difícil organizar una evacuación ordenada. Éste fue el caso del maremoto del año 2004 pues, aun contando con un sistema adecuado de alerta en el Océano Índico, dicha zona no hubiese escapado del desastre.

Causas de los Maremotos

Como ya se mencionó, los terremotos son la gran causa de los maremotos. Para que un terremoto origine un maremoto, el fondo marino debe ser movido abruptamente en sentido vertical, de modo que el océano es impulsado fuera de su equilibrio normal. Cuando esta inmensa masa de agua trata de recuperar su equilibrio, se generan las olas. El tamaño del maremoto estará determinado por la magnitud de la deformación vertical del fondo marino. No todos los terremotos generan maremotos, sino sólo aquellos de magnitud considerable (primera condición), que ocurren bajo el lecho marino (segunda condición) y que sean capaces de deformarlo (tercera condición). Si bien cualquier océano puede experimentar un maremoto, es más frecuente que ocurran en el Océano Pacífico, cuyas márgenes son más comúnmente asiento de terremotos de magnitudes considerables (especialmente las costas de Chile, Perú y Japón). Además, el tipo de falla que ocurre entre las placas de Nazca y Sudamericana, llamada "de subducción", esto es, que una placa se va deslizando bajo la otra, hacen más propicia la deformidad del fondo marino y, por ende, el surgimiento de los maremotos.

A pesar de lo dicho anteriormente, se han registrado maremotos devastadores en los océanos Atlántico e Indico, así como en el Mar Mediterráneo. Un gran maremoto acompañó los terremotos de Lisboa en 1755, el del Paso de Mona de Puerto Rico en 1918, y el de Grand Banks de Canadá en 1929.

Las avalanchas, erupciones volcánicas y explosiones submarinas pueden ocasionar maremotos que suelen disiparse rápidamente, sin alcanzar a provocar daños en sus márgenes continentales.

Diferencias entre Maremotos y Marejadas

Las marejadas se producen habitualmente por la acción del viento sobre la superficie del agua, sus olas suelen presentar una ritmicidad de 20 s, y suelen propagarse unos 150 m tierra adentro, como máximo total, tal y como observamos en los temporales o huracanes. De hecho, la propagación se ve limitada por la distancia, de modo que va perdiendo intensidad al alejarnos del lugar donde el viento la está generando.

Un maremoto, en cambio, presenta un comportamiento opuesto, ya que el brusco movimiento del agua desde la profundidad genera un efecto de “latigazo” hacia la superficie, el cual es capaz de lograr olas de magnitud impensable. Los análisis matemáticos indican que la velocidad es igual a la raíz cuadrada del producto del potencial gravitatorio (9,8 m/s²) por la profundidad. Para tener una idea, tomemos la profundidad habitual del Océano Pacífico, que es de 4.000 m. Esto daría una ola que podría moverse a unos 200 m/s, o sea, a 700 km/h. Y, como las olas pierden su fuerza en relación inversa a su tamaño, al tener 4.000 m puede viajar a miles de kilómetros de distancia sin perder mucha fuerza.

Sólo cuando llegan a la costa comienzan a perder velocidad, al disminuir la profundidad del océano. La altura de las olas, sin embargo, puede incrementarse hasta superar los 30 metros (lo habitual es una altura de 6 o 7 m). Los maremotos son olas que, al llegar a la costa, no rompen. Al contrario, un maremoto sólo se manifiesta por una subida y bajada del nivel del mar de las dimensiones indicadas. Su efecto destructivo radica en la importantísima movilización de agua y las corrientes que ello conlleva, haciendo en la práctica un río de toda la costa, además de las olas 'normales' que siguen propagándose encima del maremoto y arrasando, a su paso, con lo poco que haya podido resistir la corriente.

Las fallas presentes en las costas del Océano Pacífico, donde las placas tectónicas se introducen bruscamente bajo la placa continental, provocan un fenómeno llamado “subducción”, lo que genera maremotos con frecuencia. Derrumbes y erupciones volcánicas submarinas pueden provocar fenómenos similares.

La energía de los maremotos se mantiene más o menos constante durante su desplazamiento, de modo que, al llegar a zonas de menor profundidad, por haber menos agua que desplazar, la velocidad se incrementa de manera formidable. Un maremoto que mar adentro se sintió como una ola grande puede, al llegar a la costa, destruir hasta kilómetros tierra adentro. Las turbulencias que produce en el fondo del mar arrastran rocas y arena, lo que provoca un daño erosivo en las playas que llega a alterar la geografía durante muchos años.
Japón, por su ubicación geográfica, es el país más golpeado por los maremotos.

jueves, 18 de febrero de 2010

Comparsa


Tipo de agrupación carnavalesca que sale a la calle a interpretar su música y baile. Los instrumentos, el tipo de baile y el carácter del espectáculo es específico para cada país en que existen, y en muchos carnavales del mundo se realizan concursos donde éstas compiten por diversos premios.
Ellos también lucen coloridas y diversas vestimentas que lucen durante su desfile en el corsodromo , esta puede ser de épocas lejanas como la egipcia o romana, o bien muy originales con elegantes y coloridas plumas que dan forma a trajes que se lucen en esplendidos cuerpos femeninos.

Historia de las Máscaras y Caretas


El origen de la careta se remonta en el tiempo y se pierde en la más remota antigüedad. Se supone que su invención se debió a fines religiosos.

Desde el paleolítico el ser humano ha utilizado máscaras cuyos materiales han sido diversos y han variado a través del tiempo, pues se han ido confeccionando con madera, paja, corteza, hojas de maíz, tela, piel, cráneos, cartón piedra, papel maché, látex, plásticos y otros materiales.

Se utilizan dos términos similares: careta y máscara. La careta es exclusivamente para cubrir el rostro, para disimular rasgos de la cara; mientras que la máscara puede cubrir todo el cuerpo, y fueron usadas y aún, en algunas culturas, se siguen utilizando con fines religiosos.

Algunos hallazgos arqueológicos demostraron que eran muy usadas en Egipto para perpetuar con ellas los rostros de los muertos. Se hacían tratando de imitar de la forma más fielmente posible, el rostro del difunto, y se colocaba junto con el ataúd, pintándose de la misma manera que éste. Se elaboraban con un cartón realizado con lienzo o papiro, revestido con estuco, que -con el paso del tiempo- se endurecía y presentaba total consistencia. Según la clase social a la que perteneciera el muerto, podría llegar a revestirse con una lámina de oro. No se le horadaban los ojos ni la boca, y se los representaban con incrustaciones o pinturas.

Los estudios arqueológicos llevados a cabo en tumbas fenicias, también han demostrado que esta civilización practicaba la costumbre de utilizar máscaras funerarias. Rastros de máscaras también fueron hallados en antiguas pinturas rupestres.

Comenzó a evolucionar el uso de la máscara, en Roma, cuando la llevaban actores en los cortejos fúnebres, para que se reconociera y recordara el rostro del difunto.

A partir de este empleo por parte de actores, la careta rápidamente fue utilizada para diferentes fines. Comenzaron a usarla los actores para representar fielmente en sus obras los rostros de los personajes históricos que estaban interpretando.

Rápidamente, se adoptó su uso en las fiestas saturnales en Roma, y se las comenzó a usar con carácter festivo, dando origen a la utilización en lo que hoy es nuestro carnaval.

Con dichas caretas se comenzaron a realizar escenas burlescas de los ritos sagrados. Fueron evolucionando y cambiando sus usos, hasta la actualidad, en que es frecuente solamente en las carnestolendas.

Las caretas actuales, producto de la fantasía, la imaginación y la creatividad, forman parte de los carnavales de todo el mundo, y de las fiestas de disfraces que estos traen aparejados. También se las usa en las fiestas de Halloween.

A la par de este empleo que se continuó hasta nuestros días, la máscara o la careta - además de ser común en las celebraciones cristianas medievales- tuvo otro uso, en la Edad Media, cuando las llevaban de metal, los Caballeros medievales para protegerse en sus luchas, y en algunos casos se les agregaban muecas faciales para demostrar el carácter de quien las portaba.

Según las diferentes culturas, estos símbolos han variado en sus formas, tamaños, decoración, características, realismo o abstracción, algunas usadas para cubrir todo el cuerpo, como por ejemplo, las enormes piezas de tipo ritual de Oceanía (las de los Papúes llegan a medir seis metros de alto) y otras diminutas, como las de las mujeres esquimales.

Muchos pueblos primitivos han usado las máscaras y caretas para realizar sus rituales, y éstas representaban deidades, seres mitológicos o espíritus malignos, o a Dios y al Demonio; en cada caso con significados ceremoniales distintos. Si la máscara usada era de animales, podía simbolizar el ruego para asegurar el éxito de la caza. Asimismo, también hay culturas que utilizaban máscaras para ahuyentar pestes y enfermedades.

En la actualidad existen muchos coleccionistas de arte que aprecian ciertas piezas, que constituyen manifestaciones artísticas primitivas de muchas culturas, y que exhiben o adquieren a gran valor monetario, y proceden generalmente de África, Oceanía y de culturas indígenas americanas.

El Dr. Ricardo E. Alegría, destacado antropólogo portorriqueño, en su ensayo sobre la máscara en las Antillas Mayores, señala que "En lo que respecta al área caribeña, específicamente en las Antillas Mayores, las máscaras más antiguas aparecieron en los restos arqueológicos de los indios saladoides. Estas máscaras eran confeccionadas en barro y representaban caras humanoides". (1992. P.1)

Hoy en día, se ha popularizado el uso de las caretas también como cotillón de celebraciones y cumpleaños, así como su utilización en juegos y juguetes para niños, agregando a los tradicionales personajes representados, los héroes de novelas, revistas, el cine y la televisión.

Historia Del Carnaval


La celebración del Carnaval tiene su origen probable en fiestas paganas, como las que se realizaban en honor a Baco, el Dios del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del buey Apis en Egipto.

Según algunos historiadores, los orígenes de las fiestas de Carnaval se remontan a las antiguas Sumeria y Egipto, hace más de 5,000 años, con celebraciones similares en la época del Imperio Romano, desde donde se difundió la costumbre por Europa, siendo traído a América por los navegantes españoles y portugueses que nos colonizaron a partir del siglo XV.

El Carnaval "Cristiano"

La celebración del Carnaval es una de las fiestas más populares. Se celebra en los países que tienen tradición cristiana, precediendo a la cuaresma. Por lo general, en muchos lugares se celebra durante tres días, y se los designa con el nombre de carnestolendas, y son los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza, que es el día en que comienza la cuaresma en el Calendario Cristiano.

Se supone que el término carnaval proviene del latín medieval "carnelevarium", que significaba "quitar la carne" y que se refería a la prohibición religiosa de consumo de carne durante los cuarenta días que dura la cuaresma.

Hay países en que se comienza la celebración del carnaval en distintas fechas, como en algunos lugares de Alemania en que se inicia el 11 del 11 a las 11 horas 11 minutos. O los hay que lo comienzan no bien termina la Epifanía, el 6 de enero. En otros lugares es tradicional comenzar el jueves anterior al Miércoles de Ceniza, y lo denominan Jueves Graso, como sucede en Italia.

En ciertos países en que el Carnaval está muy arraigado como celebración popular, y ya alejada de su significado religioso, alargan los festejos a los fines de semana del mes de febrero y a veces el primer fin de semana de marzo.

El Carnaval en la Edad Media y en los Tiempos de la Colonia

En la Edad media, tan inflexible en los ayunos, abstinencias y cuaresmas, y con persecuciones a quienes no respetaban las normas religiosas, sin embargo, renació el carnaval y se continuó la tradición hasta la actualidad en muchos lugares del mundo. En esta época, se celebraba con juegos, banquetes, bailes y diversiones en general, con mucha comida y mucha bebida, con el objeto de enfrentar la abstinencia con el cuerpo bien fortalecido y preparado.

En la España de la época de la Conquista y la Colonia ya era costumbre durante el reinado de los Reyes Católicos disfrazarse en determinados días con el fin de gastar bromas en los lugares públicos. Más tarde, en 1523, Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras y enmascarados. Del mismo modo, Felipe II también llevó a cabo una prohibición sobre máscaras. Fue Felipe IV, quien restauró el esplendor de las máscaras.

El Carnaval en los Tiempos Modernos

Hoy en día, hay lugares célebres por sus festejos tradicionales y espectaculares, que atraen al turista y al amante de las costumbres de cada sitio, como lo son el Carnaval de Río, el de Santa Cruz de Tenerife, el de Oruro en Bolivia, el de Corrientes en Argentina y el de República Dominicana, con sus distintas expresiones, desde el Vegano hasta el de Santo Domingo.

Se celebra en los distintos lugares de formas similares, pues siempre se presencian desfiles de carrozas, comparsas formadas por grupos de máscaras o bailarines vestidos con un mismo estilo que caracteriza a cada una de ellas, máscaras representando a distintos personajes reales o alegóricos, así como bailes de disfraces y diversión con cotillón, típico de esta fecha.

En algunos lugares se estila que las máscaras persigan a los paseantes con vejigas que se utilizan para asustan, dar golpes no demasiado fuertes, o hacer reír; en otros lugares es típico el uso de serpentinas, papel picado, espuma molesta, y hasta mojar con agua, en pomos, globos y recipientes.
El antifaz moderno es un vestigio de las fiestas de Baco y Cibeles.

domingo, 14 de febrero de 2010

Cupido


Cupido es, en la mitología romana, el dios del amor. Equivale al Eros de la mitología griega, y a Kāmadeva en la mitología hindú. Su nombre latino significa «el deseo».

Es hijo de Venus y de Marte. Se le adjudica la creación de amores y pasiones entre los mortales y suele ser representado por un niño alado (parecido a un ángel). Al ser hijo de los dioses de la guerra y del amor, Cupido resulta ser el dios de los enamorados, creando de esta manera un balance entre el amor y la tragedia.

Lengua

El nombre de este dios ha pasado como sustantivo común al español para referirse a un hombre galanteador, así como a la representación del niño alado armado con arco y flechas, también llamados «amorcillos». También se le conoce como el dios de la vida.

Iconografía


Representado por un niño alado y armado de arco, a menudo se le representa disparando con los ojos cubiertos por una venda, significando lo alejado del razonamiento que se encuentra el amor.

Historia de San Valentín


Los enamorados tienen un día en nuestro calendario para demostrar o reafirmar su amor mediante regalos, dedicatorias o poemas pero ¿por qué el 14 de febrero? ¿Quieres conocer la leyenda de San Valentín y de dónde procede esta celebración?

Existen diversas teorías que otorgan a esta fecha el origen del Día de los Enamorados. En los países nórdicos es durante estas fechas cuando se emparejan y aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor y de creación.

Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.

También, y hace muchos siglos, fue tradicional en Inglaterra la "fiesta de los valentinus", donde se elegían a hombres y a mujeres para que formaran pareja. Muchas de estas parejas se convertían en marido y mujer y conseguían la felicidad de pareja que se espera encontrar y consolidar el Día de San Valentín.

Otras fuentes centran el origen de la historia de San Valentín en la Roma del siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido. En este periodo también se prohibía el matrimonio entre los soldados ya que se creía que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias.

Es en estas circunstancias cuando surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos.

Valentín adquiere por proteger a los enamorados y auspiciar bodas secretas gran prestigio en toda la ciudad y es llamado por el emperador Claudio II para conocerle. El sacerdote aprovecha aquella visita para hacer propaganda de la religión cristiana y convencer al emperador para que siga los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio Gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano cambió de opinión y ordenó al gobernador de Roma que procesara al sacerdote.

La misión de condenar al sacerdote la tuvo que llevar acabo el lugarteniente, Asterius. Éste, cuando estuvo delante del sacerdote, se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y en nombre del Señor obró el milagro. El lugarteniente y toda su familia se convirtieron al cristianismo pero no pudieron librar a Valentín de su martirio. San Valentín fue ejecutado un 14 de febrero.

Mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, a base de lecciones y horas juntos , Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras "de tu Valentín", de ahí el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados en la actualidad y de la expresión de despedida "From Your Valentine"; conocida en todo el mundo adjunta en miles de postales de San Valentín.

La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.

El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni। Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente.


Sea como fuese, San Valentín se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de todas aquellas personas que quieren tener una pareja. Los comerciantes se han hecho eco de esta festividad y la han convertido en un día perfecto para aumentar las ventas. Flores, postales, poemas de amor, dedicatorias, bombones y regalos de todo tipo se realizan este día al ser querido para demostrar su amor y amistad.

sábado, 13 de febrero de 2010

El Corazón Enigma de Enone


El corazón femenino es un enigma.

Cada latido tiene un motivo, cada estremecimiento una finalidad cifrada…

Es un vértice en donde se congregan todo tipo de ansiedades, apetitos y esperanzas. El ritmo de su deseo tiene un recóndito código, confidencial e intrincado: ni el Teseo más avezado podría adentrarse fácilmente en sus meandros complejos, con el fin de hacerse de los ocultos designios de sus amorosos afanes.

Sirva como testimonio de lo anterior la triste desventura de Enone.

Paris de Troya se enamoró de esta ninfa muy joven, siendo pastor en las laderas del monte Ida. Se unieron ardorosamente y de este vínculo Enone tuvo un hijo, el pequeño Corito. Al enterarse del proyectado rapto de Paris a Helena, la intuitiva ninfa advirtió al príncipe troyano que no llevase a cabo tan temeraria empresa, pero fueron sus ruegos por demás ineficaces para persuadirlo. Finalmente Enone sumisa, le suplicó que acudiese a ella si acaso fuese herido en combate, pues nadie más que ella sería capaz de curarle.

Cuando a la postre fue herido de muerte por una flecha de Filoctetes, Paris retornó presuroso y afligido al monte Ida implorando a Enone que le curase, pero la ninfa despechada por el cruel abandono, se negó rotundamente. Así entonces, Paris murió. Algunas versiones del fatídico mito agregan que más tarde, arrepentida de su proceder, fue en pos del agonizante. Al descubrirlo muerto ya, ciertos escritores antiguos detallan que se ahorcó presa del remordimiento, otros que se precipitó en la pira funeraria de Paris.

De cualquier manera obsérvese un detalle importante: Enone tenía el don de vaticinar el porvenir, ella supo de su infausto destino desde el primer acercamiento con Paris. Aparentó felicidad aún sabiendo de su adversa fortuna futura; se mostró afligida ante la partida cruel aún sabiendo que Paris retornaría vencido y suplicante; demostró dolor ante la defunción irremediable, cuando en el fondo quizás ella lo que procuró desde un inicio fue precisamente poner a salvo a su amante para luego reunirse con él, más allá de la muerte, en las sombras seguras del Hades, para por fin sin caretas, sin secretos, ni interferencias, dedicarse a una contemplación mutua, fría pero sin perturbaciones, anodina más imperecedera.

Porque el corazón femenino es un enigma.
Y cada latido tiene un motivo y cada estremecimiento una finalidad cifrada…

La Leyenda Del Corazón Devorado


Guillem de Cabestany era un caballero de la comarca del Rosellón, gran trovador y valiente hombre de armas. Cuentan que se enamoró de una dama hermosa, joven y alegre llamada Saurimonda, que estaba casada con el noble Ramón de Castell Roselló, personaje orgulloso y fiero. Saurimonda correspondía a Guillem con toda su alma, y a pesar de la constante vigilancia de su marido, ambos hallaron la manera de vivir su amor a espaldas de él.

Pero he aquí que Saurimonda tenía una hermana, de nombre Margarida, a la que quería mucho, y a quien acabó por contar su romance con el caballero trovador. Aunque esta hermana aparentaba tenerle afecto, en el fondo de su corazón le guardaba un gran rencor, ya que siempre había vivido a su sombra por ser mucho menos hermosa e inteligente. Hasta entonces a Margarida le había quedado al menos el triste consuelo de que, casada con Ramón de Castell Roselló, su hermana era tan infeliz como ella. Pero, ahora que Saurimonda vivía dichosa gracias a su amor por Guillem de Cabestany, no podía soportar la envidia, y, para acabar con la felicidad de su hermana, hizo llegar a Ramón de Castell Roselló un mensaje anónimo en el que le contaba la relación de los dos amantes.
El noble no podía dar crédito a lo que allí leía. Carcomido por los celos, en los días siguientes intentó averiguar si aquello era verdad. Probó a su esposa lanzándole sutiles indirectas y estudiando detenidamente sus reacciones. Bien porque Saurimonda se delató a sí misma a través de sus gestos, o bien porque él veía lo que sus celos le decían que viese, Ramón de Castell acabó convencido de que efectivamente su mujer amaba a Guillem de Cabestany.

A partir de entonces se las arreglo para que Saurimonda no abandonase el castillo con tanta frecuencia, y él mismo acechó al trovador por los caminos de la comarca, esperando un momento propicio para vengarse. Al fin, un día en el que encontró a Guillem paseando sólo, le atacó por sorpresa y acabó por matarlo. Cortó su cabeza y extrajo el corazón de su cuerpo, después regresó al castillo y dio el corazón al cocinero para que lo aderezase de la mejor manera que supiera.

Llegada la hora de cenar, Ramón de Castell sirvió el plato a su mujer, que lo comió con delectación. Cuando terminó, Ramón de Castell le preguntó: “¿Sabes qué es lo que has comido?”. A lo que ella, extrañada por la pregunta, respondió: “No, sino que era el plato más exquisito que he probado nunca”. Él le dijo entonces que aquello que acababa de comer era el corazón de Guillem de Cabestany, y, para demostrarlo, mandó traer la cabeza cortada. Al verla, Saurimonda casi perdió el sentido, pero, reuniendo todas sus fuerzas, dijo a su marido: “Señor, me habéis dado tan buena carne que nunca jamás comeré de otra”. Cuando Ramón de Castell escuchó esto enfureció y se dirigió con la espada en la mano hacia su esposa, quien corrió hacia una ventana y se arrojó al vacio.

Aunque el trovador Guillem de Cabestany existió realmente, la historia de sus amores con la bella Saurimonda es creación de los compiladores de cancioneros medievales, que junto a los poemas de cada autor incluían breves reseñas biográficas con poco de realidad y mucho de ficción. El motivo del corazón devorado, de origen oriental, ha alcanzado un importante éxito éxito en Occidente, siendo difundido en distintas versiones, tanto relacionadas con Guillem de Cabestany como atribuidas a otros personajes.

El Juicio de Paris


En la mitología griega, el Juicio de Paris fue el desencadenante de la legendaria Guerra de Troya. Ha sido un tema recurrente en las artes por su relevancia poética y los efectos futuros que éste provocó. La decisión del joven príncipe troyano llevó a su propio pueblo a la ruina sólo por el amor de la más bella mujer.

Todo comenzó con la mítica boda de Tetis y Peleo, una importante celebración a la que estaban invitados dioses y mortales. Pero Eride, diosa de la discordia, no había sido recibido invitación, por lo que conjugó una venganza digna de su atributo: sembrar la discordia entre los invitados.

Se presentó entonces en la fiesta con una manzana de oro con la inscripción “Para la más bella”, la lanzó sobre la mesa donde se sentaban los dioses y se retiró. En ese momento, Atenea, Afrodita y Hera comenzaron a disputarse la manzana, lo que provocó una interminable disputa, hasta que Zeus tuvo que intervenir, clamando que la elección sería de un joven mortal. El afortunado –o desgraciado- fue el hijo del rey de Troya, llamado Paris. Zeus lo escogió porque el joven príncipe había vivido siempre alejado del mundo y de las pasiones humanas, y su juicio sería el más imparcial.

Las tres vanidosas diosas –más pasionales que los propios humanos- trataron de convencer a Paris ofreciéndole importantes recompensas. Hera le ofreció todo el poder que pudiera desear y hasta el título de Emperador de Asia; Atenea le ofreció la sabiduría y la victoria de cualquier guerra futura, y por último, Afrodita le prometió el amor de la mujer más bella del mundo. Paris proclamó como vencedora a Afrodita, sin saber que su decisión traería las peores consecuencias para su ciudad, ya que la hermosa mujer que había prometido la diosa era nada más y nada menos que Helena, la esposa de Menelao, rey de Esparta.

Troya y Esparta era dos pueblos con relaciones anteriores y durante una de las visitas de Paris a tierras espartanas, conoció a Helena. La promesa de Afrodita se cumplió cuando hizo despertar en ella una ferviente pasión por el joven troyano. Luego de haber estado una noche en su palacio, Paris se llevó a la bella Helena con él de regresó a Troya.
Colérico ante semejante ofensa, el rey Menelao nombró a su hermano Agamenón comandante en jefe para llevar a cabo el rescate de Helena que luego desembocó en la legendaria Guerra de Troya.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Los Evangelios: Canónicos Contra Apócrifos


Desde hace tiempo hay un debate más o menos interesante respecto a los escritos que narran la vida de Jesús. Evangelio es palabra derivada del griego común (koiné) corrompido por el cristianismo. Literalmente significa “buena noticia”, “buen mensaje”: la célebre Buena Nueva que todavía tantos y tantos apóstoles siguen proclamando a lo largo y ancho del planeta (incluso puerta a puerta), cada uno según la peculiar manera de su credo, eso sí.

Los evangelios son, en definitiva, aquellos escritos en los que se presenta la vida y milagros del Hijo del Hombre. Ahora bien, frente a los textos sancionados por la autoridad de la Iglesia (evangelios canónicos), aparecen una serie bastante numerosa de relatos que han sido denominados como evangelios apócrifos. ¿Qué quiere esto decir?

Apócrifo es nuevamente término de añeja raigambre griega. Significa lo ‘escondido’, ‘oculto’, ’secreto’. Cuando hablamos de evangelios, sin embargo, simplemente denota los textos no reconocidos por la Iglesia. Es decir,no reconocidos como escritos bajo Inspiración (en mayúsculas, que es Divina).

La pregunta que parece seguirse, claro, sería: ¿entonces los cuatro evangelios canónicos que componen el Nuevo Testamento son efectivamente palabra de Dios, mientras que el resto bizarro de documentos sobre la vida de Jesús no son más que mera palabra de hombre, como quien dice puro cacareo?

Miremos a ver. En primer lugar: quienes escribieron tanto los canónicos como los apócrifos se creían voceros del espíritu de Cristo. Es lo que tenía la época, que era fértil en Mesías (hoy preferimos folclóricas y futbolistas). ¿Pero por qué la Iglesia acepta los unos y no los otros?

Amigos, manías tiene la Iglesia, aunque esto haya que matizarlo. Sus neurosis no son inocuas ni inmotivadas, no. A finales del II y principios del III, la cantidad de movimientos gnósticos y el número de ‘espíritus libres’ pululantes por el miasma (con perdón) de la primera cristiandad ponen en peligro la posición de la Iglesia como mediador privilegiado ’qua’ intérprete de la palabra de Dios.

Era menester poner orden en aquel corral. Así, se decidió que los evangelios más antiguos serían los únicos válidos. Además, acaso bajo la hipnosis de un cierto pitagorismo, se consideró que cuatro era el número perfecto (no hay de que extrañarse, ¿acaso no son cuatro los jinetes de Apocalipsis, los puntos cardinales, los músicos de Bremen, por no hablar de los cuatro fantásticos o de los cuatro dedos de la mano…o eran cinco?). ¿Por qué perfecto? Porque está entre tres y cinco. Aplastante lógica de bípedo implume.

Hay un hecho, sin embargo, que será justo recordar. Los evangelios canónicos (o sea, los de Marcos, Mateo, Lucas y Juán) son los que están más próximos cronológicamente a Jesús. Fueron escritos entre el 65 y el 110 (más o menos) de nuestra era. Mientras que la mayoría de los apócrifos (ojo: los que hoy conservamos, tal vez otros fueron destruidos) aparecen unos años más tarde (mediados del II en adelante).

Pero, ya para finalizar, tampoco creamos que los canónicos son fotografía nítida del personaje histórico de Jesús. Recordad, amigos, que todos están determinados, si no por la inspiración del Espíritu Santo, sí por una intención apologética. Había que presentar a Jesús como hijo de Dios, y según unas líneas predefinidas por la mente preclara de Pablo.

Y sin embargo, bajo el feo maquillaje evangelizador ¿quién duda que late una figura excepcional? Pero, ay. Jesús, que en absoluto juzgaba, ni condenaba, ni moralizaba, Jesús, que se limitaba a defender la vida enseñando no una doctrina ni una religión de poder, sino una práctica diaria de amor… ¡cuántas atrocidades se han cometido en tu nombre, Jesús!.

El Evangelio De Judas, El Traidor


En el año 2002 la organización suiza “Maecenas Foundation for Ancient Art” compró un manuscrito antiguo, que databa del Siglo II y que estaba guardado en una caja de seguridad de un Banco de Nueva York. El texto estaba tan deteriorado que parecía a punto de convertirse en polvo. Había sido descubierto por unos campesinos egipcios en el año 1978, sacado del país africano en forma ilegal y luego adquirido por un anticuario que lo conservó hasta venderlo a la fundación suiza.

En el 2004 fue dado a conocer al mundo en una conferencia de prensa y dos años después fue editado y llevado a la pantalla chica en un documental realizado por la National Geographic. Se trataba del Evangelio de Judas, el traidor.

El manuscrito se trata de un códice de 66 páginas, de las cuales un tercio estaban ilegibles. Junto con el Evangelio de Judas, se hallaban otras tres obras: El primer Apocalipsis de Santiago y la Epístola de Felipe, además de un tercer fragmento desconocido, y que fue bautizado como Libro de Alógenes.

El texto que corresponde al Evangelio de Judas está mutilado en varias de sus partes, por lo que hay líneas y palabras que se han perdido y dejan frases inconclusas, historias inacabadas, relatos que deben ser recompuestos.

Pero las palabras aparecen. Y cuentan otra historia de Jesús. Y también de su discípulo Judas. Según este texto, Judas no habría actuado por traición entregando a su maestro, sino que había seguido los dictados del propio Jesús que le pide que obre de esa manera para poder cumplir con el drama divino, para que quede liberado del cuerpo material. “Tú sacrificarás al hombre que me recubre”, le dice Jesús a su discípulo.

Según este evangelio, Judas era el más cercano al maestro, el más avanzado de todos los demás discípulos y el único que podía entender y cumplir con la misión encargada por Jesús.

El Evangelio de Judas se corresponde con las creencias de las escuelas gnósticas de principios de la era cristiana, que aseguraban que la vida, obra y muerte de Jesús debían mantenerse fiel al drama de la creación universal. Este drama postulaba que la materia debía morir para renacer en un nuevo orden más espiritual. Jesús necesitaba la traición para deshacerse de su materia. Y el mandato recayó en Judas, quien cumplió con lo que su maestro le encomendó, como ofrenda de devoción y humildad.
Este evangelio es un consuelo para el espíritu del apóstol, que ha estado por milenios soportando la carga de la traición sin, hasta ahora, ninguna voz que surja a su favor.

Apocalipsis, Así Será El Fin Del Mundo


Amigos, el mundo se acaba. La nuestra es ya una vida póstuma. No vivimos sino los minutos de más que arbitrariamente un todopoderoso árbitro (caray…ahora caemos de la burra: ¡es por eso que los llaman árbitros, porque actúan arbitrariamente!) nos ha dado en el descuento. Un tiempo añadido a punto de extinguirse. Ah, qué lástima. Hay tanto todavía por hacer…

No es hipocondría, este arrebato milenarista. Hace doscientos, trescientos años, nuestros antepasados vivían cómodamente instalados en la inconsciencia absoluta. Nosotros ya nunca recuperaremos tal seguridad. Sabemos que la vida es un milagro precario, amenazado bien por catástrofes naturales, bien por los demonios que nosotros mismos hemos liberado. He aquí las causas más probables de nuestra extinción:

Expansión solar. Es la causa más probable y la que menos miedo nos da. Dentro de millones de años, debido al helio acumulado en el centro solar, nuestra estrella se empezará a hinchar como el vientre de una vaca cósmica, aumentando la temperatura exponencialmente. Es seguro que el sol nos abrasará. No lo es tanto que para entonces siga habiendo vida en el planeta azul. Pelillos a la mar.

Choque de un asteroide. Recuérdese lo que pasó hace 65 millones de años, con aquellos bestias que eran los dinosaurios, extinguidos sin más. Por cierto que, como quien dice cada mañana, nos desayunamos con preocupantes noticias de meteoros que la noche precedente habían rasurado las barbas a nuestra querida Tierra, de tan cerca como pasaron. Tantos ojos escudriñando el universo, y los de la Nasa se dan cuenta a posteriori. Una cosa es cierta: a partir de un diámetro nada inusual en esas piedras que surcan el cielo, su impacto sobre el planeta, caiga donde caiga, anunciará el verdadero Día del Juicio.

Megaerupción volcánica. Ya ha sucedido. Un supervolcán en erupción, con su vomitado en forma de nube de cenizas piroplástica, puede extender un denso manto de oscuridad envolviéndonos en una oscuridad mortífera para la vida. Ojito.

Agujero negro artificial. El hombre es una especie de dios mediocre. Experimenta con la materia sin atender a consecuencias. ¿Audacia o inconsciencia? Sea lo que sea, los nuevos aceleradores de partículas podrían crear por azar un infinitesimal agujerito negro. Una vez creado no habría vuelta atrás. Nos engulliría a todos, y a todo, historia incluida.

Rebelión de los robots. Una situación posible, en versión Terminator o en versión Matrix, en virtud del enorme desarrollo de los últimos años en robótica. Las investigaciones se acercan a la última frontera, pasada la cual los robots dejarán de ser los tontos (matemáticos) ordenadores de nuestros días. No sólo pensarán ‘calculando’, sino que tendrán emociones, afectos y rabietas.

Pandemia. Mundo globalizado, mundo fragilizado. Hace años estaba de moda hablar de virus tropicales, tal como el Ébola. Hoy se habla ( sobre todo las farmacéuticas, je) de un primo esmirriado, la gripe A. En cualquier caso, el riesgo es real y objetivo. El día en que un supervirus aparezca en un aeropuerto o magaciudad, nuestra suerte estará echada.

Éstas podrían ser las causas de nuestra extinción, pero hay otras muchas que ahora dejamos de lado. Manipulación genética, colapso tecnológico, invasión extraterrestre…bueno, os voy a ser sinceros. Exceptuando al cambio climático asociado al calentamiento global, cosa muy seria que merece un artículo para ella solita, el resto parece chirigota y jaimitada ante lo que sí creemos enorme y permanente amenaza, la guerra.

Nunca necesitamos de personajes extraños ni de demonios ex macchina para acabar con nosotros mismos. Reconozcámoslo: seguimos dominados por el cerebro de reptil y nos tenemos ganas. No es que los pueblos se tengan ganas, es que nos tenemos ganas dentro de las comunidades más pequeñas, al compañero, al vecino y, por extensión, a nosotros mismos. Siempre hemos sido unos suicidas. Lo triste es que, la próxima vez, nos llevaremos en nuestra locura al resto de las especies, al planeta mismo. Porque a burros, los primeros.

sábado, 6 de febrero de 2010

Profecía Maya Sobre El Fin De La Civilización


No vamos a descubrir nada diciendo la enorme experiencia de la civilización maya sobre la astronomía o las matemáticas, entre otras muchas cosas. Revisando antiguas profecías, me he encontrado con algo asombroso, los mayas profetizaron que entre 1992 y 2012 la civilización humana tal y como la conocemos llegaría a su fin.

Según estos pronósticos no es que ocurra un gran apocalipsis, sino algo más en sentido espiritual, la civilización cambiará su estado actual para introducirse en una nueva era de creencia y transición hacia la espiritualidad que regirá el nuevo mundo .

Todo tiene que ver con el movimiento del sol, ya que en esta fecha el sol se alineará sobre una grieta de la Vía Láctea. Algo así como si se suspendiera sobre la Tierra. Entonces se producirá un proceso de purificación de la Tierra o regeneración, que abrirá la puerta a las nuevas concepciones del mundo. Una especie de reencuentro con el “yo interior” de la gente, una vuelta a los orígenes de la humanidad, a las raíces de la tolerancia, pensamiento y razón entre los hombres.

Lástima que la llegada española a tierras americanas acabará por destruir las pruebas básicas para el entendimiento de las profecías mayas. Según los restos que todavía siguen en curso, el 21 de diciembre se cumplen 5125 años solares, que culminarán con la regeneración del mundo. En este año es cuando el curso del sol deja de cambiar y comenzará a crear a nueva era. Se supone que se alcanzará el fin de los 13 ciclos del movimiento del sol. El día señalado será el 21 de diciembre, día en el que nos situaremos en el epicentro de lo que se conoce como Punto Cero.

Consecuentemente cuando esto ocurra la Tierra se detendrá y pasados dos o tres días empezará a girar de nuevo en sentido contrario, alterando así los campos magnéticos de la Tierra, creando posiblemente nuevas formas de vida.

Leyendo esto uno se asusta, y se pregunta cosas. Con todo lo que está ocurriendo últimamente en el mundo, las guerras, los continuos desastres naturales, la desaceleración mundial, las diferencias sociales cada vez más grandes, ¿estaremos preparados para el cambio?

O lo que es peor, si todo esto es cierto ya está ocurriendo, (de hecho estamos muy cerca del cambio), ¿seremos capaces de adaptarnos?.

Por lo pronto tenemos que pensar que la falta de información que existe acerca de la cultura maya, pueda crear un vacío en estas predicciones, pero también me gusta pensar que ese puede ser el cambio necesario hoy día para el transcurso de la historia. En todo caso lo veremos dentro de poco, así que vallamos preparándonos.

El Viaje Astral, Experiencia Espiritual Incomparable


Uno de los eventos paranormales que más atrapan mi atención es el tema de los viajes o proyecciones astrales. Este tipo de experiencias se pueden lograr de forma consciente o inconsciente mediante estados de meditación profunda, sueños lúcidos o uso de sustancias (no recomendables porque pueden generar alteraciones psíquicas y físicas).

En el viaje astral se experimenta el fenómeno del “desdoblamiento”, cuando el cuerpo sutil se separa del cuerpo físico y se moviliza dentro del plano astral, un mundo paralelo al nuestro. La carne no ejerce ninguna intervención pero sí la mente, que es utilizada para interpretar lo que vivencia el cuerpo sutil. Es una separación que se asemeja al proceso que sobreviene al momento de la muerte, ya que muchas de las personas que han fallecido clínicamente por unos minutos contaron sus experiencias astrales que resultaron similares a las realizadas por otras que no habían pasado por ese trance.

Pero para poder llevar a cabo esta experiencia no es necesario el deceso, sino tener una cuantiosa preparación espiritual y mental aunque muchos no lo logran porque no poseen el grado de crecimiento espiritual necesario. Para poder entender más este concepto debemos primero aclarar los diversos planos que rodean nuestra realidad.

Según los entendidos existen 7 planos: físico (en el que estamos actualmente), astral, mental, búdico, nirvánico, monádico y ádico, cada una de las entidades que los habitan son reales en el mismo sentido que nosotros los somos. El plano astral es el segundo y su visión es mucho más amplia de la que experimentamos los que habitamos el plano físico ya que es superior y diferente al nuestro.

Cuando el cuerpo sutil se separa del cuerpo físico y llega a visitar este plano, permanece unido a ésta por un finísimo “cordón de plata” muy resistente que sólo se rompe al momento de la muerte. Tiene la función de mantener unidos ambos cuerpos y conservar la funcionalidad correcta del corazón mientras la persona realiza su proyección. Muchos afirman que este cordón de plata es creado por nosotros mismos a la hora de proyectarnos como una especie de defensa que otorga seguridad ante los miedos que acarrea la propia separación del cuerpo.

Características del viaje astral

Lo primero que acontece en el viaje astral es la separación de los cuerpos, sutil y físico, durante el viaje la carne queda inmóvil como en un estado de letargo muy profundo.

Las primeras sensaciones que se experimentan son mareos, movimientos ondulantes de los ojos y algunas veces de vértigo o el efecto de un giro de montaña rusa; pero lo más común es el sentir que nos elevamos ya sea como si nos pusiéramos de pie, de cabeza o voláramos.

En cuanto a lo que podemos observar durante la proyección se puede decir que las primeras imágenes corresponden al entorno que rodea el cuerpo físico como a este mismo, lo que puede resultar abrumador para quienes no están preparados. Después el cuerpo sutil comienza a recorrer el entorno, dirigirse a otros sitios físicos o bien elevarse hacia otros planos que van mucho más allá del nuestro.

Puedes conocer un poco más en el siguiente enlace, en el que podrás ver un vídeo sobre viajes o proyecciones astrales.

Proyección Astral, Viaje Hacia Lo Desconocido


Tal como les comentaba en un anterior artículo sobre los viajes astrales, con la adecuada preparación es posible experimentar el fenómeno del “desdoblamiento” y atravesar nuestro plano físico para acceder al astral o a otros más elevados. Esta experiencia se denomina proyección o viaje astral, la cual es capaz de enriquecer nuestro espíritu, ayudar a otros así como también alterar nuestra realidad si no estamos lo suficientemente preparados para ella.

Existen diversos tipos de viajes astrales:

- Viajes Astrales en conjunto, se realizan por grupos de personas preparadas para ayudar a quien lo necesite brindando amor, curación o ayuda. En estos viajes pueden encontrarse con el alma de personas fallecidas y con las de quienes también han experimentado un desdoblamiento.

Por ejemplo, es común que quienes estudian metafísica se reúnan para socorrer a personas que sufrieron un accidente las cuales experimentaron una separación de su cuerpo sutil y físico de forma abrupta pero todavía están con vida. Estos se trasladan con meditación al lugar del hecho donde encuentra el alma del accidentado que vaga sin saber dónde está su cuerpo y le indican el camino correcto para que pueda reunirse con él. Esta es la razón por la que muchos despiertan de un coma profundo después de largos períodos de ausencia.

- Viajes Astrales inconscientes son los que suceden cuando se está durmiendo, sin intención y a personas que no se han preparado para ello, les puede pasar a quienes están muy consternados por algo o tienen un vínculo muy profundo con alguien que atraviesa una situación en la cual necesita ayuda, estrés o muertes de seres queridos.

Es bastante común que las madres experimenten este tipo de fenómenos por el vínculo indestructible que las une con sus hijos. Estas experiencias no son traumatizantes y muchas veces se interpretan como sueños que luego se olvidan.

- Viajes Astrales en estado consciente los pueden realizar quienes se han preparado para ello, en estas circunstancias se planea a que plano acceder, tiempo, época y porqué. En este estado los viajeros pueden experimentar sensaciones únicas, infinitamente bellas o espeluznantes. En el plano astral la física que domina nuestro mundo no existe, las personas que visitan estos lares se pueden desplazar de un lado a otro con solo desearlo, volando o atravesando los objetos.

También pueden observar la realidad que ocurriría por la sucesión de determinados hechos, lo que les da la posibilidad de vivenciar el futuro o pasado de nuestra civilización. Muchos de los que han visitado este lugar afirman que en el pueden apreciar las creaciones oníricas de los soñantes, lo que obviamente desconocen que se hallan en un plano superior y avanzado que en donde se encuentra su cuerpo dormido.

- Viajes Astrales generados por estados hipnóticos, se realizan mediante la intervención de un especialista que mediante prácticas de hipnosis va sumiendo al interesado en diversos niveles de profundidad de su inconsciente hasta llegar al desdoblamiento.

El “desdoblamiento” es cuando el cuerpo sutil se separa de la carne pero, a diferencia del viaje astral, en este caso permanece siempre en el plano físico y puede acceder a todos los sitios que le plazca aunque las cosas no se le presentan como las ve en la vida cotidiana, lo que puede llegar a confundirle.

Pero no crean que estas asombrosas experiencias son propiedad exclusiva de unos pocos, todos si tenemos la constancia, espiritualidad y predisposición necesarias podemos acceder a los viajes astrales, quizás no siempre al más elevado pero sí a los otros planos de conciencia.
Los invito a que sigan con nosotros, ya que en una nota posterior les enseñaremos las pautas básicas para emprender esta valiosa experiencia espiritual.

La Ley Del Karma Tras El Juicio Final


Cuando un ser humano exhala su último aliento, es sometido a un juicio donde rememora, de forma retrospectiva -desde la muerte hasta el nacimiento-, todo lo acontecido en su vida. Con ello, debe avergonzarse de sus malos actos y enorgullecerse de los buenos.Añadir imagen

La Ley Divina pretende que el desencarnado sea consciente de su actitud en vida, como paso fundamental a otra. Tras este primer juicio, el Ángel de la Muerte le corta con una guadaña el cordón de plata que une el cuerpo físico con el alma. Pero puede ocurrir que tras el juicio la persona vuelva a la vida. La experiencia es tan impactante que su percepción de la cosas cambia radicalmente.

Comúnmente, el cuerpo físico y la personalidad -que se forja en la infancia- reposan en un ataúd. Tras un tiempo revoloteando alrededor de su sepulcro, se puede aparecer a sus familiares cuando éstos acuden al cementerio a rezarle o llevarle flores. Pero, finalmente, ésta desaparece ya que es sólo energía. No obstante, la personalidad no se reencarna, pertenece a la vida dejada atrás.

Una vez superada esta primera etapa, la persona pasa al segundo juicio. De nuevo, revive su antigua vida experimentando emociones y sensaciones; repitiendo toda su existencia. Todo se magnifica; las experiencias buenas se viven con profunda emoción mientras que los malos actos se sufren en extremo. Debe adquirir una profunda consciencia de sus virtudes y defectos.

Tras estos tres juicios, la persona ya está preparada para enfrentarse al tribunal del KARMA, momento clave que determinará que pasará con su alma. Pueden ocurrir tres supuestos: uno) que se produzca una nueva reencarnación; dos) que ascienda al reino celestial -el paraíso-; y, tres) que descienda a los infiernos.

Si el alma debe volver a reencarnarse, un ángel de la vida le hará entrega de un nuevo cuerpo físico para que comience una vida; una nueva oportunidad de enmendar su karma y así alcanzar la perfección. Todo ello con el objetivo final de ascender al reino celestial, aquél donde residen las ánimas puras.
Muchos creen que esto es lo que ocurre cuando nos encontramos al borde de la muerte. El gnosticismo pagano y cristiano -cierto tipo de creencias religiosas y filosóficas- propugna la ley del Karma como la única realidad de la humanidad. En definitiva, que todo tiene su causa y efecto.

La Reencarnación de Demet


Dicen que reencarnarse ayuda a purificar el espíritu viciado de la vida que se ha llevado. Que en cada existencia eres sometido a determinadas pruebas que irán limpiando tu alma hasta conseguir ser un maestro en el plano espiritual. Ésta es una de las tantas creencias que existen en torno a la reencarnación (volver a “encarnar”), que inundan de misticismo la existencia de pueblos sometidos al yugo de la pobreza y/o las catástrofes climáticas.

¿Quién fui en mi anterior vida?… Psicólogos clínicos especializados en la hipnosis, como Brian Weiss, han profundizado en el tema recurriendo a la llamada “hipnosis regresiva” en la cual la mente llega a un punto en su sueño que es capaz de rememorar supuestas vidas pasadas; esto se explica a que nuestra alma mantiene cada vivencia en una especia de “chip” intrínseco, como una marca de guerra.

La sabiduría popular afirma que los niños, en sus primeros años de vida, siguen vinculados a esos recuerdos de tiempos pasados y que pueden llegar a hablar de “otra casa”, “otros padres” e incluso de “otros juguetes”, pero que al adquirir experiencias nuevas los van “borrando”. Y uno de los casos más sorprendentes del mundo de la reencarnación es el protagonizado por una pequeña niña turca, Demet.

La Historia de Demet

El 1 de noviembre de 1998 fallece una joven en un accidente de coche, Atra Kapi, y 28 días después nació, cerca de allí, una niña muy especial llamada Demet. Ésta, desde que supo hablar, empezó a contar una extraña historia: que ella tenía dos madres -incluso decía el nombre de esa otra-, y se ponía nerviosa, temblando y llorando, cada vez que pasaban cerca del lugar donde la infortunada Atra había fallecido “aquí fue donde tuvimos el accidente”, decía. Para su familia, la situación de Demet era un don divino, una forma de ayuda para las personas que mueren inesperadamente.

Al narrar la niña tan minuciosamente los detalles de su “muerte” originó que un investigador decidiera ir más allá y hablar con la familia de Atra kapi. Las versiones de la hermana de ésta y de Demet coincidían de tal manera que uno se estremece escucharlas. Sea o no cierto, Demet es una niña muy especial, sensible y compasiva, y su familia ve en ella la confirmación de su fe.
Las lecturas que se pueden hacer respecto a la reencarnación son varias. La más esperanzadora es la idea de que tenemos una segunda, tercera, cuarta, quinta… Oportunidades de redimirnos hasta alcanzar la perfección espiritual y limpiar nuestro karma (=acto). Alivia el peso del existencialismo y atenúa el miedo a la muerte. Quizás sean estos los motivos por los cuales tantas personas se aferran a ella y perciben su existencia de otra manera, como una situación temporal para alcanzar el más allá.

Los Colosos De Memnon: El Amor De Una Madre


Cuenta la Leyenda que:

Todas las mañanas, cuando el Sol asoma por el horizonte, las estatuas de los Colosos de Memnon dejan oír un sonido agudo y prolongado y un quejido se arranca de las mismas entrañas de la piedra; un canto triste pero al mismo tiempo armonioso de un alma atormentada.

Memnón, hijo mítico de la Aurora y de Titón, rey de Egipto y Etiopía, fue enviado pro su padre en ayuda de Troya, que había sido sitiada por los micénicos. Fue tal su arrogancia y valentía, que cubriéndose de gloria, mató a Antiloco, hijo de Néstor, pero la desgracia se cebó en él, y Aquiles, vengador, lo mató. La Aurora, al enterarse de la muerte de su hijo, lloró amargamente, e inundada en lágrimas suplicó al todopoderoso Júpiter que resucitara a su hijo aunque sólo fuera una vez al día.

Así, todas las mañanas, Memnón, despertaba en las entrañas de la piedra para recibir las caricias de su madre, la Aurora, que inconsolable desplegaba sus rayos de sol hacia la estatua, queriendo abrazarlo. Su hijo, Memnón, preso en aquella estatua, deja cada mañana su llanto incontrolado y su quejido eterno como súplica por la ayuda de su madre.

Como ocurre con todas las leyendas, muchas teorías se han elaborado para explicar estos extraños sonidos que cada día se oyen al alba salir de estas dos colosales estatuas de 20 metros de altura que se encuentran entre el Nilo y el Valle de los Reyes y que conducían al templo de Amenofis III. La más científica de ellas aboga porque el sonido procede de las vibraciones que producen las grietas de los Colosos cuando pasan bruscamente del frío de la noche al calor de los primeros rayos de Sol.

Aún así, cuando de sucesos extraños se trata, nos movemos siempre impulsados por la poesía y la fascinación, y queremos encontrar y explicar los hechos con leyendas que se acrecentaron en boca de los poetas griegos. Y las creencias populares; la fuerte religiosidad del antiguo Oriente, hizo ver a los Colosos como el símbolo del amor entre una madre y su hijo, y así, durante siglos, se recogieron a sus pies cientos de escritos de quienes a ellas iban a orar. Así cuenta una de ellas:

“sepas, ¡oh, Tetis!, tú que reinas sobre las aguas, que Memnón aún vive y que, calentado por el fuego maternal, levanta la voz sonora al pie de los montes líbicos de Egipto, allí donde el Nilo divide en dos tebas de las bellas puertas; en tanto que tú, Aquiles, antaño insaciable de combates, estás ahora mudo, ya en los campos de Troya, ya en los montes de Tesalia”.