Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

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domingo, 11 de septiembre de 2016

El Ojo Como Simbolismo De Recepción y Expresión.

La figura de un ojo puede simbolizar recepción, y por consiguiente conocimiento, o por el contrario, expresión, y por consiguiente la manifestación hacia el exterior del poseedor del ojo.

En el primer caso, cuando la imagen del ojo simboliza recepción de información, el ojo abierto suele representar atención y cultura; el ojo cerrado es la negación de esta entrada de información por indiferencia, meditación, abstracción, sueño o muerte. Y la ceguera, que es una temible falta de información, expresa la deshomologación del sujeto con sus semejantes normales.

El sello de la Societas Ophthalmologica Europaea recoge en su ojo, junto al simbolismo del conocimiento, la expresión directa del órgano que la identifica. En una lágrima limitada por el nombre de la sociedad hay en la parte superior un sol con un surfóculo en su interior y rayos luminosos alrededor, sobre un fondo de cielo y nubes. Debajo aparece Zeus en forma de toro, raptando a la joven Europa y llevándola sobre el mar Mediterrráneo a Creta, donde engendraron a Minos.

Los sarcófagos egipcios tienen a veces pintados o en bajorrelieve dos ojos normales o un ojo de Horus, a fin de que el difunto que contienen pueda ver a su través el mundo que le rodea. Los ojo simbólicos citados expresan principalmente el conocimiento. Los ojos múltiples enfatizan más esta propiedad. Los ojos heterotópicos en posiciones claves, como las manos, aportan el conocimiento visual a lugares anatómicos que carecen de él, como se expondrá más adelante en el apartado de los ojos heterotópicos.

Curiosamente, el ojo que vigile la conducta humana en un futuro, probablemente sea un chip cibernético intracorporal con forma de surfóculus. La Historia de la humanidad ha mostrado que las doctrinas deontológicas suelen predicar la bondad, y esto sin duda ha mejorado paulatinamente el mundo, pero no ha impedido que continúe el abuso entre los hombres. La sociología basada en la evidencia hace pensar que previsiblemente esto mejorará muy lentamente en el futuro social inmediato. Por ello, es posible que en un futuro la ciencia cree un chip cibernético que se introduzca obligatoriamente en todos los humanos para identificar la exacta localización de ellos y de sus relaciones. El control de esta información será fácil y práctico, y una regulación legal obligará, cuando no se actúe contra la sociedad, a preservar la intimidad personal. Esto cambiará gradualmente la conducta humana universal, hasta convertir el respeto social en un hábito ético, e influirá decisivamente en la práctica moral (mos, moris, la costumbre). Este chip —el ojo que todo lo ve—, posiblemente tenga la forma lanceolar plana de un surfóculus, para facilitar su implantación intracorporal.

En el segundo caso, cuando la imagen del ojo ojo simboliza expresión, manifiesta y emite actitudes personales. El ojo visible se reduce a la córnea y esclero-conjuntiva de la superficie ocular expuesta, y esto es muy limitado para expresar los distintos estados de ánimo, porque sus posibles cambios, como el tamaño pupilar y la congestión o dilatación de los vasos de los trígonos episclero-conjuntivales expuestos no son prácticamente apreciables a simple vista. Por ello, la principal expresividad del ojo aislado casi se reduce a su posición: la orientación directa del ojo a un objeto o persona indica atención, éxtasis o dominio. No mirar directamente indica indiferencia, inferioridad o timidez. Mirar hacia abajo sumisión u obediencia. Mirar hacia arriba, abstracción, introspección o elevación a Dios.

Pero el ojo es la parte más importante del cuerpo en las interrelaciones personales, la primera parte que uno observa en otros. Por ello la relativa inexpresividad de los globos oculares se ha corregido complementándolos con la expresión de los párpados, las cejas, las lágrimas y otras partes de la cara y el cuerpo. Así, la evolución filogenética y de los usos culturales ha dado a los músculos de los párpados un rico repertorio de expresiones para emitir información y para expresar cosas tan variadas como órdenes, súplica, seducción, atención, fulminación, amor, miedo, ira, benevolencia, etc.

En las mitologías varias se recoge la emisión de expresiones de los ojos transformada en influencias que frecuentemente se exageran. Por ejemplo, en la leyenda griega de las tres gorgonas, una de ellas, Medusa, transformaba en piedra las cosas que miraba. Poseidon hizo el amor con Medusa en un templo de Atenea, y Atenea despechada, decidió vengarse y ordenó a Perseo matarla. Así, cuando Medusa dormía, Perseo mirándola no frontalmente, sino reflejada en su escudo para evitar verla directamente, la decapitó. Perseo recibió como premio las sandalias aladas.

En las culturas celtas también hay leyendas sobre el poder emanado de los ojos. Así, entre los celtas irlandeses, el héroe Tricastal, del Ulster, mataba a sus enemigos con sólo mirarlos. Y en la cultura hindú, el tercer ojo de Shiva, el frontal, representa el fuego que puede quemar y destruir lo que mira.


El mal de ojo es la influencia negativa que puede inducir en una persona o animal la mirada de algunas personas envidiosas o maléficas. La superstición del mal de ojo probablemente ya existía en pueblos prehistóricos, pero la primera vez que se documenta históricamente es en las culturas babilónica y egipcia. Posteriormente se ha comprobado que existió en todos los pueblos y culturas, y actualmente persiste en gran parte de la población mundial, especialmente en la campesina. Hay muchas formas de protegerse del mal de ojo, y entre ellas, son importantes los amuletos, como el Batra Giwargis, etíope, que tiene la curiosidad de incluir dos ojos, uno en sursumducción y el otro en deorsumducción, cosa doblemente curiosa porque habitualmente se ha achacado a los estrábicos una mayor capacidad de aojar. Pero el más conocido amuleto relacionado con un ojo pertenece a la cultura mahometana y es la «mano de Fátima». Fátima fue hija de Mahoma, y la representación de su mano con un ojo en el centro de la palma, protege de sufrir este mal al que la lleva.

Del Purgatorio y Otros Lugares Tenebrosos Del Más Allá.

La palabra limbus significa margen o linde, y hace referencia a una zona marginal del infierno. Inspiraba miedo porque se hablaba de él como un lugar sin esperanza. No obstante, comparándolo con el purgatorio, parece soportable. 

En el purgatorio las almas sufren en principio las mismas penas que los que están en el infierno. A diferencia de éstos y de los que están en el limbo, de vez en cuando tienen la esperanza de que el horror terminará alguna vez. Así, por una parte, el purgatorio se muestra como un compromiso entre la escatología de Orígenes y la de Agustín y, por otra, rompe el principio fundamental de que con la muerte ya no es posible ningún cambio de estatus moral ante Dios.

No sólo el delincuente puede estar activo en el proceso de purificación, sino que también los que le sobreviven pueden hacerlo. Desde la Edad Media la doctrina del purgatorio se convierte en un factor de significado marcadamente mercantil. Para protegerse a sí mismo del purgatorio y anticiparse a salvar a los suyos del fuego purificador, existía la posibilidad de donar “útiles espirituales” en forma de objetos sagrados o incluso conventos o iglesias; se podía encargar misas a los sacerdotes a cambio de una remuneración. 

El motivo: un miedo inimaginable ante el tenebroso más allá. Naturalmente sólo los católicos debían tener este miedo. Los ortodoxos no conocen el purgatorio, ni los protestantes. Allí siempre ha dominado la teoría de Orígenes de la apocatástasis; y también faltaba la doctrina del pecado original y se criticaba su falta de base doctrinal en las escrituras. Los reformadores también lo hicieron. 

Además, se escandalizaron de la idea de beneficio que veían detrás de los auxilios para los difuntos. Los latinos, en cambio, se dejaban guiar por un pensamiento estrictamente jurídico. Con la modernidad empezó un proceso que Michael N. Ebertz llamó irónicamente “la civilización de Dios”. Mientras los predicadores, siguiendo la pedagogía conservadora de habitual, hacían la vida imposible a sus oyentes, los teólogos tenían en mente suavizar el rigorismo escatológico. Esta tendencia culminó en la segunda mitad del siglo pasado: Dios ya no es el jurista supremo, sino el amor máximo. Se impone una “despenalización” del más allá (Ebertz).


Cierto que todos los teólogos sostienen la existencia del infierno, ya que de otro modo no se aguantaría la realidad de la libertad del individuo. El infierno se vuelve una posibilidad real para los que se apartan voluntariamente y de forma definitiva de Dios. Está por ver si existen estas personas. 

De esta tendencia a suavizar las cosas se aprovechan el limbus puerorum y el purgatorium. Se cuestiona completamente la existencia del limbo. 

El punto final hasta el momento lo establece el estudio de la Comisión Papal de teólogos del año 2007. El purgatorio, antes un lugar exactamente paralelo al fuego del infierno, pasa a ser un lugar de dolorosa “maduración posterior”, pero sin penas sensibles. Para Yves Congar el purgatorio es un proceso de liberación. Esta nueva visión ha marcado la reforma de la liturgia postvaticana de los difuntos. Se acentúa el carácter pascual de la muerte, retrocede el carácter castigador del juicio y se pone en el centro la bondad de Dios.

Los Mitos De La Luna y Su Influencia En Las Distintas Culturas

De acuerdo con las creencias de los pueblos antiguos, la Luna era una presencia benéfica, cuya luz no sólo favorecía, sino que posibilitaba el crecimiento. Era la fuerza fertilizadora responsable de que las semillas germinaran, las plantas dieran fruto y los animales pudiesen concebir a sus vástagos. Se pensaba entonces, que la mujer debía tener idéntica naturaleza, no sólo por su tendencia a “hincharse” igual que la Luna, sino que también por sus coincidentes ciclos menstruales. Tanta es la conexión entre la Luna y la mujer, que la palabra menstruación significa “cambio de luna”, incluso, en muchos idiomas, se denominan ambas con el mismo término. A través de la mitología, la Luna ha sido, como elemento cósmico, fuente de innumerables mitos y leyendas y ha simbolizado el principio pasivo pero fecundo de la vida. Este simbolismo, impregnado de connotaciones maternales se encuentra presente en gran parte de las culturas, tanto orientales como occidentales.

ÁFRICA
Para la monarquía africana de Dahomey, localizado en la República de Benin, Gleti es la diosa de la luna, y la madre de todas las estrellas. Para los masáis, de la República de Kenia, la diosa lunar es Olapa, casada con el dios sol Enkai. Los masáis explican que las partes más oscuras de la luna se deben a que un día en que discutieron, en su furor Enkai golpeó a Olapa, dejándole un ojo hinchado, la cual se puede observar en luna llena. La etnia negra de Senegal considera al sol y a la luna como superiores a los demás astros. El brillo, el calor y la luz que se desprenden del astro rey impiden que seamos capaces de mirarlo fijamente. En cambio, a la Luna podemos contemplarla con insistencia sin que nuestros ojos sufran daño alguno. Ello es así porque, en cierta ocasión, estaban bañándose desnudas las madres de ambas luminarias, mientras el sol mantuvo una actitud cargada de pudor, y no dirigió su mirada ni un instante hacia la desnudez de su progenitura, la Luna, en cambio, no tuvo reparos en observar la desnudez de su antecesora. Después de salir del baño, le fue dicho al Sol: “Hijo mío, siempre me has respetado y deseo que la única, y poderosa deidad, te bendiga por ello. Tus ojos se apartaron de mí mientras me bañaba desnuda y, por ello, quiero que desde ahora, ningún ser vivo pueda mirarte a ti sin que su vista quede dañada”. Y a la Luna le fue dicho: “Hija mía, tú no me has respetado mientras me bañaba. Me has mirado fijamente, como si fuera un objeto brillante y, por ello, yo quiero que, a partir de ahora, todos los seres vivos puedan mirarte a ti sin que su vista quede dañada ni se cansen sus ojos”.

ASIA
La milenaria cultura china no escapa a la fascinación que se tiene a la luna. Es tal la fascinación que una de las festividades familiares más importante es el festival de medio otoño, donde según los chinos, la luna llena de medio otoño es mucho más brillante que cualquier otra luna llena. A diferencia de otros mitos, los chinos creen que en la luna vive atrapada una mujer llamada Chang-E, esposa del legendario Hou Yi, quien derribó nueve de los diez soles que existían en la antigüedad y que por el calor de los diez soles, quemaban o abrasaban los cultivos y las personas sufrían de infertilidad. Como premio a la hazaña, la reina de la corte celestial regaló a Hou Yi un elixir para ser inmortal, pero como Hou Yi amaba mucho a su esposa, y no quería perderla, le dio a Chang-E el elixir para que ella lo guardará, pero uno de sus aprendices conoció el secreto de Hou Yi, por lo que un día en la cual Hou Yi fue a la cacería, el aprendiz se quedó fingiendo estar enfermo para robar el elixir, se metió en la recámara de Hou Yi y forzó a Chang-E a darle el elixir, como ella sabía que no podía contra este aprendiz, tomo el elixir y comenzó a flotar cada vez más lejos de la tierra, pero como Chang- E no quería dejar a su esposo se detuvo en la luna la cual es el astro más cercano a la Tierra. Cuando Hou Yi se enteró de lo que pasó, se enojó muchísimo y comenzó a mirar a la luna y llamar a Chang-E. Mirando la luna descubrió que dentro de ella estaba la silueta de una mujer parecida a Chang-E. Otra leyenda muy difundida dice que el festival de medio otoño conmemora el día en que los chinos se rebelaron contra los mongoles durante la dinastía Yuan en el siglo XIV. Como era imposible hacer planes para una rebelión, ya que las reuniones grupales eran prohibidas y tan pronto se reunían, los mongoles los dispersaban. Un día se dieron cuenta que los mongoles no comían los pasteles de luna, así que idearon el ataque a los mongoles en el 15° día del 8° mes, por lo que solicitaron permiso para distribuir miles de pasteles de luna a los residentes chinos en la ciudad para que dieran larga vida al emperador mongol. Pero dentro de cada pastel se escondía un papel que decía “maten a los mongoles en el 15° día del 8° mes”. En la noche del festival de la luna los rebeldes tuvieron éxito atacando y sacando a los mongoles del país. El fin de la dinastía de los mongoles le siguió la dinastía Ming. Es tal la fascinación del pueblo chino por Chang-E, que en el programa chino de exploración lunar decidieron llamar Chang-E-1 a la primera sonda espacial no tripulada que llegó a la luna en diciembre de 2007, con el fin de obtener fotografías tridimensionales de la superficie lunar para el análisis de composición y medir el grosor del polvo lunar. En la religión indostana, la deidad lunar se llama Anumati, la diosa del intelecto, de la niñez, de la espiritualidad y de la prosperidad, mientras que Soma, representa al dios de la luna, el elixir de la inmortalidad. Para los practicantes del hinduismo los cambios de fase se deben a que los dioses van tomando el elixir y como se agota, la luna va desapareciendo. En la mitología Polinesa, Ina es una deidad lunar quien se encuentra casado con Marama, la diosa de la noche. En la mitología hawaiana, Lona es una de las deidades lunares femeninas quien se enamoró de un mortal llamado Ai Kanaka y vivieron juntos hasta que éste murió de vejez. Mahina es otra deidad lunar. La palabra Mahina significa luna en el idioma hawaiano. Para la región polinesio-malayo, en las islas Filipinas, la mitología tagalo, la deidad lunar es representado por Mayari, la más bella deidad del corte Bathala. En Nías, una isla de Indonesia, Silawe Nazarate es el nombre de la diosa luna y simboliza la vida en el universo. Para la región de Urartu, compartida por la república de Armenia, Irán y Turquía, Selardi representa a la diosa lunar. En la región iraní, Mah es el lenguaje avestico para la deidad lunar. Para los fenicios, en la región ocupada por Siria, Líbano e Israel, Tanit es la diosa lunar, Tania, quien adquirió una gran importancia en Cartago, donde era representada por un triángulo con una línea horizontal en su vértice superior, sobre el que descansaba un círculo.

EUROPA
En la región Ibérica, para los portugueses, Atégina es la diosa de la luna, y representa la fertilidad, la naturaleza y curación. En la región vasca, Ilargi es el nombre de la luna, quien es la hijade la madre Tierra.Los etruscos, en la región de Toscana, Italia, Losna es la diosa lunar.En la mitología griega existen muchas deidades lunares, siendo Selena la más sobresaliente, Selena juega un papel fundamental en el panteón mitológico griego, tal que dentro de los himnos homéricos, una colección de treinta y dos himnos dedicados a distintos personalidades y dioses griegos, se encuentra un himno a Selena. En Alemania Occidental o en el Reino de los Países Bajos, Tanfana es la diosa lunar hasta que se casó convirtiéndose en la reina madre. En la Lusacia alemana Zislbog es la diosa lunar en la mitología wendos.

AMÉRICA

Las creencias de la influencia de la luna son diversas en los pueblos latinoamericanos, por ejemplo en la agricultura, se dice que la siembra de cereales, frutales, flores deben depender en qué parte de las constelaciones se encuentra la luna y la fase de la luna; en cuanto a la salud, algunos aconsejan que no debe someterse a intervenciones quirúrgicas en días de luna llena o luna nueva. Otras creencias dicen que una mayor cantidad de partos naturales generalmente ocurren durante la luna llena o que no es aconsejable lavarse el cabello en luna llena, puesto que se le puede caer. En México, para el pueblo otomí, cuando sus antepasado llegaron al Altiplano Mexicano no tenían ningunos ídolos ni adoraban cosa alguna; sólo miraban al cielo. Como observadores de la Luna, los otomíes erigieron en Metztitlan, que quiere decir lugar de la luna, un importante santuario y la consideraran su deidad principal. La llamaban Madre Vieja ya que era la madre creadora de los otomíes y representaba a la Luna y a la Tierra a la vez. Su consorte, el Padre Viejo, era el dios del fuego. Para los Mexicas, antiguamente conocidos como Aztecas, la luna llamada Metztli, era una deidad importante, mientras que Meyaguel es otra deidad de origen lunar. Otra deidad asociada a la luna “la ataviada de caracoles” es Coyolxauhqui, considerada hermana del dios solar Huitzilopochtli, el que al nacer acaba con aquélla y con los llamados centzon huitznahua que representaban a las innumerables estrellas en el cielo nocturno. En cambio para los mayas, la luna es representada por un hombre, en este caso Popol Vuh, los héroes gemelos mayas, quienes finalmente fueron transformados en sol y luna. Para los mayas de la región de Chiapas la luna no es la esposa del sol, sino su madre o su abuela, llamada Ix Chel, la señora del arcoiris. Es en esta mitología que se encuentra el origen del conejo lunar responsable del resurgimiento de la vegetación silvestre. Los Mayas fueron quienes lograron las observaciones más precisas del ciclo lunar. Los sacerdotes mayas podían calcular la posición de la Luna en fechas de un remoto pasado y también hacia el futuro. Es sorprendente que llegaran a tener observaciones tan precisas disponiendo de medios tan rudimentarios de observación. Sinduda, esto fue posible en parte gracias a la motivación espiritual, al escrupuloso cuidado y a la agudeza del ingenio de los conocedores mesoamericanos del cielo.En la mitología pre incaica cerca del lago Titicaca, la diosa lunar se llama Ka-Ata-Killa. Mama Quilla, en la mitología inca es la diosa luna y era la tercera en rango, considerada la diosa del matrimonio, el siglo menstrual y una protectora de las mujeres. Tiene una predominancia dentro del calendario inca. Se dice además que los eclipses ocurren cuando es atacado por un animal.Aunque no se han encontrado mitos o leyendas acerca del origen de la luna, los habitantes de las tribus Algoquianas, nativos indígenas de Norteamérica nombran a la luna llena dependiendo de la naturaleza, las estaciones, y las actividades que realizan: por ejemplo en enero, la luna es nombrado como la luna del lobo – ya que en medio del frío invierno, los lobos comienzan a aullar alrededor de las villas de los indios nativos; en febrero, la luna de nieve, ya que generalmente las nevadas son más frecuentes y ocurren durante este tiempo; en marzo, la luna puede llamarse la luna del gusano, puesto que el gusano reaparece removiendo la tierra y la hace apto para la agricultura, o la luna del cuervo, por el graznido de estas aves que señala el fin del invierno; en abril, la luna se conoce como la luna rosada – ya que los pastizales son de color rosado; en mayo, la luna se conoce como la luna de las flores – ya que las flores abundan por doquier por ser tiempo de primavera; en julio, el mes de los machos, ya que a los ciervos más jóvenes se les comienzan a desarrollar los cuernos en su cabeza durante esta época, en otras tribus se conoce como la luna de los truenos, por los constantes truenos que suceden; en agosto, es la luna de los esturiones, ya que es en este tiempo donde se capturan de manera amplia estos peces, en otras tribus nativas, la conocen como la luna roja porque al atardecer el cielo tiene una apariencia rojiza en el horizonte; en septiembre, es la luna más famosa de todas, porque es la luna de la cosecha, es la fecha más cercana al equinoccio de otoño y es el inicio de la temporada de cosecha; en octubre, la luna es conocido como la luna del cazador – es el tiempo donde comienza la caza de los venados para guardar en los meses venideros de invierno; en noviembre aparece la luna de los castores– se colocan las trampas para castores antes que se congelen los pantanos para tener una dotación segura de abrigos de invierno; en diciembre llega la luna fría – ya que es la época del invierno aunque otras tribus la conocen como la luna de noches largas – por que sus noches son más largas y frías.En Panamá, las creencias y costumbres no se alejan de otros pueblos latinoamericanos, Castillo y Medina encontraron que hay distintas actividades que se deben realizar dentro de un intervalo entre las fases lunares, llamado “cambio de luna”, por ejemplo el corte de madera, la siembra, la cosecha. Aunque no encontraron una explicación coherente de lo que se entiende por “cambio de luna”.Para el pueblo kuna, a diferencia de otras culturas, no tienen a la luna ni como una deidad, pero sí ciertas supersticiones, por ejemplo: no se debe mirar la luna nueva, puesto que su figura encorvada puede contagiar sus defectos a los futuros hijos, cuando hay eclipse lunar no se debe mirar hacia arriba, por que puede ocasionar distintas enfermedades. A los albinos se le conoce como los “hijos de la luna”, y son para la cultura kuna unos seres muy especiales ya que se consideraban muy bendecidos por Bab Dummat, el padre creador.Tan bendecidos son los albinos que Bab Dummat les tiene preparado una pareja en su morada. Como en otras culturas, se creía que los eclipses lunares se debían a que una bestia se devoraba la luna y los únicos que podían ahuyentar a la bestia eran los “hijos de la luna” que cuando había el eclipse, se sacaba al albino al patio de la casa con un arco y flecha para que le disparará a la bestia.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Una Historia De Fantasmas

Parece ser que las fotografías de fantasmas han existido desde siempre, pero no es así, curiosamente las entidades fantasmales no aparecieron durante los primeros años de la fotografía (principios de 1839).

No fue hasta que la doble exposición hizo presencia que los fantasmas empezaron a hacer de las suyas en las exposiciones fotográficas. Esto ocurrió en 1861 cuando un fotógrafo de Boston llamado William H. Mumler descubrió estas figuras en sus fotos cuando reciclaba material de impresión.

Entonces fue cuando el espiritismo entró en acción, Mumler empezó a producir fotografías espiritistas para gente crédula.

Además de crear fotos falsas de fantasmas mediante dobles exposiciones, otra de sus técnicas era el aprovecharse de las largas exposiciones eran necesarias en aquella época a la hora de tomar fotografías. Un asistente salía por detrás de una cortina y se ocultaba de nuevo, todo esto a la mitad de una fotografía de larga exposición con una persona quieta, el resultado era un espíritu transparente a un lado de un cuerpo sólido.


Años más tarde, y después de que Mumler fuese acusado de estafa, el gusto por este tipo de fotografías se mantuvo, y muchas personas se retrataron usando esta técnica , esta vez con fines estéticos.

El Hombre Que Se Cayó De La Cama.

Hace muchos años, siendo yo estudiante de medicina, una de las enfermeras me llamó sumamente desconcertada, y me explicó por teléfono esta extraña historia: tenían un paciente nuevo, un joven, que acababa de ingresar aquella mañana; les había parecido muy agradable, muy normal, durante todo el día... en realidad, hasta hacía unos minutos en que, tras adormilarse un rato, se había despertado. Estaba muy nervioso, muy raro, no parecía el mismo. Se había caído de la cama, no se sabía cómo, y ahora estaba sentado en el suelo, dando voces y armando un verdadero escándalo, y se negaba a acostarse otra vez. ¿Podía, por favor, ir allí y resolver aquel problema?

Cuando llegué me encontré al paciente echado en el suelo junto a la cama mirándose fijamente una pierna. Había en su expresión cólera, alarma, desconcierto y cierta divertida curiosidad... pero lo que predominaba era el desconcierto, con un punto de consternación. Le pregunté si quería volver a acostarse, o si necesitaba ayuda, pero estas sugerencias parecieron alterarle y me hizo un gesto negativo.

Me puse en cuclillas a su lado y fui sacándole la historia allí, echado en el suelo. Había ingresado aquella mañana para unas pruebas, me dijo. No tenía ningún problema, pero los neurólogos, al comprobar que tenía la pierna izquierda «holgazana» (ésa había sido la palabra exacta que habían utilizado) creyeron oportuno ingresarlo. Se había sentido perfectamente todo el día y al atardecer se había quedado adormilado. Cuando despertó se sentía bien también, hasta que se movió en la cama. Entonces descubrió, según sus propias palabras, «una pierna de alguien» en la cama... ¡una pierna humana cortada, era horrible! Al principio se quedó estupefacto, asombrado, acongojado... jamás en su vida había experimentado, ni imaginado siquiera, algo tan increíble. Tanteó la pierna con cierta cautela. Parecía perfectamente formada, pero era «extraña» y estaba fría. De pronto tuvo una inspiración.

Ya sabía lo que había pasado: ¡Era todo una broma! ¡Una broma absolutamente monstruosa y disparatada pero bastante original! Era el día de Año Viejo y todo el mundo estaba celebrándolo. La mitad del personal andaba achispado; todos gastaban bromas, tiraban petardos; una escena de carnaval. Evidentemente una de las enfermeras que debía tener un sentido del humor un tanto macabro se había introducido subrepticiamente en la Sala de Disección, había sacado de allí una pierna y luego se la había metido a él en la cama para gastarle una broma cuando estaba aún completamente dormido. Esta explicación le tranquilizó mucho; pero considerando que una broma es una broma y que aquélla se pasaba ya un poco de la raya, lanzó fuera de la cama aquella pierna condenada. Pero, y en este punto perdió ya el tono coloquial y se puso de pronto a temblar, se puso pálido, cuando la tiró de la cama, sin explicarse cómo, cayó él también detrás de ella... y ahora la tenía unida al cuerpo.

–¡Mírela! –chilló, con una expresión de repugnancia–. ¿Ha visto usted alguna vez algo tan horrible, tan espantoso? Yo creí que un cadáver estaba muerto y se acabó. ¡Pero esto es misterioso! Y no sé... es espeluznante... ¡Parece como si la tuviera pegada!
La asió con las dos manos, con una violencia extraordinaria e intentó arrancársela del cuerpo y al no poder, se puso a aporrearla en un arrebato de cólera.
–¡Calma! –dije–. ¡Tranquilícese! ¡No se ponga así! No debe aporrear esa pierna de ese modo.
–¿Y por qué no? –preguntó irritado, agresivo.
–Porque esa pierna es suya –contesté–. ¿Es que no reconoce usted su propia pierna?
Me miró con una expresión en la que había estupefacción, incredulidad, terror y curiosidad a la vez, todo ello mezclado con una especie de recelo jocoso.
–¡Vamos, doctor! –dijo–. ¡Está usted tomándome el pelo! Está usted de acuerdo con esa enfermera... ¡no deberían burlarse así de los pacientes!
–No estoy bromeando –le dije yo–. Esa pierna es suya.
Vio por mi expresión que hablaba completamente en serio... y se pintó en su rostro una expresión de absoluto terror.
–¿Dice usted que es mi pierna, doctor? ¿No decía usted que ha de saber uno si una pierna es suya o no lo es?
–Desde luego que sí –contesté–. Uno debe saber si una pierna es suya o no. Me parece increíble que uno no sepa eso. ¿No será usted el que está de broma todo el rato?
–Le juro por Dios que no... uno ha de reconocer su cuerpo, lo que es suyo y lo que no lo es... pero esta pierna, esta cosa –otro estremecimiento de repulsión– no parece una cosa buena, no parece real... y no parece parte de mí.
–¿Qué es lo que parece? –le pregunté lleno de desconcierto, porque por entonces yo estaba ya tan desconcertado como él.
–¿Qué es lo que parece? –repitió lentamente mi pregunta–. Yo le diré lo que parece. No se parece a nada de este mundo. ¿Cómo puede ser mía una cosa así? No sé de dónde puede venir esto...
Su voz se apagó. Parecía aterrado, lleno de estupor.
–Escuche –le dije–. Me parece que usted no se encuentra bien. Déjenos que volvamos a echarle en la cama, por favor. Pero quiero hacerle una última pregunta. Si esto, esta cosa, no es su pierna izquierda –él había dicho que era una «falsificación» en determinado momento de nuestra charla, y había expresado su asombro por el hecho de que alguien se hubiese molestado en «fabricar» un «facsímil»– entonces ¿dónde está su pierna izquierda?
Volvió a ponerse pálido, tan pálido que creí que iba a desmayarse.
–No sé –dijo–. No tengo ni idea, ha desaparecido. No está. No la encuentro por ninguna parte...
Postdata
Después de publicarse esta historia recibí una carta de un eminente neurólogo, el doctor Michael Kremer, en la que me decía:

Me pidieron que viese a un paciente muy extraño en el pabellón de cardiología. Tenía fibrilación atrial y había disuelto un gran émbolo que le producía una hemiplejia izquierda, y me pidieron que le viese porque se caía continuamente de la cama de noche y los cardiólogos no podían descubrir el motivo.
Cuando le pregunté lo que pasaba de noche me dijo con toda claridad que cuando despertaba en plena noche se encontraba siempre con que había en la cama con él una pierna peluda, fría, muerta, y que eso era algo que no podía entender pero que no podía soportar y, en consecuencia, con el brazo y la pierna sanos la tiraba fuera de la cama y, naturalmente, el resto del cuerpo la seguía.

Era un ejemplo tan excelente de pérdida completa de conciencia de una extremidad hemipléjica que no pude lograr que me explicara, es curioso, si su pierna de aquel lado estaba en la cama con él, a causa de lo obsesionado que estaba con aquella pierna ajena tan desagradable que había allí.

Horóscopos y Medicina.

La astrología es un conjunto de creencias que pretende conocer y predecir el destino de las personas, y con ese conocimiento pronosticar los sucesos futuros. Supone el llegar a ese conocimiento mediante la observación de la posición y el movimiento de los astros. 

Las personas que practican la astrología sostienen que las posiciones de éstos ejercen influencia o tienen correlación con los rasgos de la personalidad de la gente, los sucesos importantes de sus vidas, e incluso sus características físicas. La palabra «astrología» significa ‘estudio de los astros’. 

Proviene del griego: αστρολογία (astrología), de άστρον (ástron): ‘estrella’ y λόγος (logos): ‘palabra, estudio’. En la Antigüedad, la astrología concurría con la astronomía (estudio científico de los cielos), pero ambas se fueron separando después del Renacimiento a raíz del racionalismo). El empleo de esta disciplina en el mundo actual, con la pretensión de ser conocimiento válido, la vuelve una pseudociencia.

Entre la medicina y la astrología han existido siempre lazos muy estrechos. Hasta el siglo XVIII las dos ciencias estuvieron mezcladas, siendo el estudio de la astrología parte de la formación médica y el elemento vital en el tratamiento de la enfermedad. Se levantaba un horóscopo en el momento en que el paciente caía enfermo que servía como guía para saber en qué momento vendría la crisis de la enfermedad y que medicina podían recetar. Se pensaba que las partes del cuerpo estaban regidas por determinados planetas y signos, que a su vez estaban asociados a determinadas enfermedades. Según Hipócrates (460 a.C.) “Un médico sin conocimientos de astrología no puede considerarse a sí mismo un médico”.

Los principios de la medicina astrológica se encuentran expresados por primera vez en los escritos de Hermes Trimegisto. En estos escritos se destaca que el hombre (microcosmos) reproduce en miniatura la estructura del Universo (macrocosmos). El hombre está regido por las mismas leyes que gobiernan el macrocosmos y en él se reproducen en pequeño las mismas dinámicas que mantienen la armonía de las esferas celestes. Ésto llevó a atribuir a cada signo zodiacal y a cada planeta una influencia directa sobre una determinada parte del cuerpo humano. Sostiene además, que los diferentes males son específicos de los distintos decanatos, o divisiones decimales de los signos. Por ejemplo, los malestares del estómago se señalan en el primer decanato de Virgo.

Hipócrates crea la teoría de que el carácter humano era el resultado del equilibrio de cuatro humores: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. Estos cuatro humores estaban relacionados en astrología con las triplicidades - los cuatro grupos de signos: de fuego, de tierra, de agua y de aire -. Sin embargo estas conexiones a veces resultan erróneas. Géminis, por ejemplo, es un signo de aire, y por lo tanto sanguíneo, pero el humos melancólico (bilis negra) está conectado con Mercurio, regente de Géminis, y la tristeza, el aburrimiento y la debilidad difícilmente forma parte de un carácter mercuriano. Las características de cada grupo son:
1. Sangre, primavera, aire, hígado, templado y húmedo, sanguíneo, artesano, valiente, esperanzado.
2. Bilis, verano, fuego, vesícula, seco y caliente, colérico, idealista, fácil de enojar, mal temperamento.
3. Bilis negra, otoño, tierra, bazo, frío y seco, melancólico, guardían, abatido, soñoliento, depresivo.
4. Flema, invierno, agua, cerebro, frío y húmedo, flemático, racional, calmado, indiferente.
Galeno (130 d. C.), padre de la fisiología experimental, escribe «Pronóstico de las enfermedades por la astrología», en el que habla de la influencia de las fases de la Luna sobre la salud. La medicina practicada por Galeno se basaba en la teoría de los cuatro humores de Hipócrates relacionados con los cuatro elementos y con las cualidades de éstos, así:

El fuego es caliente y seco.
El aire es caliente y húmedo.
La tierra es fría y seca.
El agua es fría y húmeda.

En cuanto a los humores, las cualidades se distribuyen así:
- La sangre, caliente y húmeda.
- La flema, fría y seca.
- La bilis negra, fría y seca.
- La bilis amarilla, fría y húmeda.

Las teorías médicas de Galeno son las que rigen la medicina hasta el Renacimiento. Así, Avicena, el más famoso médico árabe, era un ferviente partidario de las teorías galénicas. Los árabes fueron los primeros en relacionar las cualidades curativas de las plantas con los signos o planetas. Se usaron varios sistemas de atribución para decidir qué planeta regiría una planta, generalmente a través de las triplicidades. Por ejemplo, Marte era considerado caliente y seco, por lo tanto regiría plantas con sabor acre o picante: eléboro, tabaco o mostaza.

Tiene que aparecer la genial figura de Paracelso (1493), para que la medicina tome un nuevo rumbo. - Paracelso se rebela contra las teoría de Galeno y, viajero infatigable, está abierto a todas las enseñanzas, aunque éstas vinieran de brujas y curanderos. Un concepto fundamental en Paracelso es la interrelación de toda actividad del universo, en el que todo fenómeno tiene una influencia sobre los demás; por lo tanto, para él, el signo de un planeta específico grabado sobre un talismán estaba dotado de fuerzas astrales. En cuanto a las causas de la enfermedad, de las cinco que Paracelso considera, una es «Ene Astri», la influencia de las estrellas; pero sin admitir su completo control del destino de los seres humanos. Consideraba que el significado de los signos y los planetas en relación con el cuerpo humano era el siguiente:

- Aries rige la cabeza, oídos y cerebro.
- Tauro rige el cuello y garganta y las enfermedades de éstos, como la ronquera, tortícolis y semejantes.
- Géminis rige los brazos, hombros y manos.
- Cáncer rige el pecho y el vientre superior.
- Leo rige el corazón y la sangre.
- Virgo rige los intestinos y las entrañas.
- Libra rige los riñones y la vejiga.
- Escorpio rige las partes «privadas» y causa el mal. francés (sífilis).
- Sagitario rige los muslos y las fiebres ardientes.
- Capricornio rige las rodillas y causa melancolía.
- Acuario rige las piernas, la ictericia negra, la cojera y las hinchazones.
- Piscis rige los pies y la gota de esas partes.

Respecto a los Planetas:
- El Sol es seco, caliente y sanguíneo, y actúa principalmente sobre el corazón.
- La Luna es húmeda, fría y flemática, y actúa principalmente sobre el estómago.
- Venus es húmeda, fría y colérica, y actúa principalmente sobre la vejiga y los riñones.
- Marte es seco y caliente, y actúa principalmente sobre la cabeza y el cerebro.
- Saturno es seco y frío, y actúa principalmente sobre las piernas y causa hidropesía y bilis.
- Júpiter es húmedo y caliente, y actúa principalmente sobre los hombros y pulmones.
- Mercurio es húmedo y frío, y actúa principalmente sobre los hombros y pulmones.

Nicolás Culpeper (1616-1654) confecciona un herbario en el que agrupa las plantas de acuerdo con las enfermedades que curan. Distribuye las plantas según sus propiedades curativas. La agrimonia es buena para los dolores de hígado, luego Júpiter rige la agrimonia. Cada planeta se convierte en “señor de un día” (Luna/Lunes, Marte/Martes…) y las hierbas recogidas en el día de su planeta, sobre todo entre la primera y la octava hora, son las más eficaces. El también considera imprescindible levantar él horóscopo del paciente antes de decidir cualquier tipo de medicación; y una vez estudiado aquél, proceder con gran cautela a la elección de las plantas adecuadas.


¿Cómo funciona la predicción de la enfermedad? Un mapa natal es la posición de los planetas en el momento y el lugar de nacimiento de una persona, dichas posiciones se determinan con grados de longitud en el círculo zodiacal. El mapa no es "el signo de una persona". Se considera la posición por grado y minuto de todos los planetas del sistema solar, direcciones de estrellas fijas, puntos activos, etc. En él la Tierra se proyecta como "doce Tierras" (son las "casas") y genera doce puntos muy activos que hay que considerar. Si tomamos los 360 grados de arco del Zodíaco, a cada grado le corresponde un órgano y una función fisiológica. Y cada grado se puede subdividir en minutos de arco, teniendo una "disección" más detallada. Un grado anatómico significa que si hay en el mismo un planeta en el momento de nacer, lo afectará de un modo u otro. Una vez conocidos los síntomas, se busca puntos anatómicos y fisiológicos atacados por planetas, en posiciones natales y por tránsito (planetas reales que transitan por los grados correspondientes) y se plantea el origen de la enfermedad y su posible cura.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

El camino místico de la Oca

"El juego de la Oca" parece un simple juego de mesa, pero son diversas las hipótesis que lo enlazan con la mística.

Algunos autores remontan el origen del juego de la oca al asedio de Troya en el que, según la leyenda, los guerreros griegos inventaron juegos para soportar los tediosos días. Así, para muchos el primer juego de la oca es el llamado Disco de Phaistos, una espiral de arcilla dividida en casillas por ambas caras con dibujos de aves grandes. Este disco fue descubierto en Creta en 1908 y los expertos remontan su origen al 2000 a.C. Se atribuye su creación a Palámides, hijo del rey de Eubea. Para otros, fue la Florencia del siglo XVI el lugar originario, siendo Francisco de Médicis su gran impulsor. Médicis regaló un ejemplar de este juego a Felipe II, introduciéndose así en España.

La oca ha sido considerada por la mitología como un animal sagrado y benéfico. En la antigua Roma se la tenía como animal protector de las casas, pues alborotaba cuando llegaban extraños. En Egipto se han encontrado pinturas en las que del pecho de la momia del faraón salían estos animales. Así, es posible que una orden mística como la templaria adoptara esta iconografía para transmitir su mensaje. Los templarios, que surgieron en 1118 como guardianes de los lugares santos de Jerusalén en las cruzadas, eran mitad monjes y mitad guerreros. Los templarios europeos podrían haber tenido la misión de proteger el camino de Santiago y la basílica del apóstol como lugar santo de peregrinación. El juego sería el camino y las ocas representarían los lugares seguros donde podrían refugiarse los guerreros de esta orden. Las otras casillas como el pozo, la posada, el laberinto o la muerte serían lugares no seguros para la Orden. Por ejemplo, la casilla número 58 representa la muerte y el temple fue acusado de venerar a Baphomet, que significa cabeza 58 (caput LVIII, para muchos el cráneo de María Magdalena); algo que les costó la persecución y condena de la Santa Inquisición.

Algunos hacen cábalas matemáticas y van más allá, apostando por mensajes ocultos en el tablero. Estas suposiciones se basan en que todas las casillas que contienen oca siguen una estructura numérica. Esta es, dos números impares preceden siempre a dos números pares. Las casillas oca son: 5, 9, 14, 18, 23, 27, 32, 36, 41, 45, 50, 54 y 59. Los caballeros templarios debían ir de oca en oca para alcanzar el objetivo. El resto de casillas importantes del tablero son: el puente (6), la posada (23), el pozo (31), el laberinto (42), los dados (26 y 53) y la muerte (58).

Otro detalle relevante que sustenta esta hipótesis tiene que ver con el gremio de los constructores. Estos fueron llamados por los caballeros del temple Compañeros Constructores y colaboraron juntos en diversas ocasiones. Los símbolos de este gremio eran el caracol y la pata de oca. El caracol tiene forma de espiral y esta forma aparece representada en el tablero del juego en la casilla 42, es decir, el laberinto.


Si el juego es el camino de Santiago, puede que se representaran en él lugares de ese recorrido. Serían los lugares oca, en los que, según los defensores de esta teoría, tendrían lugar las iniciaciones a la Orden. Por ejemplo, Pamplona sería la primera ciudad importante del camino una vez unificada la ruta francesa y en sus aledaños se tienden dos puentes románicos. El nombre del río, Arga, se asemeja a la palabra francesa jars que significa oca en francés. Otro lugar oca podría ser Puente la Reina, una construcción unida a un convento hospital del siglo XIII regentado por caballeros templarios en su origen. Otros lugares se localizan en Logroño, León y Santiago de Compostela, la meta del camino. En Logroño se encuentran numerosos rastros del apóstol, por ejemplo en la iglesia que lleva su nombre aparece en su portada el apóstol a lomos de un caballo y al lado, el juego de la oca con casillas jacobeas. En León, la localidad de El Ganso podría tomarse como una de esas casillas benefactoras, un lugar seguro.